HISTORIA UNIVERSAL

Se suprime en 2011 la exclusión de los católicos de ser consortes del heredero de la corona británica, pero no la de ser reyes

El nieto mayor de Isabel II excluido de la linea sucesoria al casarse en mayo de 2008 con la católica Autumn Kelly
El Act of Settlement de 1700 establece que quien se casa con un papista pasa a ser incapaz para siempre de poseer o heredar la Corona
El Gobierno británico habla de suprimir el veto a los católicos para acceder al Trono

Otro intento en 2011 de terminar en el Reino Unido con la discriminación que sufren los católicos en Inglaterra, en el Reino Unido y en los otros 15 países de la Conmmomwealth

ABC. 28.03.2008

Aún tardará algún tiempo en abolirse el Act of Settlement de 1700, la ley de 1700 que prohíbe a los católicos el acceso al trono inglés, incluso como consortes, sobre todo por el hecho de que el monarca es cabeza de la Iglesia de Inglaterra. Pero Gordon Brown está dispuesto a analizar su posible reforma, en un paso más en la denuncia de lo que el propio Gobierno británico admite como anticuado y discriminatorio,

Así lo ha anunciado esta semana en el Parlamento el ministro de Justicia, Jack Straw, durante la presentación de diversas modificaciones que afectan a aspectos de la «Constitución no escrita» del Reino Unido. Lo hizo en una Cámara de los Comunes que nunca ha tenido tantos diputados católicos como en este momento.

La última persona afectada por la llamada «Act of Settlement» (Ley de Estableciniento) de 1700 es Peter Phillips, el nieto mayor de Isabel II. Hijo de la Princesa Ana y de su primer marido, el capitán Mark Phillips, el joven de 30 años tendrá que renunciar en mayo a sus derechos sucesorios cuando se case con la católica Autumn Kelly. La novia, natural de Montreal (Canadá), ha asegurado que está «orgullosa» de su religión.

Aunque es difícil que acceda al Trono pues en estos momentos está en el puesto undécimo en la línea sucesoria, la renuncia de Peter Phillips significa que se verá privado de una serie de prerrogativas protocolarias.

En su intervención en el Parlamento, Straw señaló que una reforma de la ley es complicada, «debido a la posición que ocupa Su Majestad como cabeza de la Iglesia Anglicana», pero añadió que el Gobierno está «ciertamente dispuesto a considerarlo». El ministro, que advirtió expresamente que hablaba en nombre de Gordon Brown, reconoció que el «Act of Settlement» puede ser percibida como algo «anticuado».

Straw respondía a sí a las preguntas de Jim Devine, uno de los trece diputados católicos escoceses, quien indicó que la centenaria disposición «es un sectarismo legalizado que no tiene cabida en el siglo XXI».

A sus voces se han unido también las de políticos protestantes, como el presidente del Gobierno de Escocia, Alex Salmond, presbiteriano como Gordon Brown. Salmond acogió el anuncio del ministro de Justicia indicando que «ya hace tiempo que había que haber tirado a la basura de la historia» ese veto legal contra los católicos. Pero la idea no ha sido bien recibida por quienes consideran que el «Act of Settlement» es básica para que la Iglesia de Inglaterra siga siendo la iglesia «establecida», en una suerte de Estado confesional «sui generis». Así se pronunciaba ayer un artículo de «The Daily Telegraph» titulado «Una ley anacrónica que preserva la frágil unión».

No a los «papistas»

La ley fue aprobada por el Parlamento inglés para fijar la sucesión al trono en Sofía de Hanover, una nieta de Jacobo I, y sus herederos protestantes. Estipula que si una persona se casa con un papista pasa a ser «incapaz para siempre de heredar, poseer o gozar la Corona».

Esta disposición estuvo especialmente presente cuando el Príncipe de Gales anunció su intención de casarse con Camila Parker-Bowles. Unas primeras informaciones insistieron en que ella se había convertido al catolicismo para casarse con su anterior marido. Pero esto nunca se había producido, por lo que, como anglicana, no perjudicaba al Príncipe en su condición de heredero. Un precedente fue el del Príncipe Michael of Kent, que renunció a sus derechos sucesorios cuando en 1878 se casó con Marie-Christine von Reibnitz, una católica divorciada.

Las revoluciones inglesas sí que persiguieron a la Iglesia Católica y a los católicos, contrariamente a lo que dice Moa
La intolerancia contra los católicos impera aún en el famoso Reino Unido en el siglo XXI

Act of Settlement (Ley de Estableciniento) de 1700