.Los mártires navarros en la zona roja durante la Guerra de España de 1936 y sus precedentes ....Mártires de la persecución religiosa en la zona roja durante la Guerra de España de 1936.....INDEX.

Mártires Redentoristas de Madrid en 1936

https://www.redentoristas.org/santos-redentoristas/martires-de-madrid/

http://newsaints.faithweb.com/martyrs/MSPC.htm

El 24.04.2021, el papa Francisco autoriza a la Congregación para las Causas de los Santos, para promulgar los Decretos de martirio de 12 redentoristas, asesinados en 1936 en Madrid por odio a la fe en la persecución religiosa en la zona roja en España durante la Guerra de 1936 y sus precedentes en toda España. Por lo cual serán beatificados próximamente. Son Vicente Nicasio Renuncio Toribio y 11 compañeros, de la Congregación del Santísimo Redentor.

Cinco navarros entre los 12 redentoristas declarados mártires de 1936 en los decretos autorizados por el papa Francisco el 24.04.2021, todos ellos martirizados en Madrid en 1936:
Crescencio Ortiz Blanco
, sacerdote profeso redentorista, nacido en Pamplona en 1881;
Ángel Martínez Miquélez
, sacerdote profeso redentorista, nacido
el 2 de marzo de 1907 en Funes, Navarra;
Gregorio Zugasti Fernández de Esquide
, religioso profeso redentorista, nacido
en 1884 en Murillo de Yerri, Navarra;
Aniceto Lizásoain Lizaso
, religioso profeso redentorista, nacido
el 16 de abril de 1877 en Irañeta, Navarra (España);
José Joaquín Erviti Insausti (Pascual), religioso profeso redentorista, nacido el 11 de noviembre de 1902 en Echalecu, Navarra (España).

Los otros siete de estos mártires redentoristas de Madrid son:

Vicente Renuncio Toribio, sacerdote profeso redentorista, José María Urruchi Ortiz, sacerdote profeso redentorista, Antonio Girón Gonzalez, sacerdote profeso redentorista, Donato Jiménez Bibiano, sacerdote profeso redentorista, Bernardo Sáiz Gutiérrez (Gabriel), religioso profeso redentorista, Nicesio Pérez del Palomar Quincoces, religioso profeso redentorista, Rafael Perea Pinedo (Máximo), religioso profeso redentorista.

En el mes de junio de 1936 llegó de Roma el nombramiento de superiores para el trienio 1936-1939 y el reajuste del personal en las dos comunidades redentoristas de Madrid. Dichos cambios se desarrollaron a inicios de julio de 1936; algunos de los redentoristas acababan de llegar a sus comunidades al inicio de la persecución. De los doce Siervos de Dios Mártires, tres (Antonio Girón, Donato Jiménez y Crescencio Ortiz) acababan de llegar a Madrid y uno (Ángel Martínez Miquélez) se acababa de cambiar de casa.

El domingo, 19 de julio, celebraron los Redentoristas el Santísimo Redentor, su Titular. Por los datos obtenidos de los documentos consultados, las celebraciones pudieron realizarse, aunque por la tarde ya hubo algo de tumulto por las calles.

En la Comunidad de la Basílica Pontifica de San Miguel ese día 19 de julio ya algunos miembros durmieron fuera de casa, regresando al día siguiente por la mañana a celebrar las misas. El 20 de julio únicamente pudieron celebrar las dos primeras eucaristías con las puertas abiertas, debido al continuo tiroteo y gran tumulto por el Asalto al cuartel de la Montaña; cerraron las puertas, consumieron el Santísimo Sacramento para evitar la profanación y después de comer fueron saliendo poco a poco, cada uno hacia el lugar de refugio indicado. La Comunidad fue disuelta. Los que se acercaron al día siguiente pudieron ver la sacristía ardiendo, las puertas cerradas y la ausencia de noticias sobre alguno de los hermanos.

La Comunidad del Santuario del Perpetuo Socorro también pudo celebrar la Solemnidad del Santísimo Redentor. El día 20 siguieron las puertas del Santuario abiertas y se celebraron todas las eucaristías. No obstante esa noche algunos la pasaron fuera de casa. El día 21 se celebraron únicamente las primeras misas de la mañana, se consumió el Santísimo Sacramento, y con dificultad se desalojó el Santuario, cerrándose las puertas hasta después de acabada la guerra. La comunidad se reunió para comer antes de lo previsto, y después, ya vestidos de paisano, se dispersaron todos los religiosos. A partir del 20 de julio en San Miguel y del 21 en el Perpetuo Socorro cada cual tuvo que vivir su propia odisea y esquivar como pudo la persecución religiosa. En ésta sucumbieron doce Redentoristas: 4 de la Comunidad de San Miguel y 8 de la comunidad del Perpetuo Socorro; seis de ellos sacerdotes y otros seis hermanos.

Crescencio Ortiz Blanco, sacerdote profeso redentorista, nació en Pamplona en 1881. El Siervo de Dios era el mayor de tres hermanos. A los pocos años, la familia emigró en busca de un mejor porvenir, primero a Vitoria y más tarde al pueblecito alavés de Villarreal donde Crescencio comenzó a ir a la escuela. Aliviada la economía familiar, regresaron y se establecieron en Pamplona. Al terminar la escuela se puso a buscar trabajo, pero ningún oficio se adaptaba a su persona. Un día entró en la Basílica de San Ignacio de su ciudad. Le gustó el hábito de los religiosos redentoristas, su recogimiento y, sobre todo, el cuadro de la Virgen. Desde aquel momento volvió allí más de una vez a orar hasta que un día se atrevió a dar el paso y se presentó al Rector de aquella comunidad manifestándole su deseo de hacerse religioso. Examinado sobre sus cualidades y arregladas las cosas, a los 12 años ingresó en El Espino (Burgos), jovenado de los Misioneros Redentoristas en España. Según parece, era un tanto trasto y no muy dado al estudio.

Profesó en 1900 y cursó la carrera sacerdotal en Astorga (León). Sus contemporáneos lo retratan como hombre de gran nobleza y sinceridad, trato agradable y gran imaginación. Muy trabajador y esmerado en todo cuanto se le encomendaba. Fue ordenado sacerdote el 28 de diciembre de 1905. En 1906 queda adscrito a la comunidad de Astorga. Al año siguiente va a Cuenca a realizar el Segundo Noviciado. Sin terminarlo volvió a Astorga requerido por los Superiores para dedicarse a la docencia. Explicó Filosofía hasta 1908, año en que abandona la docencia para dedicarse a las Misiones, fundamentalmente en Galicia, Madrid y Valencia. En 1927 es destinado a la comunidad del Perpetuo Socorro de Madrid como misionero. En 1929 es destinado a Barcelona. Desde Barcelona, en los nombramientos de junio de 1936, fue destinado en un principio a América, pero debido a un problema de salud fue trasladado a Madrid, San Miguel; allí hacía una semana que había llegado, el 13 de julio de 1936, cuando le sorprendió la persecución religiosa. Será uno de los primeros Redentoristas caídos víctimas de la Revolución.

Cuando estalla la Guerra Civil y con ella la persecución religiosa, el Siervo de Dios salió de casa con el P. Calvo en la tarde del día 19 de julio, con la intención de hospedarse en la Torre de los Lujanes, en la Plaza de la Villa, donde el P. Calvo tenía buenos amigos. Pero éstos no se atrevieron a recibir a dos religiosos en una casa oficial. El P. Ortiz prefirió volver al convento y allí pasó la noche del 19 de julio. El día 20, después de comer salió con el P. Miquélez y el H. Gabriel en busca de refugio, atrapados a la salida de casa y juntos dieron testimonio de su fe. Fueron martirizados en la Casa de Campo de Madrid.

 

José María Urruchi Ortiz, sacerdote profeso redentorista, nació en el pueblecito burgalés de Ayuelas, en 1909. Es el más joven de los mártires Redentoristas. Tenía 27 años cuando su vida quedó truncada. Como él mismo señala, inclinado a la vida religiosa y a la piedad, comenzó a ayudar a misa al Párroco del pueblo. Comenzó a tomarle cariño al monasterio redentorista de El Espino (Burgos) que dista unos 3 kms. de su pueblo. Aunque al principio la economía familiar no permitió que ingresara en el seminario redentorista, el Director del mismo, sintiendo compasión y viendo las buenas disposiciones del niño, hizo las gestiones necesarias y le abrió de par en par sus puertas. Durante los cinco años que estuvo allí (1921-1926) su mayor sufrimiento fue la falta de talento. Por mucho que estudiaba apenas daba para el aprobado, aunque nunca perdió la esperanza de profesar y ordenarse de sacerdote. En 1927 hizo su profesión religiosa en Nava de Rey (Valladolid), al concluir el Noviciado. Pasó a la casa de Astorga (León) donde estudió la Filosofía y la Teología desde 1927 a 1932. Los estudios le costaron mucho, ya que necesitaba mucho más esfuerzo que el resto de sus compañeros para obtener calificaciones menores que ellos. Sin embargo, su esfuerzo y tenacidad hicieron que le fuera posible el terminarlos. Fue ordenado sacerdote el 2 de octubre de 1932. La terminación de los estudios no puso término a sus sufrimientos: estaba aquejado de una profunda enfermedad psicológica. Peregrinó por varias comunidades: La Coruña, Cuenca (1934), Vigo (1935), pero finalmente es enviado a Madrid, con la esperanza de que el P. Otero, superior del Perpetuo Socorro y anterior formador suyo, pudiera ayudarle en sus crisis de escrúpulos y neurastenia. En Madrid permaneció hasta su muerte.

El 20 de julio de 1936 salió de la residencia con el S. D. Rafael Perea (H. Máximo) y se refugiaron en casa de los señores Nandín. A los pocos días, el H. Máximo cambió su refugio por el H. Pascual que corría peligro donde se encontraba. A partir de ese momento la vida y pasión del P. Urruchi camina paralela con la del H. Pascual (S. D. José Joaquín Erviti); sin embargo les separará el momento final, puesto que los cadáveres fueron recogidos en lugares distintos. En la casa de los Nandín vivieron ambos como en un convento: el S. D. José Mª Urruchi pudo celebrar la misa todos los días en la capilla familiar. El 21 de agosto entraron los milicianos a registrar la casa y los detienen. Parece que los llevaron a la Checa del Palacio de Rodas, Calle Españoleto nº 19. La misma noche el portero de la casa contestó a la señora de D. Roberto Nandín, que le pidió noticias de los detenidos: “De D. Roberto no sé nada; a los frailes los matan esta noche”. En el Palacio de Rodas coincidieron con D. Rafael Arrizabalaga, el cual se confesó con el Siervo de Dios José Mª Urruchi; y le vio rezando hasta el final. De allí los sacarían para fusilarlos. El P. Urruchi fue martirizado la madrugada del 22 de agosto, en la carretera de Andalucía.

 

Ángel Martínez MiquélezÁngel Martínez Miquélez, sacerdote profeso redentorista, nacido el 2 de marzo de 1907 en Funes, Navarra (España).

Bernardo Sáiz GutiérrezBernardo Sáiz Gutiérrez (Gabriel), religioso profeso redentorista, nacido el 23 de julio de 1896 en Melgosa, Burgos (España). Muerto el 20 dejulio de 1936 en la Casa de Campo de Madrid (España).

 

Nicesio Pérez del Palomar QuincocesNicesio Pérez del Palomar Quincoces, religioso profeso redentorista, nacido el 2 de abril de 1859 en Tuesta, Álava (España).

 

 

 

Gregorio Zugasti Fernández de EsquideGregorio Zugasti Fernández de Esquide, religioso profeso redentorista, nacido en 1884 en Murillo de Yerri, Navarra (España). Muerto el 16 de agosto de 1936 en la carretera de Castellón, Madrid, (España).

Aniceto Lizasoain LizasoAniceto Lizásoain Lizaso, religioso profeso redentorista, nacido el 16 de abril de 1877 en Irañeta, Navarra (España). Muerto el  17 de agosto de 1936 en Chamartín de la Rosa, Madrid (España).

 

 

 

 

José Joaquín Erviti InsaustiJosé Joaquín Erviti Insausti (Pascual), religioso profeso redentorista, nacido el 11 de noviembre de 1902 en Echalecu, Navarra (España). Muerto el 22 de agosto de 1936 en Pradera de San Isidro, Madrid (España)

Antonio Girón Gonzalez, sacerdote profeso redentorista, nacido el 11 december 1871 en Campo, León. Muerto el 30 de agosto de 1936 en Madrid (España)Antonio Girón González

Donato Jiménez Bibiano, sacerdote profeso redentorista, nacido el 21 de marzo de 1873 en Alaejos, Valladolid (España). Muerto el 18 de septiembre de 1936 en Fuencarral, Madrid (España)Donato Jiménez Bibiano

Rafael Perea Pinedo (Máximo), religioso profeso redentorista, nacido el 24 de agosto de 1903 en Murita, Burgos (España): Muerto el 2 de noviembre de 1936 en El Pardo.Rafael Perea Pinedo

Vicente Renuncio Toribio, sacerdote profeso redentorista, nacido el 11 de septiembre de 1876 en Villayuda, Burgos (España). Muerto el 7 de noviembre de 1936 en Paracuellos de Jarama, Madrid (España)