Crónica del siglo XXI
La crisis económica iniciada en 2007

Lehman Brothers quiebra entre medidas para apuntalar el sistema financiero internacional

Se convierte en el tercer banco de inversión que desaparece o cambia de manos en seis meses en EEUU

Diez bancos internacionales anuncian la formación de un fondo común de garantía de 70.000 millones de dólares

AGENCIAS. Washington Lunes, 15 de septiembre de 2008

El banco inversor Lehman Brothers, la cuarta entidad bancaria de EEUU, se declaró hoy en quiebra tras fracasar las negociaciones para su venta, horas después de que el Bank of America comprara Merrill Lynch y en medio de maniobras internacionales para apuntalar el inestable sistema financiero. Lehman indicó en un comunicado que presentará la documentación necesaria para oficializar su decisión, cuya finalidad es proteger sus activos y su valor como entidad, ante el tribunal de Quiebras del Distrito Sur de Nueva York.

La quiebra de Lehman, un banco que nació en 1850, parecía inevitable después de que las intensas negociaciones para su compra, celebradas durante el pasado fin de semana en Nueva York, no llegaran a buen puerto.

Se trata de la quiebra más importante en EEUU desde 1990, cuando presentó la misma declaración Drexler Burnham Lambert, especialista en "bonos basura".

Lehman Brothers se convierte en el tercer banco de inversión que desaparece o cambia de manos en seis meses en EEUU, después de que en marzo Bear Stearns obligara a intervenir al Departamento del Tesoro y la compra de Merrill Lynch por el Bank of America.

La situación de Lehman, cuyas acciones se derrumbaron la pasada semana en Wall Street (-77,4%), se precipitó no sólo por la compra de Merrill Lynch, por unos 44.000 millones de dólares en una operación que dará como resultado un "megagigante" bancario, sino también una serie de iniciativas privadas y públicas para intentar proteger el sistema financiero de las consecuencias de la quiebra.

Un grupo de diez bancos internacionales, entre los que se cuentan el propio Bank of America, Barclays, Deutsche Bank y UBS, anunciaron anoche la formación de un fondo de 70.000 millones de dólares que servirá de garantía para el sistema financiero.

Cada uno de los bancos participantes aportará 7.000 millones de dólares al fondo. Las entidades financieras podrán apoyarse en este fondo para hacer frente a sus necesidades de crédito.

Los bancos participantes podrán recibir una inyección de liquidez de hasta un máximo de un tercio del valor total del fondo, según el comunicado, que indica que otras entidades financieras podrían sumarse y expandir el valor del fondo.

Por su parte, la Reserva Federal anunció una serie de medidas adicionales para apoyar el sistema financiero, entre ellas una ampliación de sus mecanismos actuales para la concesión de préstamos.

Además de la expansión de sus mecanismos de préstamo, la Reserva Federal (Fed) aceptará un abanico más amplio de garantías como aval para esos créditos, dice el comunicado.

Según la Fed, estas medidas "tienen como objetivo mitigar los riesgos y alteraciones potenciales en los mercados" por el colapso de Lehman Brothers.

La solución inicial para Lehman, que incluía la venta de sus activos rentables al grupo británico Barclays, se abandonó el domingo después de que la entidad del Reino Unido renunciara por la negativa del Tesoro a dar respaldo financiero a la operación.

El Tesoro, que en marzo pasado ya salió en defensa del banco Bear Stearns y que hace una semana intervino en favor de las hipotecarias semipública Freddie Mac y Fannie Mae, rechazaba hacer lo mismo en favor de Lehman al considerar que ello haría que los bancos reclamaran siempre el respaldo del Estado en estas situaciones.

Lehman desarrolla negocios con otras entidades financieras que podrían verse afectadas por el colapso.

Esta situación ha sido el desencadenante de la compra de Merrill Lynch, otro banco de inversión que se consideraba vulnerable.

Con esta adquisición, Bank of America, la primera entidad bancaria del país, consolida aún más su posición de gigante, reforzada ya por una serie de compras anteriores que incluyen el banco hipotecario Countrywide Financial.

La adquisición de Merrill Lynch, acordada anoche por los consejos de administración de ambas entidades, le permite controlar la mayor fuerza de intermediarios bursátiles del país y crea una entidad que tendrá tentáculos en todos los aspectos del sistema financiero de EEUU.

El precio de venta representa una valoración de 29 dólares por acción y alcanza tan sólo dos tercios del valor que Merrill tenía hace un año.

Las acciones de Merrill cotizaban el viernes pasado al cierre de la Bolsa de Nueva York a 17,05 dólares.

La mayor aseguradora del mundo, AIG, también se encuentra en conversaciones para su posible venta, según los medios estadounidenses.

"The Wall Street Journal" publicaba hoy en su página de internet que AIG anunciará este lunes una reestructuración que incluirá la liquidación de algunos importantes activos, como su división de alquiler de aviones.

Ante la perspectiva de unas consecuencias muy negativas en Wall Street tras la hecatombe de Lehman, el dólar, que había registrado una recuperación en las últimas semanas, retrocedió de manera significativa ante el euro.