Miguel Sanz pidió protección para Navarra en la ofrenda a Santa María la Real 2007

DIARIO DE NAVARRA. Lunes, 17.09.2007. CARMEN REMÍREZ. PAMPLONA.FOTO CALLEJA

El presidente expresó su deseo de «avanzar en paz, justicia y convivencia»
El presidente del Gobierno de Navarra, Miguel Sanz, renovó ayer, domingo, 16.09.2007, la tradicional ofrenda a Santa María la Real en la catedral de Pamplona. En el homenaje institucional a la titular del templo, Sanz pidió «apoyo y protección para la Comunidad foral, y que nuestra sociedad avance en el aprecio de la paz, la justicia y la convivencia». El rito se cerró con el triple grito de «¡Navarra por Santa María la Real!».

La ceremonia religiosa, presidida por el vicario general Luis Oroz (el arzobispo Fernando Sebastián se despedía ayer de la diócesis de Tudela) contó también con la presencia, a título personal, de los consejeros Laura Alba, María Kutz, y José María Roig, además de trescientos feligreses. La capilla de música de la catedral fue la encargada de poner música al acto solemne.

En su homilía, Oroz subrayó la importancia de recuperar la religiosidad en el siglo XXI. «Una de las trampas de la Modernidad es la de hacernos creer que alejándonos de Dios somos más libres. Y, sin embargo, la fe es el fundamento de la grandeza moral de nuestros padres, que instituyeron esta tradición mariana que hoy renovamos».

Tras el ofertorio, Miguel Sanz, que ayer celebraba su cumpleaños, correspondió al protocolo con la entrega de un simbólico donativo en una urna de plata, y la lectura de un documento dirigido a la Virgen. «En este homenaje que Navarra os tributa, queremos pedir vuestro apoyo y protección para que nuestra sociedad avance en la convivencia, de la paz y de la justicia». El tradicional recorrido por el claustro catedralicio al término de la misa sirvió para cerrar el acto.

Esta celebración conmemora la coronación canónica de la imagen titular de la catedral de Pamplona, que tuvo lugar en 1946. Desde esa fecha, la Diputación Foral acude a la catedral para realizar una ofrenda conmemorativa.

En los últimos años, es el Presidente del Gobierno quien protagoniza este acto, leyendo un breve texto de saludo y petición a la Virgen y entregando una simbólica cantidad para el mantenimiento del culto, contenida en una de las urnas de plata que se utilizaron en las antiguas Cortes de Navarra para las votaciones.

El Presidente Sanz asiste al acto con el acompañamiento propio de los actos solemnes -maceros, rey de armas y banda de trompetas y timbales- y ocupa un lugar de honor en el presbiterio de la catedral.

Después de la misa, el Presidente del Gobierno, acompañado por los oficiantes de la liturgia y el público que ha asistido al acto, y precedido del rey de armas y los maceros, recorre en comitiva el claustro de la catedral a los sones del Himno de Navarra, interpretado por los trompeteros y timbaleros. Este himno, como es sabido, es un pasaclaustros barroco, compuesto en el siglo XVIII y titulado en origen “Marcha para la entrada del Reino” que se tocaba, precisamente en el claustro de la catedral, a la entrada de los miembros de las Cortes del Reino de Navarra antes del comienzo de sus sesiones.