.LOS REGALOS DE OBAMA.......HISTORIA UNIVERSAL....

Obama dispara la deuda pública de EEUU hasta el 100% del PIB en 2011

LD M. Llamas 2011-12-03

Barack Obama, convertido oficialmente en el peor presidente de la historia de EEUU a un año de optar a la reelección, ha disparado la deuda pública de la primera potencial mundial cerca de un 43% en apenas tres años de mandato, todo un récord.

Hace apenas un par de semanas, la deuda estadounidense superaba el umbral histórico de los 15 billones de dólares. Desde entonces, ha sumado otros 100.000 millones, alcanzando un total de 15,11 billones tras las últimas subastas de bonos del Tesoro estadounidense. De este modo, la deuda se sitúa en el 99,5% del PIB, el nivel más alto desde la II Guerra Mundial, ya que el PIB estadounidense se situó en 15,18 billones en el tercer trimestre del año. Y el problema es que sigue en aumento.

En la actualidad, tan sólo restan 70.000 millones de dólares para alcanzar la barrera del 100% del PIB, y el dato clave es que el Gobierno federal prevé emitir cerca de 160.000 millones extra de aquí a finales de año. Es decir, la deuda de EEUU cerrará 2011 superando la barrera psicológica del 100%.

En este sentido, cabe destacar el hecho de que Obama inició su presidencia con una deuda de 10,6 billones, con lo que su gestión ha disparado el endeudamiento público algo más de un 43% en sólo tres años. Y ello, ha sido posible gracias a la elevación in extremis del techo de deuda estadounidense el pasado agosto. Tras semanas de duros debates, demócratas y republicanos acordaron el pasado verano aumentar, una vez más, el límite legal máximo de deuda para evitar una suspensión de pagos parcial del Gobierno federal. El límite, fijado entonces en 14,29 billones de dólares, se elevó en 900.000 millones para 2011 (hasta casi los 15,2 billones) y en otros 1,5 billones para 2012.

De este modo, Obama lograba su principal objetivo, un margen adicional de endeudamiento público de cara a las elecciones presidenciales que tendrán lugar en otoño de 2012. Sin embargo, a cambio, demócratas y republicanos decidieron crear un supercomité presupuestario para elaborar un plan de reducción del déficit de 1,2 billones de dólares en los próximos 10 años. Sin embargo, aún no se ha alcanzado ningún acuerdo definitivo sobre esta materia, y las negociaciones siguen en marcha. Los legisladores deberán lograr un acuerdo para evitar los recortes automáticos en defensa y programas sociales por el mismo montante, que entrarían en vigor en 2013.

En las últimas fechas, tanto la agencia Fitch como Standard & Poor’s (S&P) mantienen su nota sobre la deuda soberana de EEUU (triple A y AA+, respectivamente), pero con perspectiva negativa, es decir, con riesgo de rebaja. Tal amenaza no es de extrañar si se tienen en cuenta las proyecciones presupuestarias a las que se enfrenta el Gobierno federal en los próximos años.

El siguiente cuadro refleja la evolución de la deuda pública desde 2001, con George W. Bush como presidente, hasta el pasado 15 de noviembre. La línea de color rojo refleja qué pasaría si la deuda siguiera creciendo al ritmo del primer mandato de Obama, y sobre la base de un crecimiento anual del 2,5% del PIB; la línea azul refleja las previsiones de la Oficina Presupuestaria del Congreso para el mismo período de tiempo, que estima una estabilización a medio plazo -aunque todas sus previsiones anteriores se han quedado cortas- gracias, precisamente, al crecimiento económico.

Sin embargo, teniendo en cuenta el riesgo de estancamiento en EEUU e, incluso, de recaída durante el segundo mandato de Obama -en caso de ganar las presidenciales de 2012-, sumado a la posibilidad de que no se adopte ningún plan de ajuste fiscal, la deuda escalaría hasta los 19 billones a finales de 2012 y superaría los 30 billones en 2017 (170% del PIB).

Y ello, sin considerar otras partidas que no son contabilizadas oficialmente como deuda, como es el caso de los programas sanitarios públicos (Medicaid y Medicare), las agencias hipotecarias (Fannie Mae y Freddie Mac) o los créditos públicos para estudiantes.

-------------------------------------------

Barack Obama registra el peor índice de popularidad de la historia moderna de EEUU justo un año antes de optar a la reelección presidencial

LD M. Llamas 2011-11-30

Barack Obama alcanzó la Presidencia de EEUU a tras las elecciones de noviembre de 2008, en plena tormenta financiera, y fue acogido a nivel mundial como una especie de Mesías, el Salvador que precisaba la primera potencia del planeta para liderar la recuperación, no sólo de su país sino de la economía global. Laureado por los políticos y medios de comunicación de todo Occidente, Obama fue agasajado con el Premio Nobel de la Paz en 2009, poco después de llegar al poder, pese a mantener aún vivas dos guerras en el exterior (Irak y Afganistán), al tiempo que los norteamericanos depositaban su confianza en que su política económica lograría salvar al país de la crisis.

Tres años después, el sueño obamita vive sus peores momentos. Barack Obama acaba de registrar un récord en la historia política moderna de EEUU, al convertirse en el presidente peor valorado de las últimas décadas, justo un año antes de optar a la reelección, superando así al hasta ahora invicto Jimmy Carter en esta materia.

La prestigiosa consultora Gallup señala en su último informe de opinión que apenas el 43% de los norteamericanos aprueba su gestión frente al 51% alcanzado por Carter un año antes de las elecciones presidenciales de 1980, que perdió contra Ronald Reagan. Desde el pasado marzo, el índice de aprobación de Obama se ha mantenido por encima del de Carter -considerado hasta ahora como uno de los peores presidentes de EEUU en el siglo XX-, pero ahora el actual mandatario acaba de superar a su también colega demócrata.

Curiosamente, ambos presentan ciertos paralelismos: Obama se enfrenta a unas las peores situaciones económicas de EEUU en décadas, mientras que Carter tuvo que gestionar la dura estanflación (recesión y altos precios) de finales de los años 70, en la conocida como crisis del petróleo; en la actualidad, Obama está liderando la presión internacional contra el régimen iraní, ante la amenaza de que pueda hacerse con la bomba nuclear, mientras que Carter lidió con la llamada "crisis de los rehenes" cuando, tras el estallido de la Revolución de Irán y el derrocamiento del Sha, los revolucionarios asaltaron la embajada estadounidense en Teherán, tomando como rehenes a 52 norteamericanos; por último, ambos líderes han recibido el Nobel de la Paz (aunque Carter en 2002, décadas después de dejar la Presidencia).

Gallup resume los índices de aprobación para algunos de los últimos presidentes estadounidenses en esta etapa de su mandato, un año antes de la campaña para la reelección:

- Barack Obama: 43%

- Harry S. Truman: 54%

- Dwight Eisenhower: 78%

- Lyndon B. Johnson: 44%

- Richard M. Nixon: el 50%

- Ronald Reagan: el 54%

- George HW Bush: el 52%

- Bill Clinton: el 51%

- George W. Bush: 55%

La popularidad media de Obama durante esta etapa se sitúa en el 49%, y Gallup destaca que tan sólo tres ex presidentes han obtenido una calificación promedio peor en el mismo periodo: Carter, Ford y Truman. Sólo Truman logró ganar la reelección en una campaña presidencial que en estos momentos está sirviendo de modelo al equipo de asesores de Obama.

En general, los analistas sitúan en el 47% de aprobación el límite mínimo a partir del cual el candidato tiene alguna opción de ganar las elecciones. ¿Problema? En estos momentos Obama presenta un índice inferior con lo que, de mantenerse esta tendencia, afrontará una dura pugna para mantenerse en el cargo.