LOS REGALOS DE OBAMA

Crónica del siglo XXI
HISTORIA UNIVERSAL

Guantánamo

Obama mantiene durante un año la prisión de Guantánamo

El 22 de enero de 2009, Obama decretó el cierre de la prisión de Guantánamo dentro de un año, pero ordenó la revisión de los juicios por delitos terroristas y prohibió los métodos de interrogatorio equiparables a la tortura.

En Washington, el 11 de enero del 2009, el presidente electo de los Estados Unidos, Barack Obama, ratificó su compromiso electoral de cerrar la cárcel de la base naval estadounidense de Guantánamo, aunque señaló que llevará tiempo. "Es mucho más difícil de lo que mucha gente cree", manifestó Obama en una entrevista de la televisora ABC, en referencia a la clausura de esa instalación. "Creo que llevará un tiempo y nuestros equipos legales están trabajando en consultas con nuestro aparato de seguridad nacional", agregó. No obstante, el futuro mandatario norteamericano, que asumió el cargo el 20 de enero de 2009, aseguró que cerrará la prisión. "No quiero ser ambiguo sobre esto. Cerraremos Guantánamo y queremos estar seguros de que los procedimientos que emplearemos sean respetuosos de nuestra Constitución", subrayó.

Obama planea retomar los juicios militares de los presos de Guantánamo

ABC. DPA WASHINGTON Sábado, 09-05-09

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, planea retomar los juicios militares de los presos de Guantánamo en suelo estadounindese pero otorgando más derechos a los acusados, señala hoy el diario "Washington Post" según fuentes del gobierno. De acuerdo con la información, la suspensión hasta el 20 de mayode 2009 de los procesos a cargo de "comisiones militares" será prorrogada probablemente la próxima semana por otros 90 días. Posteriormente, los juicios serán ventilados en suelo americano, al parecer en bases militares del país. Organizaciones de derechos humanos han anunciado que opondrán resistencia masiva a estos juicios. "Recurriremos ante la Justicia antes de que sean retomados", según Anthony Romero, presidente de la asociación ACLU. Tom Parker, de Amnistía Internacional, sostiene que "dañarían la imagen de la Justicia de Estados Unidos". Durante la campaña para las elecciones presidenciales, Obama calificó de gran error los juicios a los presos de Guantánamo por parte de comisiones militares y firmó la suspensión de los procesos en el tercer día de gestión, despertando las expectativas de que había llegado el fin de los tribunales especiales. De acuerdo con el diario, las confesiones efectuadas bajo tortura y las declaraciones de testigos no serán permitidas o lo serán solo parcialmente. Además, el presidente quiere otorgar mayor libertad a los imputados en la elección de sus abogados. En la prisión de la Bahía de Guantánamo, en Cuba, son retenidos unos 240 presos acusados de terrorismo. Se cree que serán procesados varias decenas de internados. Obama ha dado orden de que cada uno de los casos sea analizado de forma individual.

--------------

La ciudadanía estadounidense no acepta tener a presos de Guantánamo cerca de sus casas

El Congreso le deniega a Obama una partida de ochenta millones que había solicitado para recolocar a los presos de Guantánamo

La suspensión de los procesos en Guantánamo durante ciento veinte días vence el 20 de mayo y solicitará otra de noventa días adicionales

DIARIO DE JAÉN Domingo, 10 de Mayo de 2009

Barack Obama tomó las riendas de EE UU, el 20 de enero, con firmeza y comenzó a aplicar con rigor sus promesas electorales. En su tercer día como presidente firmó, entre otras ordenes ejecutivas, el cierre de la cárcel para presuntos terroristas de Guantánamo, pero éste se le resiste.

Obama era consciente de que la clausura de la cárcel de Guantánamo y el realojo de los doscientos cuarenta y un presos que todavía acoge este centro de internamiento no iba a ser un camino de rosas, pero lo que no se esperaba cuando anunció su cierre para reconstruir “la estatura moral de Estados Unidos en el mundo”, es que iba a ser una tarea tan complicada.
Esta misma semana, Obama se llevó todo un varapalo cuando el Congreso le denegó una partida de ochenta millones que había solicitado para recolocar a los presos de la prisión, una circunstancia que le ha obligado a replantearse el restablecimiento de los tribunales anti-terroristas de Guantánamo con nuevas normas que darán más derechos a los acusados, según publicó ayer el diario “The Washington Post”.
En un artículo basado en fuentes gubernamentales anónimas, el rotativo señaló que las nuevas reglas impedirán la presentación de confesiones obtenidas después de maltratos, limitarán el uso de declaraciones oídas a terceras personas y darán más libertad a los detenidos para elegir a sus abogados. Los juicios serán reanudados en territorio estadounidense, en lugar de en Guantánamo, probablemente en alguna base militar, según publicó el periódico en su versión en internet.
Según el diario, el plan de mantener los tribunales, aunque con algunas reglas nuevas, refleja el temor de que el Gobierno pierda algunos casos si juzga a los prisioneros en cortes ordinarias. El Gobierno de Obama pidió en enero una suspensión de los procesos en Guantánamo durante ciento veinte días, la cual vence el 20 de mayo, y solicitará otra de noventa días adicionales, de acuerdo con el diario. Después de ese plazo se reanudarían los procedimientos paralizados, según el periódico. Las organizaciones de derechos humanos estadounidenses ya han pedido que se eliminen totalmente los tribunales especiales de Guantánamo y que los detenidos sean juzgados en cortes civiles o militares normales. Algo a lo que se oponen los republicanos que no dudan en criticar a Obama por su difícil promesa de dar cerrojazo al penal de Guantánamo, una medida que a juicio de los opositores al presidente, supone un peligro para la seguridad del país.
En el mensaje radial semanal del partido Republicano, el senador de Misuri Kit Bond acusó a Obama de “poner el valor simbólico por encima de la seguridad”. “El presidente Obama no tienen ningún plan sobre qué hacer con estos asesinos”, afirmó Bond. Obama, en su convicción de que es necesario clausurar definitivamente Guantánamo, abrió incluso la posibilidad de liberar a algunos presos en territorio estadounidense, mientras que se juzgaría al resto. Pero los republicanos, fieles a sus ideales, rechazan que cualquiera de ellos pise Estados Unidos. “Los estadounidenses no quieren a esos terroristas en nuestros barrios”, dijo Bond.
 Además, Obama ha solicitado a sus aliados europeos que acojan algunos prisioneros que no son considerados peligrosos, pero que no se pueden enviar a sus países de origen porque allí podrían ser torturados. En este punto el presidente estadounidenses se ha topado con otro escollo: el Gobierno alemán no está satisfecho con la información facilitada por Estados Unidos para que en territorio alemán se acojan nueve uigures —etnia mulsumana de origen turco que habita en China— presos de la base estadounidense de Guantánamo. Alemania exige que quede demostrado que ninguno de estos presos constituyen un peligro. Además de pedir que se aclaren los motivos por los que no pueden ser acogidos en Estados Unidos.
Todos estos contratiempos le están poniendo a Obama muy difícil el cierre de la prisión, sin olvidar que la ciudadanía estadounidense no acepta tener a presos de Guantánamo cerca de sus casas.