HISTORIA UNIVERSAL
Crónica del siglo XXI
La crisis económica iniciada en 2007

El Pacto del Euro de 2011

20minutos.es. NICOLÁS M. SARRIÉS. 16.06.2011

Tras ser aprobado tanto por los 17 jefes de Estado y de Gobierno como por la Comisión Europea, el 27 de junio de 2011 se ratificará en el Parlamento Europeo y así entrará en vigor, previsiblemente, el llamado Pacto del Euro. Dicho acuerdo llevará consigo medidas concretas en cada país miembro para impulsar la competitividad, el empleo, sostener las finanzas públicas y reforzar la estabilidad financiera.

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“La Comisión tendrá la oportunidad, dentro del pleno respeto de las prerrogativas de los parlamentos nacionales, de ser consultada sobre la norma presupuestaria” (para imponer una reducción del gasto público).

"Reducción del déficit por debajo del 3%".

Limitación de la deuda al 60 % del PIB. (Introducir la deuda como limitación además del déficit. La propuesta de la Comisión es la reducción anual en una veinteava parte de lo lo que la deuda supere el 60% del PIB.)

Endurecer las sanciones a los infractores del Pacto de Estabilidad y establecer un nuevo marco legal para corregir los desequilibrios por diferencias de competitividad.

“Coordinación de la política tributaria”. (Bajo las directrices de la Comisión Europea. Países como España podrían ver como los impuestos crecen para igualarse a los de otros países de la Unión Europea con rentas más altas. Es decir, que los impuestos de los países se igualarían, pero no los sueldos con los que los ciudadanos habrían de pagarlos).

Reducción de la presión impositiva sobre las rentas del trabajo”.

“Garantía de que la fijación de salarios en el sector público contribuye a los esfuerzos de competitividad en el sector privado”. (Reducción de los salarios de los funcionarios)

"Revisión de los acuerdos de fijación de salarios". (Es decir, la supresión de los convenios colectivos).

"Revisión del nivel de centralización del proceso de negociación" laboral. (Es decir, la supresión o limitación de los convenios colectivos).

"Flexibilizar las condiciones laborales", (es decir, facilitar el despido, la temporalidad y mermar los derechos laborales).

“Ajuste de la edad de jubilación efectiva a la esperanza de vida”.

“Limitación de los planes de jubilación anticipada”.

“Uso de incentivos específicos para emplear a trabajadores de más edad”.

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20minutos.es. MIGUEL MÁIQUEZ. 15.06.2011 - 17.54h

El 11 de marzo de 2011, los 17 jefes de Estado y de Gobierno de la zona euro aprobaron en Consejo Extraordinario un pacto con el que se pretende impulsar la competitividad de la región, y hacerle frente así a la grave crisis por el endeudamiento público que está vaciando las arcas comunitarias a fuerza de rescates financieros, y echando por los suelos la confianza de los mercados internacionales, especialmente en los países que, como España, necesitan crédito exterior para mantenerse.

El pacto fue ratificado en su mayor parte el 19 de abril por la Comisión de Economía y Asuntos Monetarios del Parlamento Europeo, y las medidas serán aprobadas por el propio Parlamento, previsiblemente, el próximo día 27 del presente mes de junio, en Bruselas.

El Pacto del Euro recoge la mayoría de las duras exigencias económicas planteadas por Berlín. Grecia e Irlanda ya habían caído en el rescate finaciero de la UE, a Portugal le quedaba apenas un mes, y las perspectivas de futuro para España, o incluso para Italia, no eran precisamente halagüeñas. Los gobiernos de la Eurozona, con Alemania presionando, buscaron cortar por lo sano: el llamado Pacto del Euro recoge, moderado a duras penas por Francia, la mayoría de las duras exigencias económicas planteadas por Berlín y es, en líneas generales, una especie de compromiso para que todo el mundo juegue con la misma baraja, a las duras y a las maduras.

El problema, o la ventaja, según el punto de la vista, es que la baraja es una baraja con mucha productividad y mucho sacrificio, pero con pocos y ambiguos compromisos sociales. Teniendo en cuenta que, tras la victoria conservadora en Portugal, sólo cinco (incluyendo Chipre y Eslovenia) de los 27 países de la UE tienen actualmente gobiernos que se consideran a sí mismos de izquierdas, tampoco es como para sorprenderse.

Los defensores del Pacto del Euro lo ven como el único modo de romper el círculo vicioso de endeudamiento, presión financiera, bancarrotas y rescates, por el que se arrastra buena parte del Viejo Continente. Sus detractores lo ven como la mejor manera de hundir más aún a los ciudadanos, a base de recortes, ajustes, moderación salarial, flexibilidad laboral y pérdida de derechos, en aras de un supuesto crecimiento que, de conseguirse, beneficiará principalmente a los que son, en buena parte, los propios responsables de la crisis. Tampoco entienden estos últimos cómo unas medidas de semejante calado, y que afectarán a unos 330 millones de personas, pueden adoptarse sin la convocatoria de un referéndum.

Los gobiernos, el español incluido, esperan crear con este pacto economías más competitivas, menos vulnerables, con más empleo y con el déficit a raya. Por el contrario, quienes se oponen lo han convertido ya en el blanco número uno de las protestas sociales que están sacudiendo muchos países de Europa, empezado por el Movimiento 15-M español. Este domingo, para empezar, hay convocadas grandes manifestaciones de protesta.

Se interpreten cono se interpreten, ya sea como un paso inevitable hacia adelante o como el entierro definitivo de lo poco que queda ya de la Europa social, éstas son las claves de lo que acordaron los líderes europeos en Bruselas. O, lo que es lo mismo, las líneas maestras de la política económica que nos espera, al menos, a medio plazo.

¿Dónde tiene su origen el Pacto del Euro?

El objetivo es conseguir que las empresas que utilizan el euro en los mercados mundiales sean más fuertes. El Pacto del Euro es una versión suavizada y "equilibrada" del Pacto por la Competitividad promovido por Alemania en febrero de 2011 como condición para aceptar un aumento del fondo de rescate para los países con dificultades económicas.

Se adoptó en el tercer Consejo Extraordinario celebrado por los países de la Eurozona. Los dos anteriores habían tenido lugar tras la caída del banco Lehman Brothers, el 12 de octubre de 2008, y como consecuencia del hundimiento de la economía griega, el 7 de mayo de 2010.

¿Cuáles son sus objetivos generales?

El Pacto es un compromiso formal: Todos los Estados que forman la moneda única se comprometen a seguir una serie de políticas económicas comunes, con propuestas para corregir los aspectos que han fracasado en sus economías. Se trata de conseguir que las empresas que utilizan el euro en los mercados mundiales sean más fuertes, lo que, en teoría, redundará en un aumento del flujo comercial y exportador de la UE, en una mayor estabilidad financiera, en unos Estados menos endeudados y en un crecimiento económico más sostenible.

Para ello se establecen una serie de principios básicos. Los cinco mandamientos principales son: Impulsar la competitividad, impulsar el empleo, aumentar la sostenibilidad de las finanzas públicas, reforzar la estabilidad financiera y controlar el déficit.

¿Cómo se pretende impulsar la competitividad?

Vinculando los salarios a la productividad. Los firmantes del pacto entienden que para mejorar la competitividad tienen que bajar los gastos, empezando por los costos laborales, y eso, en su opinión, sólo puede conseguirse moderando los sueldos. ¿Cómo? Revisando los acuerdos (los convenios, por ejemplo) para restringir posibles subidas acordadas de antemano que no dependan de la marcha de la empresa, "descentralizando los procesos de negociación" (es decir, más negociación a título personal y menos a nivel colectivo o estatal), o evitando que unos salarios altos en el sector público sirvan de referencia a los sueldos de la empresa privada.

Para ajustar los sueldos proponen medidas como revisar convenios o descentralizar las negociaciones. El pacto, no obstante, reconoce y "solicita" la intervención de los agentes sociales en las negociaciones que darán forma a la vinculación entre salarios y productividad, y no prohíbe explícitamente seguir supeditando los salarios a la inflación, como es corriente en España.

La otra pata del banco es aumentar la productividad en sí. Para ello el pacto recomienda "una mayor apertura de los sectores protegidos", "mejorar los sistemas educativos y fomentar la inversión en investigación y desarrollo (I+D)", y "mejorar el entorno empresarial".

¿Cómo se pretende impulsar el empleo?

Los líderes europeos apuestan aquí por rebajar los impuestos a las empresas para incentivar la contratación de trabajadores y la llamada formación permanente; por aumentar la flexibilidad laboral (más movilidad geográfica, más disposición a cambiar de empleo, más empleos temporales "de calidad", etc), y por reducir el trabajo no declarado.

¿Cómo se pretende aumentar la sostenibilidad de las finanzas públicas?

El pacto insiste en la necesidad de garantizar la aplicación del Pacto de Estabilidad y Crecimiento, que obliga a reducir los déficits presupuestarios por debajo del 3%. Para ello recomienda reformar (racionalizar para unos; privatizar y reducir, para otros) el sistema de pensiones, el sistema sanitario o las prestaciones sociales.

Con respecto a las pensiones, el pacto aconseja que se vincule la edad de jubilación de los trabajadores a la media de esperanza de vida de cada país, como manera de equilibrar los desajustes presupuestarios y garantizar la viabilidad del sistema. La idea es establecer mecanismos permanentes de revisión de las pensiones, con posibles aumentos de la edad de jubilación cuando la situación económica lo exija.

¿Cómo se pretende reforzar la estabilidad financiera?

Reforzando y prestando una especial atención a la coordinación de las políticas fiscales y a la lucha contra el fraude.

En lo que concierne a la coordinación de las políticas fiscales, el pacto es bastante vago, ya que se limita a señalar que los firmantes "se comprometen a entablar debates estructurados en torno a la política tributaria".

Los sindicatos aseguran que esta coordinación sólo se aplicará a la base del impuesto de sociedades, y que acabará significando mayores subidas del IVA (un impuesto que pagan todos por igual, independientemente de cuáles sean sus ingresos).

¿Dice algo el pacto sobre las prácticas de la banca o la especulación?

No mucho. Indica que las entidades financieras "efectuarán periódicamente pruebas rigurosas de resistencia". En este sentido, el pacto apenas aborda formas concretas de evitar prácticas de la banca como las que acabaron siendo letales para las economías de muchos países. Tampoco recomienda explícitamente cómo incentivar el crédito y el consumo privados, ni entra en la necesidad (o no) de acotar la libertad de que disfrutan actualmente los mercados financieros especulativos.

¿Cómo se pretende reducir el défict?

Limitándolo por ley. Las respectivas legislaciones nacionales deberán imponer límites, tanto a la deuda pública como al déficit del Estado.

¿Cómo van a rendir cuentas los Estados?

Según el acuerdo, los países de la zona euro deberán anunciar compromisos anuales sobre estos aspectos y tendrán que presentar resultados en 12 meses.

El éxito de las reformas que emprendan dependerá en buena medida, no sólo de los resultados económicos, sino también de la protesta social o la conflictividad laboral que generen, en virtud de cómo se acaben traduciendo, por ejemplo, los acuerdos sobre moderación salarial, o del efecto que tenga el control de la deuda sobre las pensiones y políticas asistenciales destinadas a los más desfavorecidos.

¿Qué margen de libertad tienen?

Las respectivas legislaciones nacionales deberán imponer límites, tanto a la deuda pública como al déficit del Estado En principio, el pacto da libertad a los gobiernos para decidir las medidas que adoptarán para alcanzar esas metas. Esta decisión se adoptó con objeto de salvar las reticencias de algunos socios a las imposiciones alemanas. Según el documento, "los Estados miembros seguirán los objetivos de acuerdo con las políticas que escojan [...]. La elección de las políticas específicas necesarias permanece como responsabilidad de cada país".

¿Por qué se llama Pacto del Euro?

En teoría, porque afecta a la Eurozona. En la práctica, se llama Pacto del Euro, o Pacto por el Euro, porque se necesitaba un nombre distinto a la denominación original de Pacto por la Competitividad, para evitar un término demasiado asociado a las exigencias de Berlín.

¿Qué postura tiene el Gobierno español?

El presidente del Ejecutivo español, José Luis Rodríguez Zapatero, se ha mostrado favorable a la adopción del pacto, que considera necesario para "eliminar las rigideces de las economías domésticas" europeas y ganar competitividad, según afirmó en una carta que envió al presidente del Consejo Europeo, Herman van Rompuy. A juicio de Zapatero, esto significa "alinear salarios y productividad", aspecto en el que "es esencial el apoyo de sindicatos y empresarios".

¿Se han empezado ya adoptar estas medidas en España?

Sí, y antes incluso de la aprobación del pacto: Recortes en el gasto público, retraso en la edad de jubilación y reforma del sistema de pensiones, reforma laboral, anuncio de que se ligarán los salarios a la productividad laboral, subida del IVA.

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El pacto del Euro por La Gaceta del Noroeste

Jueves, 16 de Junio de 2011 http://www.lagacetadelnoroeste.es/noticias/cosas-curiosas/el-pacto-del-euro.html

El principal escoyo que plantea el pacto del Euro es la violación de la soberanía nacional, al quedar obligados los países firmantes del pacto a someterse a las directrices impuestas por la Comisión Europea en temas como educación, sanidad o trabajo.

Esto significaría, en la práctica, que España, con independencia del partido político que ostentara el Gobierno del país, tendría que acometer recortes y políticas al dictado de la Comisión Europea, y más concretamente de los países con más poder en Europa.

PRIMER PILAR: IMPULSO DE LA COMPETITIVIDAD.

El objetivo principal de este "pilar" es una pretendida bajada de los precios de nuestros productos que logrará revitalizar la economía europea haciendo más atractivo lo que vendemos. Y la receta para lograrlo también se expone claramente: bajar los sueldos de los trabajadores. El pacto del Euro asume, en esta materia, la lógica laboral de países como China: cuantos menos costes y obligaciones generen los trabajadores para las empresas y cuanto menor sea su sueldo, más baratos serán los productos y más ganarán sus respectivas empresas.

Para ello se establecen tres medidas:

1) "Revisión de los acuerdos de fijación de salarios" con el fin de restringirlos.

2) "Revisión del nivel de centralización del proceso de negociación" laboral. Es decir, la supresión de los convenios colectivos.
La limitación y supresión de los convenios colectivos dejará en una situación de clara inferioridad los trabajadores, pues tendrán que negociar individual y personalmente sus condiciones laborales con el empleador. También dará lugar a grandes desequilibrios, dado que las condiciones de un puesto de trabajo podrán ser distintas aún en empresas del mismo sector.

3) “Garantía de que la fijación de salarios en el sector público contribuye a los esfuerzos de competitividad en el sector privado”. Se reducirán los salarios de los funcionarios con el fin de que el trabajador privado no pueda usarlos como referencia para reclamar subidas salariales.

SEGUNDO PILAR: IMPULSO DEL EMPLEO.

La medida estrella para impulsar el empleo es la “reducción de la presión impositiva sobre las rentas del trabajo”.

Bajo esta medida se esconde una merma del estado del bienestar, dado que la bajada de impuestos propuesta apenas repercutirá en la renta de los sueldos medios y bajos, (por ejemplo, un mileurista podría cobrar 10 euros más al mes) vendrá acompañada del terrible perjuicio que implica la no recaudación de millones y millones de euros que hasta ahora tributaban las rentas más altas e iban dirigidos a financiar Sanidad, Educación, las pensiones, etc.,

Junto a la anterior medida, el Pacto del Euro pretende "flexibilizar las condiciones laborales", es decir, facilitar el despido, la temporalidad y mermar los derechos laborales.

TERCER PILAR: EL INCREMENTO DE LA SOSTENIBILIDAD DE LAS FINANZAS PÚBLICAS.

"Reducción del déficit por debajo del 3%". El Estado debe disminuir su gasto drásticamente, una medida que parece loable, pero no así las soluciones que el Pacto del Euro plantea para lograrlo.

Las soluciones para la reducción del déficit no plantean limitar el número de altos cargos de libre designación ni dietas de los cuerpos políticos, ni una subida de impuestos a las rentas más altas, sino recortar derechos sociales con medidas como “el ajuste de la edad de jubilación efectiva a la esperanza de vida”, “la limitación de los planes de jubilación anticipada” y el “uso de incentivos específicos para emplear a trabajadores de más edad”.

Del mismo modo, se propone reducir e incluso privatizar parcialmente los sistemas de servicios públicos tales como la educación o la sanidad".

CUARTO PILAR: REFUERZO DE LA ESTABILIDAD FINANCIERA.

El cuarto pilar del Pacto del Euro incide directamente en la autonomía de los estados para establecer sus impuestos. El Pacto del Euro exige una “coordinación de la política tributaria”, bajo las directrices de la Comisión Europea.

Los países firmantes del Pacto tendrán que establecer los impuestos al dictado de la Comisión Europea. Esto coloca en una situación bastante difícil a países como España, que podrían ver como los impuestos crecen para igualarse a los de otros países de la Unión Europea con rentas más altas. Es decir, que los impuestos de los países se igualarían, pero no los sueldos con los que los ciudadanos habrían de pagarlos.

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Consensuado por los líderes de los 17 países de la zona euro

EL PAÍS ANDREU MISSÉ - Bruselas - 12/03/2011

Los líderes de los 17 países de la zona euro aprobaron ayer los principios del Pacto por el Euro cuyo objetivo es fomentar la competitividad para afrontar la crisis de la deuda. El acuerdo se basa en compromisos sobre moderación salarial, contención del gasto en pensiones y prestaciones sociales, flexiseguridad laboral para fomentar el empleo y coordinación de las políticas fiscales. "Los Estados miembros que participarán seguirán los objetivos de acuerdo con las políticas que escojan". "La elección de las políticas específicas necesarias permanece como responsabilidad de cada país", según el documento.

El acuerdo definitivo debería aprobarse en el Consejo Europeo del 24 y 25 de marzo de 2011 y está pendiente del consenso de otras medidas encaminadas a reforzar el Gobierno económico de la UE. De momento, Grecia logró ayer una rebaja de un punto porcentual en los intereses que paga por los créditos que recibe de la UE y el FMI (hasta el 4,2%) y que se alargue de cinco a siete años y medio el plazo de devolución. Sin embargo, el nuevo primer ministro irlandés, Enda Kenny, no obtuvo esta rebaja y se desmarcó del acuerdo al rechazar subir su impuesto de sociedades (ahora con un tipo del 12,5%, muy por debajo de la media europea), tal y como le demandaban Alemania y Francia. "Debe haber un quid pro quo" dijo la canciller alemana, Angela Merkel.

Los líderes también acordaron ayer reforzar y flexibilizar el fondo de rescate, el Fondo Europeo para la Estabilidad Financiera (FEEG), para los países con problemas de deuda y flexibilizarlo con el objetivo de que pueda comprar bonos en el mercado primario. En la actualidad, el tramo intergubernamental del fondo de rescate (440.000 millones de euros) sólo puede prestar en la práctica 250.000 millones, ya que necesita guardar el resto como reserva para mantener su calificación crediticia.

Esta es la tercera vez en la que los jefes de Gobierno de la zona euro se ven forzados a celebrar un Consejo extraordinario ante la gravedad de la situación. En los últimos días las presiones sobre Grecia, Portugal, Irlanda y España se han intensificado en buena parte alimentadas por las rebajas de la deuda por parte de las agencias de calificación. Los dos Consejos extraordinarios anteriores se celebraron el 12 de octubre de 2008, tras la caída del banco estadounidense Lehman Brothers, y el pasado 7 de mayo de 2010 para evitar que la crisis de Grecia se extendiera a otros países como Portugal, España e Italia.

Entre los otros asuntos de debate figura en primer lugar alcanzar un consenso sobre las seis disposiciones legislativas propuestas por la Comisión para endurecer las sanciones a los infractores del Pacto de Estabilidad y establecer un nuevo marco legal para corregir los desequilibrios por diferencias de competitividad.

La mayor dificultad de este nuevo marco está en la pretensión de introducir la deuda como criterio igual que el déficit. La propuesta de la Comisión es la reducción anual en una veinteava parte del excedente de deuda que supere el 60% del PIB.

Los Estados presentarán cada año en el mes de abril las medidas a las que se comprometen y será examinada su aplicación 12 meses después.

El Pacto del Euro es una versión suavizada y "equilibrada" del Pacto por la Competitividad, promovido por Alemania hace un mes como condición para aceptar un aumento del fondo de rescate para los países con dificultades. El documento prevé la completa implicación de los agentes sociales en las negociaciones que vincularán los salarios con la productividad. Los países deberán "garantizar" que "la fijación de los salarios en el sector público esté en consonancia con los esfuerzos de competitividad del sector privado" y que "los salarios deberán evolucionar con la productividad". No se habla de prohibir la indexación de los salarios con la inflación, que pidió Berlín.

Los compromisos para asegurar la sostenibilidad de las cuentas públicas exigen a los Estados adoptar cambios legales en todos los niveles de Gobierno. "La formulación exacta de la norma será decidida por cada país pero debería garantizar la disciplina fiscal tanto a nivel nacional como subnacional [es decir, a nivel regional y local]", según señala el texto.

El acuerdo también propugna "una baja del impuesto sobre el trabajo" y un "alineamiento de los sistemas de pensiones con la situación demográfica nacional, por ejemplo alineando la edad de la pensión con la esperanza de vida".

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, admitió de madrugada que "seguramente" habrá más ajustes y reformas en aplicación del pacto de competitividad aprobado por los líderes de la Eurozona. En la carta que envió a sus homólogos antes de la cumbre, Zapatero se mostró partidario de "alinear salarios y productividad", como viene reclamando Merkel.

Tras la reunión, Zapatero matizó que, "en parte, la productividad ya se tiene en cuenta en la negociación colectiva" y se mostró convencido de que empresarios y sindicatos conseguirán llegar a "un acuerdo equilibrado", para lo que tienen de plazo hasta el 19 de marzo.

Los líderes analizaron también los nuevos criterios que ha elaborado la Autoridad Bancaria Europea (ABE) para realizar las próximas pruebas de resistencia a la banca europea y que deben ser lo suficientemente rigurosas para despejar todas las dudas sobre su solvencia.

También se ha aprobado la reforma del Tratado para crear un fondo de rescate permanente a partir de junio de 2013, que, según los ministros de Economía, debería contar con una dotación de 500.000 millones.

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Los puntos clave del acuerdo

- El objetivo del Pacto por el Euro consiste en que los distintos Estados que foman la moneda única asumen una serie de compromisos comunes. En la práctica, implica que todos ellos deberán presentar propuestas para corregir lo que ha fallado en la competitividad de sus respectivas economías.

- Fomento de la competitividad. Con la vinculación de salarios y productividad, principio sobre el que ayer el presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, se mostró de acuerdo.

- Impulso al empleo. Los líderes plantean una rebaja de la fiscalidad para incentivar la contratación de trabajadores y formación permanente.

- Finanzas públicas. Contribuir a la sostenibilidad con reformas en los sistemas de pensiones y de protección social.

- Estabilidad financiera. Refuerzo y especial atención a la coordinación de las políticas fiscales y lucha contra el fraude.

- Control del déficit. Los líderes acuerdan introducir límites al déficit en la Constitución o en las leyes nacionales.

- El Ejecutivo comunitario planteará el 16 de marzo de 2011 una propuesta legislativa para armonizar en toda la UE la base imponible del impuesto de sociedades. Ha quedado fuera del ámbito del pacto.

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Las Conclusiones del Consejo Europeo reunido en Bruselas los días 24 y 25 de marzo 2011

Publicado el 25 marzo 2011 por Rene Aga

El Consejo Europeo, presidido por Herman Van Rompuy, ha adoptado en su reunión en Bruselas los días 24 y 25 de marzo 2011 un paquete comprensivo de medidas para responder a la crisis, para preservar la estabilidad financiera y para fijar la base para un crecimiento inteligente, sostenible, socialmente inclusivo, y que crea empleo. Con estas medidas el Consejo espera reforzar la gobernanza económica y la competitividad del área del euro y de la Unión Europea.

En particular los Estados Miembros deberán presentar un plan multianual de consolidación que incluye objetivos específicos de déficit, ingresos y gastos, la estrategia prevista para conseguir estos objetivos y el plazo para su implementación. Las políticas fiscales para 2012 deberán perseguir restaurar la confianza reconduciendo las tendencias en un camino sostenible y asegurando que los déficits sean reducidos por debajo de 3% del PNB dentro del marco acordado por el Consejo. Esto requiere en la mayoría de los casos un ajuste estructural anual bastante por encima del 0,5% del PNB. La consolidación deberá ser adelantada en los Estados Miembros que se enfrentan a grandes déficits estructurales o a muy altos o rápidamente crecientes niveles de deuda pública.

Los esfuerzos de consolidación fiscal deben ser complementados con reformas estructurales que intensifican el crecimiento. Con este fin, los Estados Miembros enfatizan su compromiso con la Estrategia Europea 2020. En particular implementarán medidas con el fin de:

Hacer el trabajo más atractivo

Ayudar a los desempleados a volver al trabajo

Combatir la pobreza y promover la inclusión social

Invertir en educación y formación

Equilibrar la seguridad y la flexibilidad

Reformar el sistema de pensiones

Atraer el capital privado para financiar el crecimiento

Impulsar la investigación y la innovación

Permitir el acceso a la energía eficiente en costes y reforzar las políticas de eficiencia energética

Los Estados deberán presentar asimismo medidas políticas para corregir los desequilibrios macroeconómicos persistentes y para mejorar la competitividad.

El Consejo sigue también la situación catastrófica de Japón, que activa la conciencia de que se debe mantener un control estricto sobre la seguridad de la energía nuclear.

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Pacto por el Euro Plus. Refuerzo de la coordinación de la política económica en favor del a competitividad y la convergencia
Publicado como anexo I de las Conclusiones de la Presidencia del Consejo Europeo de Bruselas (24-25 marzo 2011).

Los Jefes de Estado o de Gobierno de la zona del euro han aprobado el presente Pacto, al que se han sumado Bulgaria, Dinamarca, Letonia, Lituania, Polonia y Rumanía, para reforzar el pilar económico de la unión monetaria, imprimir un nuevo carácter a la coordinación de la política económica y mejorar la competitividad, y lograr así un mayor grado de convergencia. Este Pacto se centra principalmente en ámbitos de competencia nacional que son fundamentales para mejorar la competitividad y evitar desequilibrios perjudiciales. La competitividad es esencial para contribuir a un crecimiento más acelerado de la UE y a una mayor sostenibilidad a medio y largo plazo, generar niveles más elevados de ingresos para los ciudadanos y conservar nuestros modelos sociales. Se invita a los demás Estados miembros a participar en este Pacto si así lo desean. [+]

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PACTO POR EL EURO PLUS REFUERZO DE LA COORDINACIÓN DE LA POLÍTICA ECONÓMICA\par EN FAVOR DE LA COMPETITIVIDAD Y LA CONVERGENCIA

Los Jefes de Estado o de Gobierno de la zona del euro han aprobado el presente Pacto, al que se hansumado Bulgaria, Dinamarca, Letonia, Lituania, Polonia y Rumanía, para reforzar el pilar\par económico de la unión monetaria, imprimir un nuevo carácter a la coordinación de la política\par económica y mejorar la competitividad, y lograr así un mayor grado de convergencia. Este Pacto se centra principalmente en ámbitos de competencia nacional que son fundamentales para mejorar la competitividad y evitar desequilibrios perjudiciales. La competitividad es esencial para contribuir aun crecimiento más acelerado y sostenible de la UE a medio y largo plazo, generar niveles más elevados de ingresos para los ciudadanos y conservar nuestros modelos sociales. Se invita a los demás Estados miembros a participar en este Pacto si así lo desean. Este esfuerzo renovado de fortalecimiento de la coordinación de la política económica en favor de la competitividad y la convergencia reposa en cuatro normas directrices:

Conclusiones - 24 y 25 de marzo de 2011

ANEXO I

Estará en consonancia con la gobernanza económica existente en la UE y la reforzará, aportando al mismo tiempo valor añadido.

Será compatible con los instrumentos existentes (Europa 2020, Semestre Europeo, Orientaciones Integradas, Pacto de Estabilidad y Crecimiento y nuevo marco de supervisión macroeconómica) y se basará en ellos.

Implicará un esfuerzo especial, mayor que el que se ya está haciendo, e incluirá compromisos y actuaciones concretas más ambiciosos que los ya acordados, que irán acompañados de un calendario para su aplicación. Estos nuevos compromisos se incluirán más adelante en los programas nacionales de reforma y de estabilidad y estarán sometidos al marco ordinario de supervisión, con la Comisión desempeñando una firme función central por lo que atañe a la vigilancia de la aplicación de los compromisos, y con la participación de todas las formaciones pertinentes del Consejo y del Eurogrupo. El Parlamento Europeo desempeñará plenamente su función con arreglo a sus competencias. Los interlocutores sociales participarán plenamente a escala de la UE a través de la Cumbre Social Tripartita.

Tendrá objetivos concretos, una orientación práctica y cubrirá áreas políticas prioritarias que son fundamentales para impulsar la competitividad y la convergencia.

Se concentrará en aquellas actuaciones cuya competencia corresponda a los Estados miembros. En las áreas políticas elegidas se acordarán objetivos comunes en el nivel de Jefes de Estado o de Gobierno. Los Estados miembros participantes perseguirán estos objetivos con la combinación de medidas que ellos mismos decidan, teniendo en cuenta los retos específicos a los que se enfrentan. Cada año, cada Jefe de Estado o de Gobierno asumirá una serie de compromisos nacionales concretos. Al actuar así, los Estados miembros tendrán en cuenta las prácticas idóneas y tomarán como punto de referencia a aquellos que consigan mejores resultados, tanto en el marco europeo como en relación con otros socios estratégicos. El cumplimiento de los compromisos y el avance hacia los objetivos políticos comunes será supervisado políticamente por los Jefes de Estado o de Gobierno de la zona del euro y los países participantes, anualmente y basándose en un informe que elaborará la Comisión. Además, los Estados miembros se comprometen a consultar a sus socios sobre todas y cada una de las reformas económicas importantes que puedan tener repercusiones en otros ámbitos antes de su adopción.

Conclusiones - 24 y 25 de marzo de 2011

ANEXO I

Los Estados miembros participantes se comprometen plenamente a trabajar en pro de la plena realización del mercado único, que es fundamental para reforzar la competitividad en la UE y en la zona del euro. Este proceso se desarrollará en total consonancia con el Tratado. El Pacto respetará plenamente la integridad del mercado único.

Nuestros objetivos

Los Estados miembros participantes se comprometen a adoptar todas las medidas necesarias para perseguir los siguientes objetivos:

Impulsar la competitividad

Impulsar el empleo

Contribuir en mayor medida a la sostenibilidad de las finanzas públicas

Reforzar la estabilidad financiera

Cada Estado miembro participante presentará las medidas específicas que adopte para lograr estos objetivos. Si un Estado miembro puede demostrar que la actuación en una u otra área no es necesaria, no la incluirá. La elección de las actuaciones políticas específicas necesarias para lograr los objetivos comunes sigue siendo responsabilidad de cada país, pero se prestará especial atención al conjunto de medidas posibles mencionadas a continuación.

Compromisos políticos concretos y supervisión

Los Jefes de Estado o de Gobierno supervisarán en el nivel político los avances que se realicen para alcanzar los objetivos comunes mencionados, sobre la base de una serie de indicadores entre los que\par estarán la competitividad, el empleo, la sostenibilidad presupuestaria y la estabilidad financiera. Se determinará cuáles son los países con mayores dificultades en cualquiera de estos ámbitos y esos países deberán comprometerse a hacerles frente dentro de un plazo determinado.

Conclusiones - 24 y 25 de marzo de 2011

ANEXO I

a. Impulso de la competitividad

Se evaluarán los avances sobre la base de la evolución de los salarios y la productividad y las necesidades de ajuste de la competitividad. Para evaluar si los salarios evolucionan de acuerdo con la productividad, se hará un seguimiento durante un periodo determinado de los costes laborales unitarios, comparándolos con la evolución en otros países de la zona del euro y en los principales socios comerciales comparables. En cada país se evaluarán los costes laborales unitarios con respecto a la economía en su conjunto y a cada uno de los sectores principales (industria, servicios, así como los sectores de bienes y servicios exportables y no exportables). Unos aumentos importantes y sostenidos podrían acarrear la erosión de la competitividad, especialmente si van unidos a un incremento del déficit por cuenta corriente y a un descenso de la cuota de mercado de las exportaciones. Es preciso tomar medidas en todos los países para aumentar la competitividad, pero se prestará especial atención a aquellos que se enfrenten a retos importantes en este contexto.

Para garantizar que el crecimiento sea equilibrado y se extienda a toda la zona del euro, se contemplarán instrumentos específicos e iniciativas comunes con el fin de fomentar la productividad en las regiones que se queden retrasadas.

Cada país será responsable de las medidas concretas que elija para impulsar la competitividad, pero se prestará particular atención a las reformas siguientes:

i) respetando las tradiciones nacionales de diálogo social y relaciones laborales, medidas que garanticen la evolución de los costes de acuerdo con la productividad, tales como:

revisión de los acuerdos de fijación de salarios y, cuando sea necesario, del nivel de centralización del proceso de negociación y de los mecanismos de indexación, a la vez que se mantiene la autonomía de los interlocutores sociales en el proceso de negociación\par colectiva;

garantía de que la fijación de salarios en el sector público contribuye a los esfuerzos de competitividad en el sector privado (sin olvidar el importante efecto de referencia de los salarios del sector público).

Conclusiones - 24 y 25 de marzo de 2011

ii) medidas de aumento de la productividad, tales como:

mayor apertura de los sectores protegidos con la adopción de medidas a escala nacional para suprimir restricciones injustificadas en los servicios profesionales y en el sector de la venta minorista, con objeto de fomentar así la competitividad y la eficiencia, dentro del pleno respeto del acervo comunitario;

esfuerzos específicos para mejorar los sistemas educativos y fomentar la I+D, la\par innovación y las infraestructuras;

medidas para mejorar el entorno empresarial, sobre todo para las PYME, en particular mediante la supresión de trámites burocráticos y la mejora del marco reglamentario (por ejemplo la legislación sobre quiebra o el código de comercio).\

b. Impulso del empleo

Para la competitividad de la zona del euro es clave el correcto funcionamiento del mercado laboral.

Se evaluarán los avances sobre la base de los indicadores siguientes: índices de desempleo de larga duración y juvenil y tasas de actividad.

Cada país será responsable de las medidas concretas que elija para impulsar el empleo, pero se prestará particular atención a las reformas siguientes:

reformas del mercado laboral para fomentar la "flexiseguridad", la reducción del trabajo\par no declarado y el aumento de la tasa de actividad;\par }{\f5\fs24 \u8226 \'95 }{\f1\fs24 educación permanente;

reformas fiscales, tales como la reducción de la presión impositiva sobre las rentas del trabajo para lograr que trabajar resulte rentable, a la vez que se mantienen los ingresos fiscales globales, y adopción de medidas para facilitar la participación de una segunda persona empleada por hogar en la población activa.

Conclusiones - 24 y 25 de marzo de 2011

c. Incremento de la sostenibilidad de las finanzas públicas

Para garantizar la plena aplicación del Pacto de Estabilidad y Crecimiento, se prestará la máxima atención a:

La sostenibilidad de las pensiones, de la atención sanitaria y de las prestaciones sociales

Todo ello se evaluará particularmente sobre la base de los indicadores de la brecha de sostenibilidad. Estos indicadores miden si los niveles de deuda son sostenibles sobre la base de las políticas en curso, en particular los regímenes de pensiones y los sistemas de atención sanitaria y prestaciones sociales, a la vez que se tienen en cuenta los factores demográficos.

Las reformas necesarias para garantizar la sostenibilidad y la adecuación de las pensiones y de las prestaciones sociales podrían incluir:

el ajuste del régimen de pensiones a la situación demográfica nacional, por ejemplo mediante el ajuste de la edad de jubilación efectiva a la esperanza de vida o mediante el incremento de la tasa de actividad;

la limitación de los planes de jubilación anticipada y el uso de incentivos específicos para emplear a trabajadores de más edad (en especial en el tramo de edad de más de 55 años).

La brecha de sostenibilidad es un conjunto de indicadores acordados por la Comisión y los Estados miembros para evaluar la sostenibilidad fiscal.

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ANEXO I

Las normas presupuestarias nacionales

Los Estados miembros participantes se comprometen a traducir en legislación nacional las normas presupuestarias de la UE establecidas en el Pacto de Estabilidad y Crecimiento. Los Estados miembros seleccionarán el instrumento jurídico nacional específico que se emplee, pero se cerciorarán de que posea un carácter vinculante y duradero suficientemente sólido (por ejemplo, constitucional o de ley marco).

La formulación exacta de la norma también será decidida por cada país (podría tener, por ejemplo, la forma de un "freno del endeudamiento", una norma relacionada con el equilibrio primario o una norma de gasto), si bien deberá asegurar la disciplina presupuestaria tanto en el nivel nacional como en el subnacional.

La Comisión tendrá la oportunidad, dentro del pleno respeto de las prerrogativas de los parlamentos nacionales, de que se le consulte sobre la norma presupuestaria precisa antes de su adopción, a fin de asegurarse de que es compatible con la normativa de la UE y la apoya.

d. Refuerzo de la estabilidad financiera

Para la estabilidad general de la zona del euro es clave un sector financiero fuerte. Se ha puesto en\par marcha una reforma completa del marco de la UE para la supervisión y la reglamentación del sector financiero.

En este contexto, los Estados miembros se comprometen a establecer legislación nacional sobre resolución bancaria, respetando plenamente el acervo comunitario. Se efectuarán periódicamente pruebas rigurosas de resistencia bancaria, coordinadas a escala de la UE. Además, se invitará al Presidente de la JERS y al Presidente del Eurogrupo a informar periódicamente a los Jefes de Estado o de Gobierno sobre las cuestiones relativas a la estabilidad macrofinanciera y a la evolución macroeconómica dentro de la zona del euro que requieran medidas específicas.

En particular, se seguirá de cerca el nivel de la deuda privada de los bancos, las familias y las sociedades no financieras en cada uno de los Estados miembros.

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ANEXO I

Además de las cuestiones mencionadas, se prestará atención a la coordinación de la política tributaria.

La imposición directa sigue siendo competencia nacional. La coordinación pragmática de las políticas tributarias es un elemento necesario de una coordinación reforzada de las políticas económicas de la zona del euro para apoyar el saneamiento presupuestario y el crecimiento económico. En este contexto, los Estados miembros se comprometen a entablar debates estructurados en torno a la política tributaria, en particular para asegurar el intercambio de prácticas idóneas y evitar las prácticas perjudiciales, y sobre propuestas para luchar contra el fraude y la evasión fiscales.

El desarrollo de una base tributaria común del impuesto sobre sociedades podría ser una vía que, no incidiendo en los ingresos, asegure la coherencia entre los sistemas tributarios nacionales, respetando las estrategias tributarias nacionales, y contribuya a la sostenibilidad fiscal y la competitividad de las empresas europeas.

La Comisión ha presentado una propuesta legislativa relativa a una base tributaria común consolidada del impuesto sobre sociedades.

Compromisos anuales concretos

A fin de demostrar un compromiso real de cambio y de asegurar el impulso político necesario para alcanzar nuestros objetivos comunes, cada año los Estados miembros participantes acordarán en el más alto nivel un conjunto de acciones concretas que se realizarán en un plazo de doce meses. De la selección de las medidas específicas que se hayan de aplicar será responsable cada país, si bien la elección se orientará considerando en particular las cuestiones antes mencionadas. Estos compromisos se reflejarán también en los programas nacionales de reforma y en los programas de estabilidad que se presenten cada año, que serán evaluados por la Comisión, el Consejo y el Eurogrupo en el contexto del Semestre Europeo.