HISTORIA DE ESPAÑA

El Trienio Constitucional o Liberal (1820-23). La sublevación de los realistas en 1822. La primera guerra civil

Tras la Guerra de la Independencia (1808-1814), absolutismo (1814-1820).

En el plano de la historia universal es la época de la Restauración del Antiguo Régimen, que no es de ideas tradicionales como los realistas,
sino que es la vuelta a la Ilustración de los monarcas absolutos, reforzada con sus pactos para mantener a raya los estallidos revolucionarios con el intervencionismo militar.
Esto es el sistema Metternich, que es la instrumentalización política de la Santa Alianza. Porque la revolución, después de Waterloo, no ha sido eliminada, ni los liberales tampoco. (En Hispanoamérica prosiguen su revolución. En los EUA (USA) están en el poder. Y en Inglaterra impera el parlamentarismo desde 1689).

Cuando en marzo de 1820 se une a la insurrección la guarnición de Madrid, Fernando VII se ve forzado a proclamar: "Marchemos todos juntos, y yo el primero, por la senda constitucional".

Esto lleva consigo el centralismo: todo el poder en "la Nación" o Estado monolítico. Navarra pasa otra vez a ser reducida de reino a provincia. Ya le ocurrió en 1812, cuando las Cortes de Cádiz proclaman la Constitución de Cádiz de 1812. Lo que implica la supresión total de sus fueros e instituciones: las Cortes de Navarra, la Diputación del Reino de Navarra, el virrey de Navarra, el Consejo Real de Navarra, la Cámara de Comptos y todas las demás instituciones autónomas subordinadas.

Se vuelve a entregar la propiedad de todas las tierras de los señoríos a los nobles, se vuelven a expropiar y vender tierras de la Iglesia, y además se hace lo mismo con algunas comunales, las tierras de "propios y baldíos" de los pueblos.

Subdivisión de los liberales en exaltados y doceañistas (moderados); porque los exaltados no le dejan ejercer al rey el poder ejecutivo, sino que pretenden controlar desde el parlamento (las Cortes) el nombramiento de los ministros del gobierno, superponiendo el parlamentarismo a la división de poderes, que es anulada así desde esta segunda fase decimonónica del liberalismo.

Cristalización de la independización de Hispanoamérica.

Los realistas se sublevan y se lanzan a la guerra de guerrillas.

La sublevación de los realistas cristaliza en 1822, dando lugar a una guerra civil, precedente de las guerras carlistas.

Los realistas son de ideas tradicionales:
Las ideas tradicionales parten de que la libertad y de la justicia sólo se pueden conseguir si se basan en la religión, en la Iglesia Católica; mientras que los liberales, aunque son católicos, lo basan todo en el poder del Parlamento en nombre del Pueblo Soberano, de la Nación, como poder supremo.
Los realistas defienden los fueros frente al centralismo de los liberales, que han reducido a Navarra de reino a provincia.
Los liberales les llaman absolutistas, pero los liberales suprimen las Cortes de Navarra y todos sus fueros. También los de las Vascongadas.
Mientras que los realistas proclaman la defensa de los fueros de Navarra, de Vascongadas e incluso los de Cataluña, suprimidos desde los decretos de Nueva Planta del XVIII.

No sólo son los de Navarra los realistas que se sublevan, sino que lo hacen en el contexto de una sublevación más amplia y generalizada, que tiene como principales campos de actividades todas las regiones del norte, en especial Cataluña donde se constituye la Regencia de Urgel, que se pone al frente de la insurreción realista en toda España y a la que presta acatamiento la Junta Interina del Reino de Navarra, el organismo dirigente de los realistas navarros insurrectos.

En Navarra se caracteriza así la sublevación de los realistas:
"El día 11 de diciembre de 1821 formará época memorable en los anales de Navarra. Entonces fue cuando los católicos realistas de este Reyno salieron al campo diciendo con los Macabeos: "Más vale que muramos en la guerra, que ver tantos males como padece nuestra gente". Entonces juraron defender hasta morir los intereses de Dios, los derechos del Rey y las leyes patrias del suelo natal"
(Andrés Martín, cura de Ustárroz: Historia de la Guerra de la División Real de Navarra contra el intruso sistema llamado constitucional. 1825).

Los liberales, pese a contar con el aparato oficial del Estado y con el Ejército oficial, al no tener apoyo popular, no consiguen vencer a los realistas.

Lo que inclina la balanza es un ejército francés que envían las potencias de la Santa Alianza contra la revolución liberal española. Es denominado por los liberales los Cien Mil Hijos de San Luis y así lo denomina la versión oficial. Ese ejército, al que se unen los realistas cuando pasa la frontera en 1823, vence fácilmente a los liberales carentes de apoyo popular. Paso del Bidasoa por los Cien Mil Hijos de San Luis al mando del Duque de Angulema

Los Cien Mil Hijos de san Luis pasan el Bidasoa al mando del Duque de Angulema.

 

El ejército francés que envían las potencias de la Santa Alianza, y al que se unen los realistas cuando pasa la frontera en 1823, vence fácilmente a los liberales carentes de apoyo popular.

Los liberales se van retirando hacia el sur llevándose como rehén a Fernando VII. Las tropas francesas que venían a conseguir victorias que equiparar a las napoleónicas, avanzan casi sin lucha, en en un paseo militar. Sólo pueden exhibir como acción de armas "gloriosa" el asalto al fuerte del Trocadero. Al comprobar los liberales que ni siquiera en Cádiz eran capaces de resistir, optan por huir al exilio dejando en libertad a Fernando VII. Y éste se apresura a anular toda la legislación del Trienio Constitucional, empezando por la Constitución de Cádiz de 1812 alegando que al aceptarla había obrado por la fuerza y que por lo tanto eran nulos todos sus actos,

---------------------

Uno de los protagonistas del golpe militar revolucionario de 1820, reconocía años después el escaso apoyo popular con el que contaban y el protagonismo de la masonería y otras sectas secretas en la acción que les llevó a adueñarse del poder:
"La revolución de España había sido obra de la conjuración de unos pocos y de la quietud y asombro de la muchedumbre, y la nueva forma de gobierno establecida no descansaba ni en la opinión general ni en el interés de clases poderosas, y antes teniendo mucho contra sí, había menester algo que la mantuviese trabada y sólida, y este algo podía encontrarse en el interés y aun en las pasiones de secta. Fuerza es aquí anticipar una opinión, no tanto encaminada a disculpar ciertos errores, aunque a ello también propenda, cuanto a explicar las causas de donde nacieron y que los perpetuaron, siendo bueno entender que sólo por medios forzados y vituperables se mantienen las situaciones violentas. En 1820, los constitucionales en España eran pocos, y para aumentar su número era indispensable crear un núcleo considerable de sectarios" (Memorias de D. Antonio Alcalá Galiano, 2ª parte, cap 5. T II, pág 68. BAE).

-----------------------------

En el plano de la historia general es la época de la Restauración del Antiguo Régimen, que no es de ideas tradicionales como los realistas,
sino que es la vuelta a la Ilustración de los monarcas absolutos,
reforzada con sus pactos para mantener a raya los estallidos revolucionarios con el intervencionismo militar:
esto es el sistema Metternich, que es la instrumentalización política de la Santa Alianza.

Porque la revolución, después de Waterloo, no ha sido eliminada, ni los liberales tampoco.

-----------------------------------------

Situación preexistente. Antecedentes

Navarra tenía antes de la revolución liberal:

HISTORIA DE ESPAÑA