HISTORIA UNIVERSAL

El Presidium del Tribunal Supremo de Rusia rehabilita al zar Nicolás II como víctima de los bolcheviques

LIBERTAD DIGITAL. EFE. 1.10.2008

El último zar de Rusia, Nicolás II y su familia, han sido rehabilitados como víctimas de las represiones políticas por parte de los bolcheviques, de acuerdo con el Presidium del Tribunal Supremo ruso. El veredicto fue acogido con satisfacción por la Casa Imperial rusa, encabezada por la Gran Duquesa María Románova, residente en España y que reclamaba desde 2005 la rehabilitación del zar y sus familiares, fusilados en 1918.

El Presidium del Tribunal Supremo de Rusia rehabilitó al último zar, Nicolás II, y a su familia como víctimas de las represiones políticas por parte de los bolcheviques, que los fusilaron en 1918. Los jueces revisaron el fallo emitido por el Supremo el 8 de noviembre de 2007 había denegado la rehabilitación de la familia real por considerar que no existían fundamentos legales para reconocer a los Romanov como víctimas de las represiones.   La sentencia emitida este miércoles sí reconoce a Nicolás II, a su esposa Alejandra y a sus cinco hijos -las princesas Olga, Tatiana, María y Anastasía y el heredero de la corona, el zarevich Alexei- como víctimas de represiones y dispone su rehabilitación.  

El veredicto fue acogido con satisfacción por la Casa Imperial rusa, encabezada por la Gran Duquesa María Románova, residente en España y que reclamaba desde 2005 la rehabilitación del zar. Su abogado, Guerman Lukianov, declaró que "estoy muy contento por esa decisión, pues se ha hecho justicia y se ha puesto el punto final a este asunto". También aplaudió la sentencia la Iglesia Ortodoxa Rusa, que canonizó al zar en 2000 como "mártir del comunismo" y que exigía al Estado ruso hacer "justicia histórica" y condenar el magnicidio cometido por los bolcheviques.  

Nicolás II, su esposa y sus cinco hijos, entre ellos el príncipe heredero, fueron asesinados en un sótano de la casa Ipatiev, en la ciudad de Yekaterimburgo (Urales), el 17 de julio de 1918, y sus cuerpos destruidos y enterrados en un bosque. Los restos atribuidos al zar, su esposa y tres hijos fueron hallados en 1979 y, tras ser identificados, sepultados en San Petersburgo en 1998, en presencia del entonces presidente ruso, Borís Yeltsin, y representantes de casas reales. En agosto de 2007, arqueólogos rusos hallaron también los restos del zarévich Alexéi y la gran princesa María, que son sometidos a pruebas genéticas antes de recibir sepultura junto al resto de la familia.