........INDEX

Llena de gracia

¿Acaso se podría plantear que decir que María es la llena de gracia no es decir mucho, porque la gracia divina que tenga María depende de cuánta sea su capacidad como receptáculo de dicha gracia?

No absolutamente, porque la capacidad para la gracia divina es causada por la gracia y no al revés, condicionada por la capacidad de la criatura. Por consiguiente, ser -más que estar- María llena de gracia significa que María tiene recibida la totalidad del máximo de gracia divina que puede tener un ser creado, una persona creada; más que cualquier criatura incluidas todas las del cielo, todos los innumerables ángeles y arcángeles de todos los niveles y jerarquías y más que todos ellos juntos, porque María al recibir la plenitud de la gracia, recibe, causada por la gracia, la plenitud máxima de capacidad para recibir la gracia que puede recibir una persona creada y esa plenitud inmensa de capacidad de María para la gracia es colmada por la plenitud de gracia divina recibida.

María, llena eres de gracia, significa: María, tienes recibida de la misericordia de Dios la plenitud de capacidad para la gracia y la tienes plenamente colmada de gracia, de presencia divina en tu ser, en tu persona.

María es de los nuestros, hijos de Eva, y nosotros de los suyos, hijos de Dios, hijos de María, y tiene en un sólo y mismo acto de Dios la plenitud de la capacidad para recibir la gracia, la presencia divina y la plenitud colmada de la gracia, la presencia divina máxima como criatura de Dios.

Como Ella misma proclama en el Magnificat, estalla de alegría su alma por la presencia en ella de Dios. Su alma entra en erupción, por la presencia de Dios en ella, por estar colmada de gracia su inmensa capacidad para la gracia recibida al mismo tiempo a causa de esa presencia divina, de esa plenitud de gracia divina recibida. Estalla, entra en erupción, es una traducción más aproximada al original que magnifica o engrandece.

15 de agosto de 2016, la Asunción de María al cielo