............ .Textos del padre Orlandis......Textos de Canals ..Textos de Canals en la revista Cristiandad de Barcelona.E.artículos de Cristiandad de Barcelona.....Textos.......INDEX

Un malentendido sobre la visibilidad

Una cosa es la inadmisible presencia visible de Cristo en su reino en la tierra y otra cosa es la venida visible de Cristo para inaugurar su reinado consumado en plenitud en la tierra: esto último no es milenarismo sino el Evangelio y toda la Sagrada Escritura.

Una cosa es que el reinado social de Jesús, el Verbo hecho carne, no es visible y otra cosa es que su venida gloriosa para iniciar ese reinado Él quiere que sea visible, como ha querido anunciarlo en el evangelio. La segunda venida de Jesús, el Verbo hecho carne, tampoco es visible para los humanos de suyo, es como cuerpo glorioso, no visible más que cuando Él quiera, (como después de su Resurrección y hasta su Ascensión). Será visible porque Él quiere y porque así lo ha hecho saber de antemano: que será visible su venida gloriosa.

Una cosa es que el reinado social de Jesús, el Verbo hecho carne, no es visible y otra cosa es que su venida gloriosa para iniciar ese reinado Él quiere que sea visible, como ha querido anunciarlo en el evangelio y en otros muchos lugares de la Sagrada Escritura.

El Padre Ramón Orlandis manifestó:

¿Podríase admitir como probable  la presencia visible de Cristo Rey en la tierra, como defienden los milenaristas? En modo alguno...
(Ramón Orlandis, S. I.:
¿Somos pesimistas? CRISTIANDAD Barcelona, Año IV, nº 73, 1 de abril de 1947, página 148).

Dice Canals (en La teología de la historia del Padre Orlandis, S. I. y el problema del milenarismo):

El Padre Orlandis rechazó expresamente, al hablar de la presencia de Cristo viviente en su Iglesia, «la presencia corporal y visible que soñaron los milenarios»:
«Contemplen a Cristo presente en su Iglesia, no con aquella presencia corporal y visible que soñaron los milenarios, pero si con la presencia de gobierno, con la presencia de providencia amorosa, con la presencia de cabeza mística que influye en sus miembros, en los que acatan y aman su soberanía, su vida, su verdad, su amor».
(R. Orlandis: «
Sobre la actualidad de la fiesta de Cristo Rey». Cristiandad, num. 39, l-XI-1945, pág. 467).

El Padre Ramière manifestó:

"Algunos nos han encontrado demasiado favorable al milenarismo. Y sin embargo nosotros hemos protestado y protestamos de nuevo que no admitimos de ninguna manera los dos puntos que constituyen este error: a saber, la resurrección corporal de los santos, mil años antes del último día, y el reinado visible de Jesucristo en la tierra, durante esos mil años". (Henri Ramière S. I.: Les Espérances de l'Église. 1ª ed. 1861. Introduction, pág XXVI).

------------------------

SUPREMA SACRA CONGREGATIO S. OFFICII DECRETUM
Postremis hisce temporibus non semel ab hac Suprema S. Congregatione S. Officii quaesitum est, quid sentiendum de systemate Millenarismi mitigati, docentis scilicet Christum Dominum ante finale iudicium, sive praevia sive non praevia plurium iustorum resurrectione, visibiliter in hanc terram regnandi causa esse venturum. Re igitur examini subiecta in conventu plenario feriae IV, diei 19 Iulii 1944, Emi. ac Revmi. Domini Cardinales, rebus fidei et morum tutandis praepositi, praehabito RR. Consultorum voto, respondendum decreverunt, systema Millenarismi mitigati tuto doceri non posse. Et sequenti feria V, die 20 eiusdem mensis et anni, Ssñius D. N, Pius divina Providentia Papa XII, in solita audientia Excmo ac Revmo D. Adsessori S. Officii impertita, hanc Emorum Patrum responsionem approbavit, confirmavit ac publici iuris fieri iussit. Datum Romae, ex Aedibus S. Officii, die 21 Iulii 1944. I. Pepe, Supremae S. Congr. S. Officii Notarius. [AAS 36 (1944) 212. DS 3839].

En estos últimos tiempos se ha preguntado más de una vez a esta Suprema Sagrada Congregación del Santo Oficio qué hay que sentir del sistema del milenarismo mitigado, es decir, del que enseña que Cristo Señor, antes del juicio final, previa o no la resurrección de muchos justos, ha de venir para reinar visiblemente en esta tierra.
Respuesta: El sistema del milenarismo mitigado no puede enseñarse con seguridad.
[Decreto del Santo Oficio, de 20 de julio de 1944. AAS 36 (1944) 212. DS 3839].

 

Porque en el Reino de Jesucristo, Él no reinará visiblemente, como si fuera un Califa. Jesús, el Verbo hecho carne, vendrá en su Parusía, en su segunda venida gloriosa con su cuerpo glorioso, no visible ordinariamente para los humanos viadores. No estará en las facultades de los humanos que vivan entonces, los viadores cuando la Parusía, verle a Jesús más que cuando Él quiera manifestarse o hacerse visible en algún momento a alguien en particular o a muchos; cosa muy diferente de la visión beatífica de los bienaventurados en el cielo. Su presencia en la tierra será una presencia moral, "presencia de gobierno, presencia de providencia amorosa, presencia de cabeza mística que influye en sus miembros, en los que acatan y aman su soberanía, su vida, su verdad, su amor".

Jesús, el Verbo hecho carne, vendrá en su segunda venida gloriosa con su cuerpo glorioso, como en los días posteriores a su gloriosa Resurrección hasta su admirable Ascensión, en los que no era no visible ordinariamente para los humanos viadores y sólo cuando Él quería se hacía ver.

La segunda venida de Jesús, el Verbo hecho carne, tampoco es visible para los humanos de suyo, es como cuerpo glorioso, no visible más que cuando Él quiera, (como después de su Resurrección y hasta su Ascensión). Será visible su venida gloriosa, su Parusía, porque Él quiere y porque así lo ha hecho saber de antemano.

A la venida gloriosa de Cristo haciéndose ver, la Parusía, se la llama en la Sagrada Escritura su manifestación, su revelación:

"Ya no os falta ningún don de gracia a los que esperáis la revelación de nuestro Señor Jesucristo. El os fortalecerá hasta el fin para que seáis irreprensibles en el día de nuestro Señor Jesucristo" (1Cor 1,8-9).

Te recomiendo en la presencia de Dios que da vida a todas las cosas, y de Jesucristo, que ante Poncio Pilato rindió tan solemne testimonio, que conserves el mandato sin tacha ni culpa hasta la manifestación de nuestro Señor Jesucristo, manifestación que a su debido tiempo hará ostensible el Bienaventurado y único Soberano, el Rey de los reyes y el Señor de los señores, el único que posee Inmortalidad, que habita en una luz inaccesible, a quien no ha visto ningún ser humano ni le puede ver. A él el honor y el poder por siempre. Amén (I Tim 6,13-16)

Te conjuro en presencia de Dios y de Cristo Jesús que ha de venir a juzgar a vivos y muertos, por su manifestación y por su reino:
Proclama la Palabra, insiste a tiempo y a destiempo, reprende, amenaza, exhorta con toda paciencia y doctrina (II Tim 4,1-2).
[Nota de la Biblia de Jerusalén de 1973, ed. española de 1984, "Cristo será el juez de todos los hombres, de los que estén vivos en su venida y de los que resuciten, cf Mt 25,21+; Jn 5 26-29; 1TS 4,15-17. Esta afirmación pertenece sin duda al «kerygma» primitivo, Hch 10,42; 1P 4,5 y ha sido incluida en el símbolo"].

"Desde ahora me aguarda la corona de la justicia que aquel día me entregará el Señor, el justo Juez; y no solamente a mí, sino también a todos los que hayan esperado con amor su manifestación" (II Tim 4,8).

San Pedro nos exhorta también a alegrarnos de participar en los sufrimientos de Cristo, para que disfrutemos de la revelación de su gloria. y porque es una dicha ser injuriados por llevar el nombre de Cristo, [profresarnos cristianos]:

Alegraos en la medida en que participáis en los sufrimientos de Cristo, para que también os alegréis alborozados en la revelación de su gloria.
Dichosos de vosotros, si sois injuriados por el nombre de Cristo, pues el Espíritu de gloria, que es el "Espíritu de Dios, reposa sobre vosotros".
(I P 4,13-14).

---------------

La mayor promesa del Sagrado Corazón de Jesús es la de su reinado...La Ascensión y la Parusía visible y gloriosa de Jesús, el Verbo hecho carneu..INDEX.

t.El Reinado de Jesucristo consumado en cada alma y en el mundo por la acción misericordiosa de su Sagrado Corazónt....San Pablo habla de la parusía, la segunda venida gloriosa de Jesús, el Verbo hecho carne