Crónica

Similitudes y diferencias entre PSOE y PP según Pío Moa

LIBERTAD DIGITAL. 17 de Febrero de 2008 - 13:46:15 - Pío Moa

   He aquí algunas:  

* Para ambos partidos España, su cultura y su unidad, son valores de escasa enjundia, de hecho apenas tienen conciencia de ellos. Pero el PSOE se inclina a liquidar esa herencia favoreciendo los separatismos, mientras que el PP aspira a satelizarla y diluirla en la cultura anglosajona. El PSOE acusa al PP de franquista o imperialista, y el PP acusa al PSOE  por oponerse a la “modernidad”.  

* Los dos partidos desprecian el papel de la mujer en el hogar y la educación de los hijos, y presionan sin descanso por apartarla de ambos, dejando el primero a las marcas comerciales y la segunda a la burocracia estatal. En esto no se aprecian diferencias.  

* Con respecto al aborto y al “matrimonio” homosexual, el PSOE está por imponerlos y extenderlos, y el PP por no impedirlo.  

* Al PSOE no le importa destruir la nación española, sustituyéndola explícitamente por un conglomerado de “naciones” al gusto de las camarillas políticas que le apoyan. Al PP le molesta que se haga tan explícitamente, pero de hecho sigue la misma vía.  

* En economía apenas hay diferencias de política, solo que cada uno dice que lo hará mejor que el otro.  

* Con respecto a la Iglesia, el PSOE se siente agresivo, el PP molesto. Idem con respecto a la AVT.  

* Por relación con el terrorismo, sería interesante saber la postura de Rajoy cuando, ante la anterior “tregua”, Mayor Oreja a duras penas consiguió imponerse dentro del PP a la corriente que se empeñaba en aceptarla y “negociar”. Si es que tuvo alguna postura.  

* En relación con la historia reciente de España, el PSOE la falsifica y el PP prefiere olvidarla, en pro de un futuro... anglosajonizado.  

* Los dos partidos vienen, de un modo u otro, del franquismo. Pero el PSOE trata de negarlo y el PP, nuevamente, de olvidarlo. Cabría definir al PP de Rajoy como el partido del Alzheimer voluntario.  

Todo esto, si atiende uno a los hechos y deja de lado por un momento las palabras con que los maquillan los políticos.