Crónica

El pacto antiterrorista 2008 de Zp filtrado en El País no habla de derrotar a la ETA
JESÚS EGUIGUREN NO RENUNCIA AL DIÁLOGO CON ETA: "Si los vascos quieren convivir en paz, habrá que buscar fórmulas para hacerlo"

El PP se entera por El País de que Zapatero le ofrece un pacto no escrito con el PNV y sin derrotar a ETA ni tener en cuenta a las víctimas

LD (V.Gago), domingo, 23.03.2008

El PP se ha enterado este domingo, 23.03.2008, por El País de lo que va a ofrecerle Rodríguez Zapatero: un pacto anti-terrorista no escrito, que incluya al PNV, que no hable de derrotar a ETA ni de hacer justicia a las víctimas, y que comprometa al PP a no criticar lo que haga el Gobierno con la banda terrorista. Los píos deseos de Zapatero remiten a los del presidente del PSE, Jesús Eguiguren, quien en El Correo ha adelantado que los socialistas no descartan volver a "dialogar" con ETA.

El nuevo pacto anti-terrorista será un acuerdo entre caballeros, no incluirá entre sus principios la derrota de ETA y garantizará el silencio de la oposición sobre cualquier medida que el Gobierno adopte sobre la banda terrorista. El PP ha conocido este completo bosquejo de los planes de Rodríguez Zapatero por una información que hoy le escribe su cronista más fiel, Luis R. Aizpeolea, en El País.   El diario pro-gubernamental asegura que el presidente ya tiene en mente una oferta al PP y el PNV para superar el pacto anti-terrorista de 2000.   La justificación de un nuevo acuerdo es que la situación es distinta a la del año 2000, ETA está más débil y su entorno político está en "proceso de ilegalización" y con algunos de sus dirigentes en la cárcel.  

Si el panorama fuese como lo pinta el Gobierno a través de su diario amanuense, entonces la justificación para un nuevo acuerdo carece de lógica. De la misma forma, se podría defender la continuidad de un acuerdo, el de 2000, que ha debilitado a ETA, ha metido en la cárcel a sus portavoces políticos y ha llevado sus partidos-pantalla a un "proceso de ilegalización".  

El problema es que el panorama no es tal y como lo describe el diario pro-gubernamental y, por lo tanto, el globo sonda que el Gobierno ha lanzado a través de El País transporta premisas trucadas.  

Sobre la supuesta "debilidad operativa" de ETA, no hay más datos que las impresiones que facilita el Gobierno, y éstas se han demostrado erróneas, en los últimos cuatro años.  

Se dio por "verificada" la falsa tregua, y ETA no ha dejado de armarse –robó más de 300 pistolas en plena "tregua"–, de atentar y de matar; se anunció por el presidente del Gobierno que en el plazo de un año "estaríamos mejor", y la ETA mató a dos personas al día siguiente en el atentado de la T-4 de Barajas; se saboteó la acción anti-terrorista de jueces con un chivatazo impune que permitió huir a la cúpula financiera de la banda terrorista; y se ha puesto en manos de los cargos públicos de ANV datos sensibles de potenciales víctimas de la ETA.  

Respecto a la premisa de la ilegalización de ANV-Batasuna-ETA, su toma en consideración como estímulo para un nuevo pacto anti-terrorista no puede prescindir del hecho de que ANV ha vuelto a las instituciones gracias al Gobierno de Rodríguez Zapatero, que los líderes hoy encarcelados de Batasuna eran calificados hasta hace poco como "hombres de paz" y, sobre todo, que desde el Gobierno, su ministro de Justicia ha defendido la doctrina de una aplicación de la Justicia adaptada a las circunstancias.  

Según El País, el acuerdo que Rodríguez Zapatero va a ofrecer a Mariano Rajoy y a Íñigo Urkullu (PNV) será no escrito y descansará en cuatro principios:  

1)      Lucha policial. El Gobierno da por descontado que tiene ante sí una ETA más débil, "aunque pueda cometer atentados". Zapatero se concede a sí mismo la ventaja de "de la banda terrorista, lo que explicaría, según El País, los "éxitos" policiales, la mayoría de los cuales han sido protagonizados, un gran conocimiento" al menos en la fase de detencionespor las fuerzas francesas de seguridad. ,

2)      Lucha judicial y aislamiento del entorno político. También se da por "debilitado" al "entorno político de ETA", dice El País, "con la Dirección de Batasuna en prisión y las organizaciones abertzales que aún tienen representación municipal o parlamentaria, ANV y PCTV, en proceso de ilegalización". La información de El País oculta un recordatorio esencial: que esas fuerzas políticas de ETA están en las instituciones gracias a que el Gobierno, tal y como dijo el Tribunal Supremo en su sentencia del 5 de mayo de 2007, decidió no instar la ilegalización de todas las listas electorales, sino sólo de una parte.

3)      Colaboración internacional. Zapatero esgrime la colaboración con Francia, que ya estaba en marcha con el pacto anti-terrorista de 2000, y presume de "la pérdida de los apoyos internacionales que quedaban a ETA: el nacionalismo irlandés; Suráfrica,...", cita El País algunos de los más pintorescos. De nuevo, el diario pro-gubernamental borra de su memoria uno de los mayores éxitos internacionales de ETA, la división del Parlamento Europeo y la victoria pírrica del PSOE al llevar a la Cámara una moción de apoyo a su negociación con la banda terrorista, en octubre de 2005.

4)      Sacar la política antiterrorista del debate. El presidente, que no contempla a las víctimas ni la derrota de ETA en su oferta, no se olvida de incluir el punto más importante para su discurso ambiguo y pragmático: obtener un compromiso de silencio del PP ante las maniobras de un político que ya ha demostrado que sabe negociar con ETA de espaldas a la Opinión Pública, como reconoció el propio Zapatero en su última entrevista concedida al diario El Mundo.

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JESÚS EGUIGUREN NO RENUNCIA AL DIÁLOGO CON ETA: "Si los vascos quieren convivir en paz, habrá que buscar fórmulas para hacerlo"

L D (Agencias), 23.03.2008

Eguiguren: "Si los vascos quieren convivir en paz, habrá que buscar fórmulas para hacerlo"

Protagonista de la negociación con ETA desde el comienzo, con las reuniones entre el PSE y Batasuna pese a la firma del Pacto por las Libertades, Jesús Eguiguren deja claro en El Correo que la vía del diálogo sigue estando vigente. Lejos de reconocer errores en el proceso más allá de un exceso de "voluntarismo", afirma que "habrá que buscar fórmulas" para el final del terrorismo. Hay que "terminar" con ETA y no derrotarla  porque, como dice Zapatero, la banda está ya derrotada "aunque siga haciendo daño".

En una entrevista publicada por los diario del grupo Vocento, Jesús Eguiguren, el socialista que encabezó las negociaciones con Batasuna y ETA, afirma que "tanto el atentado de Calahorra como el asesinato de Isaías Carrasco demuestran que la decisión de ETA de volver a la violencia no era coyuntural, ni respondía a los avatares de la tregua, como se especuló", sino que "obedece a una decisión bien meditada de seguir y de persistir en su confrontación terrorista".

Egiguren justifica el haber permanecido dos años en silencio desde la tregua de ETA, por "lo delicado" que es hablar sobre el diálogo con la banda y anuncia que no dará explicaciones en detalle de aquellos encuentros, pese a la insistencia del periodista en conocer de qué se habló o detalles sobre su relación con Josu Ternera. "He preferido callar a defenderme en muchas ocasiones", si bien "el resultado electoral deja bien a las claras que la sociedad vasca ha entendido lo que se ha intentado hacer", sostiene.
La negociación política y la mesa de partidos
Egiguren asegura que "al final no se llegó a la paz porque ETA no quiso", ya que el diálogo "terminó porque ETA lo decidió" cuando "le entró un vértigo enorme a la hora de decir adiós a las armas". Así, "por las razones que sea, que yo desconozco, decidieron que querían seguir" y así "todas las explicaciones que se han dado sobre lo que se hizo bien o mal, que si se habló o no de Navarra, todo eso forma parte de la escenificación de la ruptura", dice el presidente de los socialistas vascos, que sin embargo no aprovecha la ocasión para desmentir qué hay de verdad en el contenido de las reuniones que acabó filtrándose a los medios.

A su juicio, "ETA rompió el proceso porque no había asumido de forma definitiva que había llegado la hora de acabar" pero, según ha dicho, la organización terrorista sabía "desde un principio" que el Gobierno no iba a entrar en una "negociación política" con ellos, porque "ese diálogo quedaba para los partidos". Alude así a la mesa de partidos que en su día propuso en Anoeta Arnaldo Otegi, una fórmula que acabó aceptando el Ejecutivo en la práctica.
"¿Sigue intentándolo?"
Las explicaciones que dio ETA cuando responsabilizó al Gobierno por romper supuestos compromisos fueron, en su opinión, "explicaciones para consumo interno", y dice que ha "estado de acuerdo con todo lo que ha hecho el ministro Pérez Rubalcaba" ya que el Gobierno "ha hecho todo lo que estaba en sus manos; un Gobierno democrático no puede ir más de donde ha ido", según Egiiguren.

Tras lamentar cómo acabó aquel proceso, y a la pregunta de si "sigue intentándolo", Egiguren expone: "Traer la paz a Euskadi y trabajar por la convivencia lógicamente es la obligación de todo político vasco, pero supongo que lo que se hizo antes ya no se repetirá". "Llevo desde los 20 años en la política vasca y no tengo ninguna otra aspiración que la de contribuir en definitiva a traer la paz a Euskadi", insiste en otro momento de la entrevista.

Según augura, "para que el diálogo el día de mañana sea posible", ETA tendrá que "demostrar que ha decidido decir adiós a las armas", aunque Eguiguren no tiene claro cómo se puede reflejar eso. "Si el Gobierno no tiene la convicción absoluta de que es así, no va a entrar ya en una aventura de estas porque se ha visto que es muy complejo y muy difícil", añade.

Después de aquella decepción "la sociedad española es muy reacia y se pone muy alerta cuando se habla de posibles beneficios penitenciarios y se habla de presos" y "ese mensaje lo tenía que haber entendido la izquierda abertzale", opina el socialista, momento en el que evoca el caso De Juana Chaos. "Recordemos que fue cuanto más bajo estuvo el apoyo al Gobierno", dice.  

La diferencia entre "terminar" y "derrotar" a ETA  

Casi al final de la entrevista, el dirigente socialista se ha referido al PP y su exigencia de derrotar a ETA. Eguiguren afirma que no "entiende" a los dirigentes del PP vasco, en concreto su, según dice, "odio y visceralidad contra el PSOE". "La derrota de ETA como un proyecto revolucionario, separatista, es evidente", continúa Eguiguren, para quien "estamos hablando más bien de cómo terminar con el terrorismo más que derrotarlo".   El socialista aclara después a qué se refiere con esta distinción: "Doy por hecho que en términos históricos está derrotado aunque siga haciendo daño. Una cosa es terminar con ETA y otra integrar en la sociedad al sector que ha crecido a su alrededor".