Explicaciones y desarrollos

Laicismo y Cristiandad

Tesis e hipótesis

La laicidad en la actual situación de hipótesis constatada por Benedicto XVI

Ellos, los que mandan en el sistema, permiten todavía ser cristiano, e incluso católico, siempre y cuando se obre como si no se fuera cristiano. Pero lo que ocurre es que si no se actúa como se piensa se acaba pensando como se obra. Ser cristiano no es compatible con todo. Por eso descristianiza el sistema. Es una corriente que lleva a la pérdida de la fe.

El sistema permite ser cristiano, pero no propugnar que el Estado sea católico.

El sistema no permite ser consecuentes a los cristianos en todo, porque no les permite propugnar un Estado confesional católico.

Hay eclesiásticos que rechazan propugnar que el Estado sea católico. Excluyen incluso divulgar esto que el Concilio Vaticano II proclamó con seguridad: "La Iglesia, juntamente con los profetas y con el mismo Apóstol, espera el día, que sólo Dios conoce, en que todos los pueblos invocarán al Señor con voz unánime y le servirán hombro con hombro" (Nostra aetate, 4).
Lo que es proclamar con toda seguridad la confesionalidad de todos los pueblos y que obrarán en consecuencia en el futuro.

Es ilusoria la creencia de que un Estado no católico garantiza la tolerancia de la libertad religiosa de los católicos, les permite actuar como católicos incluso en la vida pública, aportando sus propuestas católicas. Pero, como la tolerancia es una virtud, esto implica la creencia de que se pueden implantar virtudes duradera y efizcazmente sin necesidad de la gracia, ni de la Iglesia. Implica la creencia de que no hacía falta la muerte redentora de Cristo y que la Iglesia hace menos falta todavía.

Implica la práctica utópica de que un Estado no confesionalmente católico le va a hacer caso a la Iglesia en su exigencia de que no practique el laicismo excluyente y persecutorio, sino que practique la sana laicidad. Y si no, recriminarle a ese Estado que no es buen liberal, ya que no le puede recriminar que no es buen católico. Recriminarle de incosecuencia, olvidando que León XIII precisamente hablaba de la "feliz inconsecuencia" de los liberales, que al no llegar a sus últimas consecuencias, aún mantenían una situación no demasiado persecutoria ni antihumana. Ahora, 125 años después, ya van siendo más consecuentes, ya han llegado al laicismo, al aborto legalizado, al exterminio de embriones, al matrimonio de personas del mismo sexo, etc.

Los mencionados eclesiásticos propugnan que a los católicos se les permita actuar en la vida pública, aportando sus propuestas católicas. Hablan de propuestas. No dice nada de las decisiones. Sólo excluye propugnar un Estado confesional. Eso está prohibido. Pero propugnar la insumisión a leyes que resulten ser antihumanas, es ser antisistema desde la fe y la razón. En realidad el sistema es el que es anticristiano y antihumano. Y la "sana laicidad" es una infeliz inconsecuencia en la vida pública.

El sistema dice que un Estado confesional católico es el que impone el uniformismo católico por la fuerza y obliga a todos por la fuerza a ser católicos.

Y es justo al revés.

Un Estado confesional católico es la garantía de la tolerancia para los que no sean católicos. Es la garantía de que las leyes van a ser conformes con la ley natural y con la libertad religiosa que excluye la imposición por la fuerza de la fe católica a las personas.

El Estado aconfesional no garantiza eficazmente la tolerancia ni la libertad religiosa. Puede expresarlo verbalmente. Puede inscribir en su Constitución la tolerancia y la libertad religiosa. Pero ni siquiera garantiza los derechos humanos más elementales y primordiales, ni siquiera garantiza el derecho a la vida, ni que los niños que permita nacer no van a ser entregados a una pareja de homosexuales. Ni garantiza la supervivencia de los ancianos sin peligro de que les practiquen la eutanasia. Lo mismo que a los niños a los que se considere deficientes. Y a otras personas a las que "en su propio interés" se les proporciona una "muerte digna".

El sistema omite que la autoridad de la Iglesia es infalible en materia de moral, aunque la moral sea de ley natural y cognoscible por la luz natural de la razón, y obligatoria para todos, porque no es sólo para ser buenos cristianos, sino buenas personas. Por eso, sólo un Estado confesional, al acatar la autoridad de la Iglesia, tendrá una guía segura para que sus leyes e instituciones sean razonables, humanas, tolerantes.

 

"Sólo bajo el cetro de Cristo Rey es posible la sana laicidad. Cuando Él dice «sin mí no podéis hacer nada», sus palabras se aplican tanto al perfeccionamiento espiritual de la persona como al ordenamiento político de la sociedad (Jn 15,5). Y es que «el mundo entero está en poder del Maligno» (1Jn 5,19), y únicamente Cristo Redentor tiene poder sobrehumano y divino para liberar al hombre y a las naciones de la cautividad del «Príncipe [y dios] de este mundo» (Jn 12,31; 2Cor 4,4). El que piensa que un Estado laico puede llegar a una sana laicidad sin acogerse a la verdad y a la gracia de Cristo Rey, o es un pelagiano, en el mejor de los casos, o en el peor, un apóstata o simplemente un ateo" (Iraburu, 19.09.2010).

«La Encarnación es el acontecimiento decisivo de la historia; de él depende la salvación tanto del individuo como de la sociedad en todas sus manifestaciones. Si falta Cristo, al hombre le falta el camino para alcanzar la plenitud de su elevación y de su realización en todas sus dimensiones, sin excluir la esfera social y política» (Juan Pablo II, ángelus 17-III-1991).

Este es el problema: la descristianización producida por la laicidad del Estado

En España se abortan 9 de cada 10 niños diagnosticados con Síndrome de Down

Más de 100.000 abortos al año en 2.006
Superado en 2006 el millón de abortos legales (1.024.000 abortos) desde que se despenalizó el aborto en el año 1985

Más de dos millones de abortos si se incluyen los "ilegales" consentidos en las últimas semanas de embarazo desde 1985 hasta 2006

Los divorcios se redujeron ligeramente en 2007
Aumentaron casi en un 16 por ciento los de matrimonios con una duración inferior al año

España sigue a la cabeza de Europa en número de divorcios por habitante

Explosivo incremento del divorcio en España por la ley antifamilia del divorcio exprés
La separación matrimonial dejaba alguna posibilidad de reconciliación
La ley del divorcio exprés ha convertido la separación matrimonial en divorcio

La nupcialidad en España sigue disminuyendo en 2007
Navarra es una de las comunidades con menos matrimonios

Las uniones civiles en 2007 en Navarra casi igualan en número a los matrimonios por la Iglesia
El incremento de las uniones civiles ha sido vertiginoso en los últimos quince años

Las demandas de divorcio en Navarra se triplican en tres años y ascienden a 1.448 en 2006
Entre 2004 y 2006, un total de 4.389 matrimonios iniciaron los trámites legales para divorciarse en la Comunidad Foral
Hay casi
4 divorcios diarios en el primer semestre de 2007 del TSJN