LOS REGALOS DE OBAMA

Crónica del siglo XXI
La crisis económica iniciada en 2007

El asesor de Obama, Krugman, recomendó a Greenspan en 2001 crear una burbuja inmobiliaria y ahora receta la inflación

LD (M. Llamas / J.R. Rallo) 2009-06-18

EEUU sufrió una recesión en 2001 y 2002 tras el pinchazo tecnológico y los atentados del 11-S. Paul Krugman, premio Nobel de Economía y asesor de Obama y Zapatero, recomendó al entonces presidente de la FED, Alan Greenspan, crear una gran burbuja inmobiliaria que reemplazara a la burbuja del Nasdaq.

Pocos economistas dudan ya de que la actual crisis económica tiene su origen en la expansión crediticia que propició la laxa política monetaria (bajos tipos de interés) de los bancos centrales durante los últimos años, en especial, la desarrollada por la Reserva Federal de EEUU (FED), tal y como ha explicado Libertad Digital. Hasta tal punto esto es así que el propio ex presidente de la FED, Alan Greenspan, tuvo que salir al paso de las duras críticas a su gestión en un artículo publicado en The Wall Street Journal en donde, sin éxito, intentó eludir responsabilidades.

Y es que, el estallido de la actual crisis económica ha evidenciado los grandes fallos del anteriormente conocido como el Maestro. Sin embargo, Greenspan no actuó solo. El afamado economista Paul Krugman no sólo aplaudió sino que recomendó encarecidamente a Greenspan la política de bajos tipos de interés que posteriormente puso en práctica.

En el año 2002, EEUU estaba inmersa en una dura recesión económica como consecuencia del estallido de la burbuja tecnológica de las puntocom y los atentados terroristas del 11-S contra el World Trade Center en 2001. La primera potencia mundial sufría una grave crisis económica. Fue entonces cuando Krugman lanzó su receta contra la recesión. En concreto, el 2 de agosto de 2002, Krugman escribió en su columna del New York Times lo siguiente: 

"Para combatir esta recesión, la Fed necesita contestar con mayor brusquedad; hace falta incrementar el gasto familiar para compensar la languideciente inversión empresarial. Y para hacerlo, Alan Greenspan tiene que crear una burbuja inmobiliaria para reemplazar la burbuja del Nasdaq".

He aquí la solución del afamado economista: crear una gran burbuja inmobiliaria capaz de sustituir el artificial boom tecnológico que acababa de estallar. Es decir, animó y apoyó la brusca bajada de tipos aplicada por Alan Greenspan para salir de la recesión mediante una nueva expansión del crédito. El problema es que dicha política monetaria ha sido la principal culpable de la crisis económica que hoy padece medio mundo.

Tal y como explica el Observatorio de Coyuntura Económica del Instituto Juan de Mariana (OCE) en su primer boletín económico, "la actual crisis de las hipotecas subprime tiene su origen más inmediato en la política de expansión del crédito que la FED comenzó a principios de 2001 y que se vio enfatizada por los atentados del 11-S".

Como vemos en el gráfico, los tipos cayeron desde el 6,5% en diciembre del 2000 hasta el 1% en junio de 2003, nivel en el que se mantuvieron durante un año".

"A partir de 2004, el temor de las tensiones inflacionistas, que ya comenzaban a apreciarse, por ejemplo con la depreciación del dólar frente al euro".

"La Reserva Federal revertió su política y los llevó hasta el 5,25% en junio de 2006 [...] Esta oscilante política de tipos de la FED es la causa primera de la crisis de las hipotecas subprime",que estalló en agosto de 2007. "En primer lugar, los bajos tipos de interés permitieron a multitud de prestatarios de dudosa solvencia acceder al crédito necesario para adquirir una vivienda. Al concertar préstamos a tipo variable, estratos muy importantes de la población que no se habrían planteado adquirir una vivienda en propiedad, afluyeron en tropel al mercado inmobiliario", indica el OCE.

De este modo, nace la burbuja inmobiliaria que, posteriormente, estalló en EEUU en 2006, y en España y medio mundo a partir de mediados de 2007. Krugman logró su objetivo al ver materializada su particular receta contra la crisis de las puntocom: sustituir la burbuja tecnológica de finales de los 90 por una gran burbuja inmobiliaria.

Lo curioso es que, pese a su magnífica solución, Krugman obtuvo el Premio Nobel de Economía en 2008 y el Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales en 2004. En la actualidad, además de ser un reputado columnista del New York Times, es uno de los economistas de referencia para el presidente de EEUU, Barack Obama, y el español, José Luis Rodríguez Zapatero.

Krugman responde

Este descubrimiento, destapado por el blog econlog, ha generado en los últimos días un gran escándalo entre los economistas, sobre todo entre los liberales. De hecho, el propio Krugman ha tenido que salir al paso de la oleada de críticas vertidas contra él. El Nobel ha intentado disculparse en su blog diciendo que la gente lo está acusando de haber causado la burbuja inmobiliaria cuando, en realidad, de lo que se le acusa es de recomendar a Greenspan lo mismo que ahora recomienda a su sustituto en la FED, Ben Bernanke: bajar tipos de interés e, incluso, abogar por crear elevada inflación como sea para animar de nuevo el consumo y la inversión.

Al hilo de esta polémica, el Instituto Ludwig von Mises ha recopilado una selección de citas de Krugman durante aquellos años, en los que abogaba por crear burbujas inmobiliarias para salir de la recesión provocada por el estallido del boom tecnológico:

8 de agosto de 2001: "Los tipos de interés a largo plazo no han caído lo suficiente como para provocar un boom en el mercado de la vivienda"

14 de agosto de 2001: "Los consumidores, que tienen escaso ahorro y endeudamiento elevado, probablemente no pueden contribuir mucho. Pero la vivienda, que es muy sensible a los tipos de interés, podría ayudar a generar una recuperación".

7 de octubre de 2001: "Los tipos de interés bajos, que promueven el gasto en vivienda y otros bienes duraderos, son las principales respuestas" a la crisis.

Y así, sucesivamente. La teoría económica keynesiana del afamado economista se ha derrumbado nuevamente.

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Mankiw, Rogoff y Krugman animan a la FED a crear una inflación alta en EEUU durante años

Libertad Digital 2009-05-19

Los economistas Gregory Mankiw, ex asesor de Bush, y Kenneth Rogoff, ex economista del FMI, insisten en que crear una inflación elevada es la receta ideal para combatir la crisis, para aliviar el pago de la deuda y animar el consumo.

EEUU necesita inflación, pero mucho más alta que el margen de estabilidad de precios que marca el mandato de la Reserva Federal de EEUU (2% anual). Tal y como avanzó LD, el economista Gregory Mankiw, que fue asesor del ex presidente George W. Bush, insiste en la necesidad de estimular artificialmente la subida de precios mediante políticas no convencionales por parte de la banca central, como la impresión de billetes.

A esta iniciativa, compartida por el premio Nobel Paul Krugman, se suma ahora Kenneth Rogoff, ex economista jefe del Fondo Monetario Internacional (FMI). Todos ellos argumentan la necesidad de que la inflación se desboque durante un tiempo, ya que facilitaría el pago de la deuda tanto a los agentes privados como a los gobiernos. Además, el aumento de precios fomenta el consumo, informa Bloomberg.

En concreto, Rogoff, profesor en la Universidad de Harvard, defiende una "inflación del 6% durante, por lo menos, un par de años" para aminorar la "bomba de la deuda" que pesa sobre ciudadanos , empresas y, ahora, también gobiernos.

Mankiw, por su parte, compara esta estrategia con el abandono del patrón oro por parte de EEUU en 1933. Según advierte, la inflación es preferible al aumento del desempleo o más paquetes de estímulo económico a base de gasto y deuda pública. En este sentido, Rogoff añade que duda de que la clase política esté dispuesta a aumentar los impuestos para reducir el abultado déficit fiscal (13% del PIB). Por ello, prevé que la FED se lanzará como sea a crear inflación con el fin de aliviar la carga de la deuda.

"Hay billones de dólares de deuda, en deuda hipotecaria, deuda al consumo, deuda pública". Así pues, se pregunta Rogoff: "¿Está usted dispuesto a aguantar un largo período de crecimiento lento, alto ahorro y muchos problemas jurídicos o prefiere aceptar una mayor inflación?".

Pese a ello, una estrategia de este estilo supondría un desplome del dólar y la dificultad de volver a poner bajo control la inflación. En la crisis de los años 70, EEUU sufrió el azote de la temida estanflación (recesión e inflación al mismo tiempo), con subidas de precios próximas al 10% anual. Aquella etapa se cerró con la eliminación del patrón oro, dando comienzo así el actual sistema monetario, cuyo monopolio ostenta el dólar.

El presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, ha tratado de combatir por todos los medios la llegada de la deflación a EEUU, tal y como aconteció durante la Gran Depresión de los años 30. Pese a ello, el índice de precios al consumo cayó un 0,7% interanual en abril y se mantuvieron estables respecto a marzo, según los últimos datos oficiales. Hasta ahora, la FED ha desempeñado una agresiva política monetaria, con tipos de interés próximos al 0% y compra masiva de deuda pública y empresarial mediante la impresión de billetes.

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Mankiw y Krugman quieren crear inflación por todos los medios

LD (M. Llamas) 2009-04-21

Lo nunca visto. Gregory Mankiw, asesor económico de Bush y prestigioso profesor de Harvard, y el premio Nobel Paul Krugman abogan por eliminar dólares mediante sorteo y así incentivar el consumo y el crédito para salir de la recesión. La respuesta a la crisis es crear una inflación elavada.

La solución a la crisis pasa por generar inflación y, de este modo, incentivar de nuevo el consumo. La medida parte de Gregory Mankiw, un conocido profesor de Económicas de la Universidad de Harvard y asesor del ex presidente de EEUU, George W. Bush.

¿Cuál es la mejor forma de escapar de una recesión? La mayoría de analistas, según explica Mankiw en un reciente artículo publicado en The New York Times, coincide en la necesidad de bajar al máximo los tipos de interés para reactivar el crédito y restablecer la demanda de bienes y servicios. Sin embargo, el margen de la reserva Federal de EEUU (FED) se agota tras situar los tipos de intervención casi en el 0%.

Ante tal fracaso, ¿qué hacer? La FED podría incluso aplicar tipos de interés negativos, situándolos por ejemplo en el -3%. Es decir, presta 100 dólares y el año siguiente recibe 97. Es evidente que una medida de estas características incentivaría la solicitud de préstamos, pero ningún banco en su sano juicio estaría dispuesto a conceder créditos a pérdidas. Por lo tanto, Mankiw, en un arrojo de originalidad monetaria, concluye que la clave está en incentivar de algún modo el gasto privado de los ciudadanos. Es decir, que los estadounidenses se desprendan de sus dólares.

El profesor cita la propuesta de uno de sus alumnos. Imagine que la Reserva Federal anuncia que en el plazo de un año a partir de hoy retirará de la circulación todos los billetes cuyo número de serie termine en una determinada cifra escogida al azar entre 0 y 9. Es decir, en un año el 10% de los billetes dejarían de ser de curso legal.

En este caso, el tipo de cambio sería negativo. “La gente estaría encantada de prestar dinero a un -3%, ya que perder un 3% es mejor que perder un 10%”, señala Mankiw. Además, muchos se desprenderían a toda velocidad de sus dólares ante el temor de perder parte de su dinero. De este modo se fomentaría el consumo y se reactivaría la economía.

“La idea de que el dinero tenga un rendimiento negativo no es algo nuevo”, advierte. A fines del siglo XIX, el economista alemán Silvio Gesell abogó por aplicar un impuesto sobre el dinero, para frenar la acumulación de billetes en tiempos de crisis financieras. Una medida que fue apoyada, incluso, por John Maynard Keynes. Los bancos dejarían de atesorar reservas y la máquina del crédito volvería a funcionar.

“Si todo esto parece demasiado descabellado”, Mankiw recuerda que con una elevada inflación el efecto es similar. “Supongamos que en el futuro la Reserva Federal se compromete a generar importantes tasas de inflación. En este caso, mientras que los tipos de interés nominales podrían mantenerse en cero, los tipos de interés reales -los tipos de interés medido en poder adquisitivo- se convertirían en negativos”, explica. La depreciación del dólar animaría a los ciudadanos a gastar y a solicitar préstamos, ya que la deuda real disminuiría con el paso del tiempo (pides 100, pero devuelves 50).

Objetivo: que los ciudadanos se desprendan de sus dólares


Mankiw se lamenta de que los estatutos de la FED obliguen por ley al organismo monetario a mantener la estabilidad de precios. “Pero hay cosas peores que la inflación”, añade el ex asesor de Bush, en referencia al creciente desempleo y el aumento de la deuda pública que tendrán que pagar las generaciones futuras.

Mankiw no lo duda: Bernanke, actual presidente de la Reserva Federal, es “la persona perfecta” para este cometido -generar elevada inflación-. “Bernanke ha sido durante mucho tiempo un defensor de la inflación”, afirma. Curiosamente, otros altos cargos de la FED abogan igualmente por la necesidad de crear inflación para combatir la crisis, tal y como avanzó LD.

No es el único. El premio Nobel, Paul Krugman, se pregunta en su blog: “¿Es la inflación la respuesta?” Todo indica que sí, según Krugman, ya que el riesgo a evitar es que EEUU termine como Japón. Sin embargo, la clave es por qué, al menos por el momento, todas las medidas monetarias no han surtido efecto. Según advierte, la mayoría de banqueros centrales son poco inflacionistas. “El compromiso de la inflación tiene que ser creíble”, y de momento esto no sucede todavía, concluye Krugman. Tales propuestas no son cuestión baladí. Mankiw ejerció como asesor económico de Bush, mientras que Krugman es el asesor de cabecera del actual presidente de EEUU, Barack Obama.

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Greenspan se suma a Krugman: Hay que nacionalizar la banca en EEUU

Libertad Digital 2009-02-18

EEUU tendrá que nacionalizar algunos bancos con carácter temporal para evitar la quiebra del sistema y restaurar el crédito, según el ex presidente de la FED Alan Greenspan, sumándose así a la tesis de Krugman. 500 bancos de EEUU están al borde de la quiebra, tal y como avanzó LD.

El que durante años fue tildado con el calificativo de Maestro y sumo sacerdote del laisser-faire abraza ahora la tesis intervensionista del Estado en materia financiera. En una entrevista concedida al Financial Times, el ex presidente de la Reserva Federal (FED) Alan Greenspan aboga por nacionalizar algunos bancos de EEUU con carácter temporal para solventar la crisis bancaria y restaurar el flujo del crédito en la primera potencia mundial.

Según Greenspan, ésta podría ser la opción menos mala. El Maestro, al que algunos economistas culpan de la actual situación debido a su laxa política monetaria, se suma así al Premio Nobel de Economía, Paul Krugman, quien recientemente recomendaba al presidente de EEUU, Barack Obama, nacionalizar la banca y apostar por un nuevo gran New Deal al estilo Roosevelt durante la Gran Depresión de los años 30.

"Puede que sea necesario nacionalizar temporalmente algunos bancos con el objetivo de facilitar una reestructuración ordenada", señala Greenspan. "Entiendo que esto es algo que se hace una vez cada cien años", agrega. La nacionalización de bancos puede ser una medida temporal para corregir la crisis en el sistema financiero y restaurar el flujo de créditos.

Greenspan consideró que "en algunos casos, la solución menos mala es que el Gobierno tome el control temporal" de las entidades con problemas, ya sea a través de la agencia de Depósitos Federales (FDIC, en inglés) o de algún otro mecanismo. Tal y como desveló Libertad Digital, en la actualidad, cerca de 500 bancos de EEUU están en riesgo de quiebra.

De este modo, se confirma que los grandes entidades financieras de la primera potencia mundial están en bancarrota, según advirtieron algunos gurús como Jim Rogers. El diario londinense informó en su edición electrónica que Greenspan advirtió que los tenedores de deuda de estos bancos, deberían estar protegidos de antemano en caso de que llegase a concretarse alguna nacionalización de alguna entidad bancaria.