...La crisis iniciada en 2007....

El BCE ofrece el 6.09.2012 un rescate parcial a España a cambio de más recortes y exacciones sin concretar aún

LD. M. Llamas, sábado, 2012-09-08

España ya tiene luz verde para solicitar oficialmente el rescate soberano. El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, anunció el jueves, 6.09.2012, el nuevo programa que pondrá en marcha la entidad para auxiliar a los países en dificultades mediante la compra masiva de deuda pública. Eso sí, siempre y cuando el gobierno beneficiario en cuestión solicite previamente el rescate a las instituciones europeas. "Está en manos del Gobierno español solicitar ayuda" total o parcial para que el BCE compre deuda, indicó Draghi.

Por tanto, la cuestión ahora no es si sino cuándo solicitará España el rescate soberano. Por el momento, el Ejecutivo de Mariano Rajoy se mantiene a la espera de aclarar las condiciones que conllevará tal petición. Y es que, lo que teme Moncloa son, precisamente, los deberes que, previsiblemente, impondrá la troika -Comisión Europea, BCE y Fondo Monetario Internacional (FMI)- a cambio de la ayuda.

La petición de auxilio, total o parcial, supone la activación de los fondos de rescate europeos, el temporal (EFSF, por sus siglas en inglés) y más adelante el permanente (ESM), lo cual obligará a firmar un memorándum de entendimiento, una especie de contrato por el cual el Gobierno se comprometerá a realizar una serie de ajustes fiscales y reformas estructurales para reducir el déficit público y potenciar el crecimiento económico.

Hoy por hoy, el rescate total es un escenario improbable, entre otras cosas porque los fondos europeos carecen de dinero suficiente para garantizar a España -e Italia- toda la financiación que precisa durante al menos tres años, como sí ha acontecido en el caso de Grecia, Irlanda y Portugal. Por ello, el propio Draghi también señaló el jueves su disposición a comprar deuda pública si el país acude a un rescate parcial.

Hacia el rescate parcial

En concreto, Draghi supeditó el jueves la actuación del BCE en el mercado secundario de deuda (bonos ya en circulación) a una "condicionalidad estricta y efectiva" y a que los países beneficiarios soliciten un rescate completo o "preventivo" (ECCL, por sus siglas en inglés) a los fondos europeos, que se encargarían de complementar la compra de deuda en el mercado primario (emisiones del Tesoro). También pidió la implicación del Fondo Monetario Internacional (FMI) en el diseño de las condiciones y la supervisión de los programas.

Desde hace meses, las autoridades europeas barajan ofrecer a España una línea de crédito preventiva. Este mecanismo está contemplado tanto en el EFSF como en el ESM, y conlleva una serie de condiciones, aunque el Gobierno pretende que se materialice en una especie de rescate suave, evitando así la imposición de ajustes extra.

El citado crédito preventivo está diseñado para países considerados solventes, pero que atraviesan problemas coyunturales que dificultan su financiación en el mercado a precios sostenibles; su aceptación obliga a firmar un memorándum con la troika, en el que se detallan los ajustes y reformas a realizar para reducir deuda y déficit; el programa impone una supervisión permanente por parte de las autoridades comunitarias, y si se incumplen los deberes el BCE podría dejar de comprar deuda; el crédito oscila entre el 2% y el 10% del PIB -entre 21.000 y poco más de 100.000 millones de euros en el caso de España-; su duración es de un año, pero se puede renovar cada seis meses y dos veces como máximo, con lo que su vigencia se puede prolongar durante dos años.

El Gobierno confía en que la solicitud de dicho crédito no conlleve ajustes adicionales a los ya comprometidos, pero dicha pretensión parece difícil de conseguir por divesos motivos. En primer lugar, Draghi insistió mucho en la necesidad de que el país acepte "estrictas condiciones" macroeconómicas. De hecho, puntualizó que el rescate parcial o preventivo, lejos de ser suave, "tiene condicionalidad económica plena".

La canciller alemana, Angela Merkel, insistió el viernes, 7.09.2012, en que los países en problemas deben seguir "haciendo sus deberes" y que el nuevo plan de compras del BCE está sujeto a una "clara condicionalidad". Asimismo, la Comisión Europea no descartó que el Eurogrupo exija a España condiciones suplementarias a cambio de la asistencia. El rescate español tiene que ser aprobado por unanimidad de los socios comunitarios, y es improbable que los países del norte -núcleo duro- no exijan deberes extra para garantizar la devolución de su dinero.

Además, en todo caso, Rajoy se comprometió a reducir el déficit hasta el 6,3% del PIB este año, el 4,5% en 2013 y el 2,8% en 2014, objetivos que será difícil cumplir en ausencia de nuevos ajustes; la UE también exige tener una deuda pública y una balanza comercial sostenible; atenerse a los objetivos de corrección de los desequilibrios macroeconómicos excesivos; y contar con un sector bancario sin problemas de solvencia.

Ajustes exigidos en los rescates de Portugal, Grecia e Irlanda

En la práctica, tales principios se traducen en la aplicación de ajustes y reformas concretas. Algunas ya han sido iniciadas por el PP -como la reforma laboral y financiera, la subida del IVA o la eliminación de la deducción por vivienda-, pero otras todavía no han sido aprobadas o ni siquiera planteadas. El recetario que imponen los conocidos hombres de negro es muy similar y no varía excesivamente de país a país, y el análisis de los rescates previos muestra que a España aún le quedan tareas pendientes.

Las más impopulares y, por tanto, con mayor coste político, más allá de posibles subidas de impuestos extra, serían las siguientes:

1. Congelación y recorte de pensiones: los rescates suelen implicar congelar la revalorización de las pensiones -en función del IPC- durante al menos dos años; un recorte progresivo de las prestaciones actuales en función del nivel de renta; retrasar la edad de jubilación -España adelantaría lo ya aprobado-; y una reforma del sistema para reducir las pensiones futuras -ampliando el período de cálculo a toda la vida laboral-.

2. Reforma de la prestación de paro: el Gobierno ha reducido mínimamente las prestaciones de desempleo a partir del sexto mes, pero las reformas que impone la troika en esta materia son mucho más profundas. Entre otras medidas, posibles recortes adicionales de las prestaciones, reducir el tiempo máximo que un parado tiene derecho a subsidio (en España dos años), que los parados no puedan rechazar ofertas de empleo, que acepten incluso realizar trabajos sociales, reformar las políticas activas, implantar los minijobs, externalizar los servicios del Inem...

3. Copago y reforma sanitaria: el Gobierno ha extendido el copago farmacéutico, pero el resto de países europeos aplican sistemas de copago en muchos otros servicios sanitarios, tales como consultas médicas, urgencias o ingresos hospitalarios. De hecho, el Gobierno ya está rediseñando la cartera básica de servicios sanitarios y estudia modificar la retribución del personal sanitario.

4. Despido de empleados públicos: la reforma laboral ya contempla esta posibilidad, pero todavía no se ha aplicado con intensidad.

5. Privatización de empresas: exige la privatización de muchas empresas públicas, así como la venta de inmuebles, participaciones industriales y empresariales en manos del sector público. La tarea del Gobierno en este campo ha sido mínima.

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El BCE anuncia el 6.09.2012, que volverá a comprar deuda pública en el mercado secundario, pero pone como condición pedir antes el rescate y someterse a las condiciones

LD. Libre Mercado, jueves, 2012-09-06

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, anunció este jueves, 2012-09-06. el nuevo programa que pondrá en marcha la entidad para comprar bonos soberanos en el mercado secundario, denominado Monetary Outright Transactions (OMT).

Sin embargo, ha recalcado, como ya hizo el pasado agosto, que la activación de los fondos de rescate europeos será la condición necesaria para que el BCE compre deuda pública en los mercados, de modo que el país beneficiario tendrá que solicitar antes asistencia financiera a la UE.

"Hoy hemos decidido las modalidades para las acciones monetarias en el mercado secundario en los Estados miembros de la eurozona", señaló Draghi en la conferencia de prensa posterior a la reunión del Consejo de Gobierno del BCE, en donde la entidad monetaria decisión mantener los tipos de interés en el 0,75%. "Tenemos que estar en la posición de poder salvaguardar los mecanismos de transmisión en todos los países del euro", agregó. La compra de bonos permitirá a la eurozona "solucionar severas distorsiones en los mercados de bonos soberanos", que, según él, se basan principalmente en "miedos infundados" por parte de los inversores sobre la irreversibilidad del euro. En este sentido, insistió nuevamente en que "el euro es irreversible".

Draghi aseguró que, para que el BCE pueda actuar en el mercado secundario (comprar bonos ya emitidos) la institución monetaria contará con cortafuegos para evitar escenarios "destructivos" y posibles riesgos a la estabilidad de los precios. El programa se ajusta "estrictamente a nuestro mandato" de velar por la estabilidad de los precios, al tiempo que subrayó que la entidad que preside actúa de manera "independiente".

Sin embargo, para que el BCE pueda actuar, los políticos tendrán que avanzar con "gran determinación" en la consolidación fiscal, las reformas estructurales y la creación de instituciones europeas. Por ello, señaló que la condición "necesaria" para que el BCE compre bonos es que los gobiernos beneficiarios se adhieran de forma "estricta y efectiva" a las condiciones que establecen los fondos de rescate, tanto el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (EFSF, por sus siglas en inglés), de carácter temporal, y su sucesor, el Mecanismo Europeo de Estabilidad (ESM).

Las características del nuevo plan de compras

Las condiciones específicas del nuevo plan de compras son las siguientes:

1. Pedir asistencia a los fondos europeos:

La entidad monetaria condiciona la compra de deuda soberana a los programas de ajuste macroeconómico completo o preventivo (ECCL por sus siglas en inglés) de los fondos de rescate temporal y permanente (EFSF y ESM).

La condición necesaria para que el BCE actúe en el mercado de deuda secundario es que los gobiernos acepten las "condiciones estrictas y efectivas" que van unidas a un programa de los fondos europeos de rescate, mecanismos que intervendrían en el mercado primario. El programa también se podría aplicar a países que están actualmente bajo un programa de rescate (Grecia, Irlanda y Portugal) cuando recuperen el acceso a los mercados de bonos.

2. Compras ilimitadas:

El nuevo programa de compra de deuda "no tiene un volumen máximo" y se llevará a cabo hasta que se logre el objetivo de reducir las primas de riesgo.

3. Deuda a corto plazo:

Las compras se centrarán en la compra de bonos con vencimiento de entre 1 y 3 años.

4. Esterilización:

Las compras se esterilizarán completamente. Es decir, el BCE no inyectará dinero extra al sistema monetario, ya que la compra de bonos (préstamos) se neutraliza retirando del sistema la misma cuantía inyectada (aumento de depósitos en el BCE).

5. Evaluación permanente:

El BCE evaluará hasta qué punto se justifica una intervención y tendrá la capacidad de decidir con "plena discreción" el inicio del programa de compra de bonos, su continuación e incluso su suspensión si el país beneficiario no cumple las condiciones. La entidad buscará la colaboración del Fondo Monetario Internacional (FMI) para dicha supervisión.

6. El BCE podría asumir pérdidas:

La entidad monetaria renuncia a su estatus de acreedor preferente en el nuevo programa de compra de deuda soberana en relación con los acreedores privados. Es decir, abandona la prioridad de cobro en estos bonos y, por tanto, sufrirá pérdidas como cualquier otro acreedor en caso de impago soberano.

7. Transparencia:

El BCE publicará semanalmente el volumen de compra de deuda soberana de países de la zona del euro con problemas y un desglose por países mensualmente.

Alemania votó en contra

Con la puesta en marcha de este nuevo programa de compras, el BCE da por finalizado el plan vigente hasta ahora -activado en mayo de 2010- y la cartera de bonos adquiridos por la entidad se mantendrá hasta vencimiento.

Por otro lado, Draghi afirmó que hubo un voto en contra del nuevo programa de compra de deuda -las votaciones son secretas-. El presidente del Bundesbank y miembro del BCE, Jens Weidmann, rechazó el plan. En los últimos días, Weidmann ha alertado en diversas ocasiones sobre los riesgos que conlleva seguir comprando deuda periférica.

Pese a todo, Draghi insistió en que el nuevo programa de compras va a funcionar, ya que tiene un elemento de condicionalidad que vincula la intervención con el programa de reformas de cada país. Por último, lanzó un mensaje al presidente Mariano Rajoy: "Está en manos del Gobierno español solicitar ayuda" total o parcial para que la entidad compre deuda soberana española con el fin de que baje la prima de riesgo.

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Alemania disconforme

LD, M. Llamas / M. Rodríguez, viernes, 2012-09-07

En mayo de 2010, cuando estalló oficialmente la crisis de deuda europea tras el primer rescate de Grecia, la prensa alemana tituló a toda página El BCE ha muerto, viva el Bundesbank. La razón de tal declaración no estribó tanto en la decisión de auxiliar a Atenas con el dinero del resto de países sino en la compra de deuda pública por parte del Banco Central Europeo (BCE), presidido entonces por el francés Jean Claude Trichet. Se acababa de romper en pedazos un mito: la prohibición expresa de que el BCE financie estados. La pretendida ortodoxia monetaria de la zona euro, inspirada en la política que venía aplicando el Bundesbank desde hacía décadas, acaba de desaparecer por completo.

Pero lejos de corregir, el BCE acaba de dar una nueva vuelta de tuerca a la flexibilidad monetaria que tanto demandan los países incumplidores del sur. El nuevo presidente de la institución, el italiano Mario Draghi, anunció el jueves, 6-09.2012, un nuevo programa para comprar deuda basura de los países periféricos. Y la reacción de los alemanes no se ha hecho esperar.

El presidente del Bundesbank, Jens Weidmann, votó en contra del nuevo programa de compra de bonos del BCE. En un comunicado, alertó de que el citado plan se parece demasiado a "la financiación pública mediante la impresión de billetes". Además, señaló que "la política monetaria corre el riesgo de ir a parar al remolque de la política fiscal [...] Si el programa (de compra de deuda) aprobado lleva a que se retrasen las reformas necesarias, se socavará más la confianza en la capacidad de la política monetaria de solucionar crisis", apostilló.

Weidmann lleva semanas advirtiendo a Draghi sobre los perversos efectos que conlleva la monetización (compra) de deuda pública de países insolventes o potencialmente insolventes, hasta el punto de desatar una guerra interna en el seno de la institución monetaria, amenazando incluso con dimitir de su cargo. El banquero alemán alerta de que "no deberíamos infravalorar el peligro de que la financiación a través de los bancos centrales puede crear adicción como una droga". Y añade que "en las democracias deben decidir los parlamentos y no los bancos centrales sobre una tan amplia mancomunización de los riesgos". Y es que, si los bancos centrales adquieren deuda pública de determinados países, "los títulos acabarán figurando en el balance del sistema del euro" y, "al final, deberán responder los contribuyentes de los restantes países".

No es el único. El ministro de Finanzas germano, Wolfgang Schäuble, ha rechazado de forma insistente la monetización del BCE. "Financiar estados no es el papel del Banco Central. La única solución es reducir sus niveles de deuda", señalaba recientemente. Ayer por la noche, tras conocerse el nuevo plan de compras del BCE, Schäuble coincidió con Draghi en una entrega de premios, y el ministro germano aprovechó la ocasión para recordarle al italiano que la financiación de estados por parte de los bancos centrales es un "error". Imprimir dinero para resolver problemas fiscales no es la solución, añadió, de ahí que el BCE se configurara inicialmente como una institución independiente del poder político, a imagen del Bundesbank. Los rescates, sean éstos monetarios o financieros, tan sólo sirven para comprar tiempo. Sólo las reformas pueden resolver los problemas de la zona euro, indicó.

La prensa alemana, enfurecida

La prensa alemana va incluso más allá de tales advertencias y denuncia al BCE por violar nuevamente sus tratados fundacionales. Die Welt, sin medias tintas, acusa a Mario Draghi de "romper" la política monetaria alemana al "inundar con dinero ilimitado" el mercado de bonos. "Las bolsas lo celebran, para Alemania comienza la pesadilla", dice el diario, que llega a hablar de la "muerte del Bundesbank".

Algo menos catastrofistas en la forma, pero no en el fondo, son diarios como el Süddeutsche Zeitung, que avisa de que el BCE cruzó este jueves varias "líneas rojas". Si Draghi autoriza la compra "ilimitada" de deuda, advierte, entonces está financiando Estados "débiles" y "no saneados", y sólo puede hacerlo imprimiendo "cada vez más dinero". "Al final, eso significa b
urbujas, crisis, inflación", dice el diario recordando el principal temor del país germano. "Eso beneficia a los especuladores, y la gran mayoría de los ciudadanos pagará por ello", añade.

El Frankfurter Allgemeine Zeitung, mientras, sentencia que Draghi ha difuminado con su decisión de este jueves "
la frontera entre la política fiscal y monetaria". Y el económico Handelsblatt se hace ya eco de las quejas de muchos políticos alemanes que ya habían levantado la voz contra el BCE y la propia canciller Merkel por sus últimas posturas en la crisis del euro. Tras el anuncio de Draghi, y en vísperas del dictamen del Constitucional alemán sobre el nuevo fondo de rescate, afirman que el italiano "se ha extralimitado en sus funciones" y que está alentando "una gigantesca burbuja" que puede poner "todo el euro en peligro", pese a que su objetivo es en principio el contrario. Reclaman, incluso, una protesta formal de Merkel, que ve recrudecida la presión desde sus propias filas tras el anuncio del plan de ayuda.

Mención aparte merece el sensacionalista Bild, el diario más leído de Alemania, y de Europa. Con sus gruesos caracteres califica el anuncio de Draghi de
"cheque en blanco" y se pregunta si pretende con su política acabar con el euro, empleando la palabra kaputt. Entre los analistas a los que consulta sobre el plan, el temor más repetido es la inflación: "Habrá demasiado dinero en circulación", sentencia.

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