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La Divina Misericordia y el Sagrado Corazón de Jesús

No se debe contraponer la devoción a la Divina Misericordia a la devoción al Sagrado Corazón de Jesús.

Jesús, el Verbo hecho carne, le dice a santa Faustina Kowalska:

“De todas Mis Llagas, como de arroyos, fluye la Misericordia para las almas, pero la Herida de Mi Corazón es la Fuente de la Misericordia sin límites, de esta Fuente brotan todas las Gracias para las almas. Me queman las Llamas de Compasión, deseo derramarlas sobre las almas de los hombres. Habla al mundo entero de Mi Misericordia.” (Diario de santa Faustina,1190).

 

Oh Amor Eterno, mandas pintar Tu Santa Imagen [1]
y nos revelas la fuente inconcebible de la misericordia.
Bendices a quien se acerca a Tus rayos,
Y el alma negra se convierte en nieve.

Oh dulce Jesús, aquí [2] has establecido el trono de Tu misericordia
Para dar alegría y ayudar al pecador,
De
Tu Corazón abierto, como de un manantial puro,
Fluye el consuelo para el alma y el corazón contrito (Diario, 1).

"Oh, Rey de Misericordia, guía mi alma" (Diario, 3).

"Te recibo, estás en Mi Corazón" (Diario, 14).

Me dirigí a Dios con toda mi alma sedienta de El. Eso [fue] durante la Octava de Corpus Cristi [14]. Dios llenó mi alma con la luz interior para que lo conociera más profundamente como el bien y la belleza supremos. Comprendí cuánto Dios me amaba. Es eterno Su amor hacia mí. Eso fue durante las vísperas. Con las palabras sencillas que brotaban del corazón, hice a Dios (6) el voto de castidad perpetua. A partir de aquel momento sentí una mayor intimidad con Dios, mi Esposo. En aquel momento hice una celdita en mi corazón donde siempre me encontraba con Jesús (Diario, 14).

“Hoy te envío a ti a toda la humanidad con Mi misericordia. No quiero castigar a la humanidad doliente, sino que deseo sanarla, abrazarla con Mi Corazón misericordioso (...) Antes del día de la justicia envío el día de la misericordia” (Diario, 1588).

“Deseo que conozcas más profundamente el amor que arde en Mi Corazón por las almas, y tú comprenderás esto cuando medites Mi Pasión. Apela a Mi misericordia para los pecadores, deseo su salvación. Cuando reces esta oración con corazón contrito y con fe por algún pecador, le concederé la gracia de la conversión. Esta oración es la siguiente: 
Oh, Sangre y Agua que brotaste del
Corazón de Jesús como una Fuente de Misericordia para nosotros, en Ti confío” (Diario de santa Faustina, 187).

«Los dos rayos significan la Sangre y el Agua. El rayo pálido simboliza el Agua que justifica a las almas. El rayo rojo simboliza la Sangre que es la vida de las almas. Ambos rayos brotaron de las entrañas más profundas de Mi misericordia cuando Mi Corazón agonizante fue abierto en la cruz por la lanza». (Diario, 299).

“He abierto Mi Corazón como una Fuente viva de Misericordia. Que todas las almas tomen vida de ella. Que se acerquen con gran confianza a este mar de misericordia. Los pecadores obtendrán la justificación y los justos serán fortalecidos en el bien” (Diario, 1520).

“Deseo que conozcas más profundamente el amor que arde en Mi Corazón por las almas, y tú comprenderás esto cuando medites Mi Pasión. Apela a Mi misericordia para los pecadores, deseo su salvación. Cuando reces esta oración con corazón contrito y con fe por algún pecador, le concederé la gracia de la conversión. Esta oración es la siguiente: 
Oh, Sangre y Agua que brotaste del
Corazón de Jesús como una Fuente de Misericordia para nosotros, en Ti confío” (Diario de santa Faustina, 187).

“Hija Mía, ayúdame a salvar a un pecador agonizante; reza por él este rosario que te he enseñado. Al empezar a rezar el rosario, vi a aquel moribundo entre terribles tormentos y luchas. El Ángel Custodio lo defendía, pero era como impotente ante la gran miseria de aquella alma (...)  Mientras rezaba el rosario, vi a Jesús tal y como está pintado en la imagen. Los rayos que salieron del Corazón de Jesús envolvieron al enfermo y las fuerzas de las tinieblas huyeron en pánico. El enfermo expiró sereno” (Diario, 1565).

"Cuantas veces oigas el reloj dando las tres, sumérgete en Mi misericordia, adorándola y glorificándola; suplica su omnipotencia para el mundo entero y, especialmente, para los pobres pecadores, ya que en ese momento, se abrió de par en par para cada alma. En esa hora puedes obtener todo lo que pidas para ti o para los demás. En esa hora se estableció la gracia para el mundo entero: la misericordia triunfó sobre la justicia. En esa hora procura rezar el Vía Crucis, en cuanto te lo permitan tus deberes; y si no puedes rezar el Vía Crucis, por lo menos entra un momento en la capilla y adora en el Santísimo Sacramento a Mi Corazón que está lleno de misericordia. Y si no puedes entrar en la capilla, sumérgete en oración allí donde estés, aunque sea por un brevísimo instante" (Diario, 1572).

El triunfo de la Divina Misericordia de Jesús pese a los esfuerzos de Satanás

“Hoy he visto la gloria de Dios que fluye de esta imagen. Muchas almas reciben gracias aunque no lo digan abiertamente. Aunque su suerte varía, Dios recibe gloria a través de ella y los esfuerzos de Satanás y de la gente mala se estrellan y vuelven a la nada. A pesar de la maldad de Satanás, la Divina Misericordia triunfará en el mundo entero y será adorada por todas las almas” (Diario, 1789).

“He amado a Polonia de manera particular y si obedece Mi voluntad, la enalteceré en poder y en santidad. De ella saldrá la chispa que preparará el mundo para Mi última venida” (Diario, 1732).

“Prepararás al mundo para mi última venida” (Diario, 429).

Mi reino en la tierra es Mi vida en las almas de los hombres” (Diario de santa Faustina, 1784).

...La Divina Misericordia de Jesús..

Cometen el mismo error que con la devoción al Sagrado Corazón: hacen mirar el rostro que dicen "verdadero" de Jesús en vez de mirar su Corazón, y ahora su actitud misericordiosa, que es lo que Él pidió y pide, y que nos entreguemos a recibir Su amor misericordioso, que Él quiere darnos a toda costa; siendo así que es un rostro y un cuerpo glorioso de resucitado, no reconocible más que cuando Él quiere. Y que el objetivo de darnos a copiar la imagen de su Corazón en el siglo XVII y su figura en el XX, no es que Le veamos, como tiene reservado hacerse ver Dios a los bienaventurados en el cielo.

Jesús mismo le aclaró a santa Faustina que el poder y la importancia de esa pintura, no estaban en la calidad de la obra pictórica, puesto que además se la encargó a ella que no sabía pintar, y que se lamentaba amargamente de la insuficiencia de lo que había realizado el profesional al que le hicieron traspasar el encargo de Jesús, sino que lo importante era la gracia que Él quería vincular al cuadro:

“... cuando estaba en el taller de aquel pintor que pintaba el cuadro, vi que no era tan bello como es Jesús. Me entristecí mucho por eso ... fui a la capilla y lloré muchísimo. Le dije al Señor: ¿Quién Te pintará tan bello como Tú eres? De repente oí estas palabras:

«No en la belleza del color, ni en la del pincel, está la grandeza de este cuadro, sino en Mi gracia»” (Diario, 313).

“Ofrezco a los hombres un recipiente con el que han de venir a la Fuente de la Misericordia para recoger gracias. Ese recipiente es esta imagen con la firma: Jesús, en Ti confío” (Diario, 327).^

Mucho peor es el error de contraponer esta devoción a la del Sagrado Corazón de Jesús y pretender así eliminarla. Ahora ya ni se nombra nunca el Sagrado Corazón de Jesús cuando se habla de la devoción a la Divina Misericordia. No se omitía en las revelaciones de Jesús a santa Faustina, ni en el diario de ésta. Los dos rayos salen del Sagrado Corazón. La Sangre y el Agua brotaron cuando la lanzada abrió el Corazón del Crucificado:

Uno de los soldados le atravesó el costado con una lanza y al instante salió sangre y agua.
(Jn 19,34).

No, las dos son imágenes del infinito amor misericordioso de Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Teníamos ya una imagen potentísima de este amor: la Cruz con el Crucificado. Y, como no Le amábamos, Él nos quiso dar otra, la de su Corazón rodeado de espinas, llagado por la lanza, ardiendo en llamas de amor y coronado con la Cruz. Y tampoco. Y entonces, la imagen que le encargó pintar a santa Faustina.

Y eso que además de estas tres imágenes tan potentes, tenemos desde el principio la realidad de su amor en la Eucaristía y Jesús, el Verbo hecho carne, le dice a santa Faustina:.

"Adora en el Santísimo Sacramento a Mi Corazón que está lleno de misericordia" (Diario, 1572).

Véase La Divina Misericordia • José M.ª Petit Sullá (1940†2007) • Revista Cristiandad de Barcelona. Año LXX- Núm. 983-984 Junio-Julio 2013, págs. 28- 31
(Posiblemente el mejor artículo de Petit)


Cristo de la Divina Misericordia.
A la derecha la versión de Vilna, realizada a petición del confesor de sor Faustina, el beato padre Miguel Sopocko por el pintor Eugenio Kazimirowski en 1934

“Mi mirada en esta imagen es igual a la mirada desde la cruz” (Diario, 326).
"Ofrezco a los hombres un recipiente con el que han de venir a la Fuente de la Misericordia para recoger gracias. Ese recipiente es esta imagen con la firma: Jesús, en Ti confío, [Jezu, ufam Tobie]" (Diario, 327).

A la izquierda la versión de Cracovia realizada por el pintor Adolfo Hyla en 1944

El 22 de febrero de 1931 Jesús se reveló a santa Faustina en su celda del convento de Plock (Polonia). Le encomendó pintar un cuadro, enseñándole su modelo.

Refiere Santa Faustina en su diario:

“Al anochecer, estando en mi celda, vi al Señor Jesús vestido con una túnica blanca. Tenía una mano levantada para bendecir y con la otra tocaba la túnica sobre el pecho. De la abertura de la túnica en el pecho, salían dos grandes rayos: uno rojo y otro pálido. Un momento después, Jesús me dijo:
«Pinta una imagen según el modelo que ves, y firma: Jesús, en Ti confío. 
»Deseo que esta imagen sea venerada primero en su capilla y luego en el mundo entero...»
»Quiero que este cuadro que pintarás con el pincel, sea bendecido con solemnidad el primer domingo después de la Pascua de Resurrección; ese domingo debe ser la Fiesta de la Misericordia»".
(Diario de santa Faustina, 47-49).

Otro día, estando Santa Faustina en oración, Jesús le dijo:

«Los dos rayos significan la Sangre y el Agua.
»El rayo pálido simboliza el Agua que justifica a las almas. El rayo rojo simboliza la Sangre que es la vida de las almas.
»Ambos rayos brotaron de las entrañas más profundas de Mi misericordia cuando
Mi Corazón agonizante fue abierto en la cruz por la lanza».
(Diario, 299).

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