Crónica del siglo XXI

Dos nuevas listas concurrirán a las europeas para quitarle el voto católico al PP

(Luis del Real Espanyol/ReL) 16.02.2009

Nuevos problemas se le acumulan a Mariano Rajoy. Para las elecciones al parlamento Europeo del 7 de junio, el PP no sólo tendrá que competir con el PSOE y el nuevo partido de Rosa Díez, UPyD, para alzarse con el triunfo; también lo hará con dos nuevas plataformas electorales que buscan cortejar al votante conservador. Y parece que va en serio. Hasta ahora el votante conservador no tenía donde elegir. Votar al PP o quedarse en casa. No había alternativa posible. No existía ningún partido en el amplio espectro electoral español que reflejase sus bases ideológicas.

Ahora surgen dos: Libertas, patrocinada por Declan Ganley, multimillonario irlandés que impulsó la campaña contra el Tratado de Lisboa en Irlanda, y alcanzó el 53% de los votos, paralizando así el proceso; y una nueva plataforma surgida de la unión puntual de pequeños partidos como Alternativa Española, Comunión Tradicionalista Carlista, Partido Social Europeo, Europa por la Vida, además de la colaboración de personalidades de la sociedad civil que han participado activamente en la campaña de Objeción de Conciencia contra la asignatura de Educación por la Ciudadanía, la defensa de la vida u otras iniciativas del estilo…

“No seremos un partido marginal”

Declan Ganley lleva varias semanas visitando España para promocionar Libertas (www.libertas.eu). Su objetivo es presentarlo en los 27 países de la Unión Europea. “No seremos un partido marginal en España”, dice con aplomo y seguridad. Ya tiene contratado a un experimentando asesor en comunicación política, Rafa Rubio, y cuenta con la inestimable colaboración del editor Julio Ariza, presidente del Grupo Intereconomía, como lanzadera mediática. La última semana de este irlandés, que se declara católico sin complejos y reza el rosario a diario, ha sido de locos. Su estancia en Madrid ha estado plagada de desayunos, comidas y cenas, de la mano siempre de Rafa Rubio y Julio Ariza, con la intención de conocer a periodistas, escritores, políticos y empresarios. Tiene dinero y una idea clara: “Bruselas se ha vuelto antidemocrática y queremos una Europa nueva que defienda la dignidad del individuo, el respeto por la familia, la libertad y la vida”. En cuanto a sus propuestas en economía pretende defender a las pequeñas y medianas empresas, impulsar la innovación y desechar el proteccionismo. Ganley está casado, es padre de cuatro hijos y tiene empresas en los sectores de las telecomunicaciones, joyería y aluminio.

Cinco principios no negociables

Por su parte, la otra plataforma electoral impulsada por varias asociaciones cívicas, así como personalidades de la sociedad civil y los mencionados partidos políticos, todos de corte conservador y católico, quieren basar este proyecto electoral en los “cuatro principios no negociables” que mencionó el Papa Benedicto XVI en 2006, y que son: “La protección de la vida humana, desde la concepción hasta la muerte natural”; “la protección del matrimonio y la familia, concebida como el compromiso de un hombre con una mujer y abierta a los hijos”; “la Libertad de Enseñanza, cuyo sujeto de derecho son los padres”; “el Bien Común, contra todo tipo de corrupción y también como opción preferencial por los más débiles, cultural y económicamente”; y, por último un quinto principio que añaden los promotores de esta iniciativa y que sería “la libertad religiosa”. Éste sería fundamentalmente el marco ideológico de esa hipotética plataforma electoral, todavía sin nombre, que buscaría articular una propuesta política como representa en Italia la Unión de la Democracia Cristiana de Carlo Casini.

Entre los promotores de esta aventura política hay el convencimiento de que el Partido Popular ha tocado fondo entre el electorado conservador, y que hay un deseo cada vez mayor de una alternativa vigorosa que defienda esos “principios no negociables” con claridad y rotundidad.