Crónica del siglo XXI
La crisis económica iniciada en 2007

El Senado estadounidense tumba el plan de rescate a la industria del automóvil

- Los sindicatos no aceptaron exigencias republicanas de acepetar una inmediata bajada en los sueldos

- El fracaso del rescate hunde a las Bolsas europeas e impulsa de nuevo al euro

AGENCIAS. Washington (EE UU) Viernes, 12 de diciembre de 2008

El plan de rescate a la industria automovilística estadounidense quedó paralizado esta madrugada a causa de la falta de consenso en el Senado, que debía votar unas ayudas valoradas en 14.000 millones de dólares un día después de que recibieran el visto bueno en la Cámara de Representantes. El plan llegó a un punto muerto cuando los sindicatos de la industria rechazaron demandas republicanas de aceptar una reducción inmediata de salarios. El fracaso de este plan ha provocado que las Bolsas europeas caigan en picado mientras el euro es el único que parece beneficiarse de momento de la incertidumbre sobre la industria del motor americana.

El plan para de rescate de 14.000 millones de dólares de la industria del automóvil de Estados Unidos se derrumbó horas después de que el presidente de esa rama del Congreso anunciara un principio de acuerdo. Esta negativa, que registró 52 votos y superó con creces los 35 a favor de la medida, elimina cualquier posibilidad de adoptar una decisión al respecto este año, después de que los defensores de la iniciativa careciesen del suficiente apoyo.

Según el legislador republicano George Voinovich, los representantes del Sindicato de Trabajadores de la Industria Automotriz estaban dispuestos a un corte salarial, pero no antes de 2011. "Todo ha terminado", resumió el líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid. "Hemos trabajado y trabajado y podemos continuar toda la noche, mañana, el sábado y el domingo, y no llegaríamos a la línea final", agregó, en declaraciones a los medios locales.

No obstante, en la Cámara existían varias versiones. La del propio Reid, quien lamentó que había "demasiadas diferencias entre los negociadores para alcanzar un acuerdo", o la del senador republicano Bob Corker, quien se mostró más optimista: "Estuvimos a tres palabras de distancia de un acuerdo".

¿Y ahora qué?

La pelota está ahora en el tejado de la Casa Blanca cuyo portavoz se limitó a anticipar que la Administración evaluará las posibles opciones que quedan, aunque no aclaró cuántas ni cuáles están sobre la mesa. Fratto declaró que la iniciativa fallida había supuesto "la mejor oportunidad para evitar una bancarrota turbulenta mientras se aseguran los fondos de los contribuyentes" y tenía por objeto la viabilidad empresarial.

Con todo ello, parece ser que al Gobierno norteamericano sólo le queda utilizar un mecanismo rechazado anteriormente y destinar parte del plan de ayuda al sector financiero, de 700.000 millones de dólares', a salvar a un sector que amenaza con dejar en la calle a 250.000 personas. Tanto la Casa Blanca como la Secretaría del Tesoro rechazaron reiteradamente este supuesto, solicitado por los demócratas.

El plan original fue aprobado este martes en la Cámara de Representantes con 237 votos a favor y 170 en contra, pero con el "sí" de sólo 32 legisladores republicanos. En el Senado la propuesta sufrió un revés después de que el líder de la minoría republicana, Mitch McConnell, indicara que votaría en su contra.

Los demócratas sólo tienen 50 escaños en el Senado y necesitarían 60 votos para frenar las tácticas dilatorias de la minoría. McConnell repitió el temor de muchos republicanos de que el plan no ofrece garantías para la viabilidad a largo plazo de las tres grandes automotrices de Estados Unidos, General Motors (GM), Ford y Chrysler.

La mala noticia para las tres compañías, que pidieron inicialmente 34.000 millones de dólares de ayudas, coincidió para General Motors con una información adelantada por el periódico 'The Wall Street Journal' y que aseguraba que la empresa ya ha consultado a abogados y asesores ante una posible bancarrota si fracasaba el plan, como finalmente ha ocurrido.

Las bolsas se hunden

El 'no' del Senado se dejó sentir en los mercados, donde la noticia se acogió con temor, con caídas en las bolsas de la zona de Asia-Pacífico y bajadas de cerca de dos dólares en el barril para el barril de petróleo, que se situó en los 46,11 dólares.

El pesimismo provocado por el rechazo del plan imperaba hoy en la Bolsa española, que perdía, en línea con los descensos del resto de los mercados europeos, el 4,10%. A las 12 el principal indicador de la Bolsa española, el Ibex 35, perdía 374 puntos, o un 4,10%, y se situaba en 8.806 puntos.

La moneda única europea era la única que se beneficiaba de la incertidumbre sobre la industria del motor estadounidense, y al mediodía se cambiaba a 1,33 dólares. Por su parte, las plazas del resto del Viejo Continente sufrían importantes retrocesos, del 5,11% en Milán; del 4,98% en París; del 4,22% en Francfort, y del 3,18% en Londres.

En España, los grandes valores del mercado ocupaban las primeras plazas entre las cotizadas más bajistas en lo que va de sesión. El Santander lideraba los descensos con un 7,76%, y por detrás de Sacyr y Ferrovial, que perdían más del 5%, se colocaban BBVA, con el 4,99%; Iberdrola, con el 4,28%; Endesa, con el 4,22%, y Repsol, con el 4,05%.

Antes de la apertura en Europa, el principal índice del mercado japonés, el Nikkei, se ha dejado durante la jornada de hoy un 5,6%, después de alcanzar números rojos de hasta un 7,3% por los acusados descensos de algunas empresas cruciales, como la automovilística Toyota, y la caída del dólar a tasas de cambio con el yen de hace 13 años provocaron un efecto cadena. Ayer, Wall Street acabó cediendo un 2,24%.

En el mercado de materias primas, el precio del petróleo Brent, de referencia en Europa, continuaba a la baja a un precio de 44,71 euros, 2,68 dólares menos que al cierre de la sesión de ayer.

Washington logra un principio de acuerdo para rescatar al sector del automóvil