HISTORIA UNIVERSAL

Irlanda rechaza el Tratado de Lisboa el 12.06.2008 y la Comisión Europea estudia cómo salvarlo

El Tratado de Niza

Los Tratados de la Unión Europea

- Un 53,4% votó en contra y un 46,6% a favor en el referéndum del jueves

- La Comisión Europea ha pedido a los países que tienen pendiente la ratificación del Tratado que continúen el proceso

- Las consecuencias de la negativa de los irlandeses serán estudiadas en el próximo Consejo Europeo

DIARIO DE NAVARRA. I.GURRUCHAGA/F. PESCADOR . COLPISA. DUBLÍN/BRUSELAS. Sábado, 14 de junio de 2008

El primer ministro de Irlanda, Brian Cowen, afirmó ayer que no hay "un remedio rápido" a los problemas derivados del rechazo en referéndum del Tratado de Lisboa por la población irlandesa.

Con una participación alta, 53,1%, si se compara con consultas anteriores de este tipo, el porcentaje de voto contrario a la ratificación fue 53,4%(862.415 papeletas) y el favorable, 46,6% (752.451 papeletas). El sí, defendido durante la campaña por el Gobierno y los principales partidos de la oposición, ganó en 10 de las 43 circunscripciones regionales en las que se dividió el comicio.

El resultado significa que, al menos en teoría, el Tratado de Lisboa, para cuya entrada en vigor es necesaria la ratificación de los 27 estados de la UE, que agrupa a cerca de 500 millones de personas y en la que 14 países ya han completado la ratificación, se encuentra en un limbo legal por la decisión de 110.000 votantes irlandeses.

"Tenemos que reflexionar sobre las implicaciones para mantener a Irlanda en el camino de la prosperidad", dijo Cowen, que indicó que su país no quiere bloquear el avance de la UE y que analizará con sus colegas europeos "la manera en la que queremos proceder".

Cowen asistirá por primera vez a un Consejo Europeo el próximo jueves, tras hacerse cargo de la jefatura del Gobierno en abril, tras la dimisión de Bertie Ahern, que, acosado por alegaciones de corrupción, prefirió retirarse antes de entorpecer, según sus propias palabras, la campaña sobre la ratificación. Ahern arrolló en su circunscripción de Dublín Centro en las elecciones generales de hace un año, pero ayer sus votantes optaron por el no al Tratado.

Su sustituto, Cowen, habló ayer mismo con el premier esloveno, Janez Jansa, que preside el Consejo, con José Manuel Barroso, presidente de la Comisión, y con los jefes de Gobierno de Alemania, Francia, Luxemburgo y Reino Unido.

Tras conocerse la derrota, se reavivó el debate, ya presente en la campaña, sobre qué ocurre después. Cowen fue cauto y evitó señalar cualquier camino, más allá de una insistente declaración- la UE e Irlanda se encuentran "en aguas desconocidas"- y la advertencia de que el problema planteado por el rechazo irlandés "no se resolverá rápidamente".

Consecuencias

En el orden estrictamente cronológico, el "no" irlandés va a tener consecuencias inmediatas. En primer lugar, el próximo lunes, los ministros de Exteriores de la Unión Europea van a tener que analizar la situación creada, porque este tema ha pasado a convertirse en prioritario para los Jefes de Estado o de Gobierno de la Europa comunitaria, que se reúnen en Consejo Europeo a finales de esa misma semana, en Bruselas. Ahora, el esfuerzo político principal se concentrará en acopiar garantías sobre lo que se creía ya ganado, esto es, la aprobación final del Tratado de Lisboa y su entrada en aplicación escalonada, a partir de 2009.

Está bastante claro quiénes deben aportar esas garantías: los países más euroescépticos, de entre los que todavía no han ratificado el texto. Por orden cronológico, estos son el Reino Unido, la República Checa, Suecia y Dinamarca. Si las cosas se tuercen, y a la Irlanda se le suman otros reticentes, pocas dudas caben de que Europa se encontraría en puertas de una escisión.

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NUEVA CRISIS EN LA UE

Irlanda sepulta el Tratado de Lisboa con el triunfo del "No"

LD (Agencias) 13.06.2008

El ministro irlandés de Justicia e Interior de Irlanda, Dermot Ahern, anunció la victoria del "no" en el referéndum sobre el "Tratado de Lisboa" celebrado este jueves. En una intervención ante la cadena estatal de televisión, afirmó que el Gobierno irlandés está "decepcionado" por la decisión tomada por la mayoría del electorado, pero recalcó que se "respetará" su deseo expresado democráticamente. El documento firmado en la capital portuguesa por los jefes de Estado y de Gobierno de "Los Veintisiete", reemplazaría la fallida Constitución de la UE. Los irlandeses  ya rechazaron en 2001 en "Tratado de Niza".

Irlanda rechazó en referéndum el Tratado de Lisboa, un documento clave para la reforma de las instituciones comunitarias, y abrió una nueva crisis en el seno de la Unión Europea. "Este resultado provoca incertidumbre y dificultades", reconoció el primer ministro irlandés, Brian Cowen, mientras que en el lado opuesto, los detractores del texto celebraban lo que, en su opinión, ha sido una "gran victoria para la democracia".

Lo cierto es que la relativa holgura con la que el "no" se ha impuesto al "sí", un 53,4 por ciento frente a un 46,6, y con una participación superior al 50 por ciento, coloca al Ejecutivo de Dublín en una situación complicada de cara a una posible renegociación del documento.

Tras la derrota del primer referéndum sobre el Tratado de Niza (2001), el Gobierno irlandés pudo celebrar otro al año siguiente después de obtener ciertas aclaraciones de Bruselas respecto a la neutralidad nacional y porque la participación del electorado en la primera consulta fue tan baja que no se consideró representativa.

El Ejecutivo, dicen los opositores, tiene ahora un significativo mandato electoral para volver a Bruselas y parar en seco el proceso de ratificación del texto comunitario, a pesar de que 18 países miembros ya lo han aceptado por vía parlamentaria. "Esto es democracia en acción y Europa tiene que escuchar la voz del pueblo", dijo el multimillonario irlandés Declan Ganley, director de "Libertas", uno de los grupos de presión contrarios al documento más activos y mejor financiados de la campaña.

Según "Libertas", grupo fundado en 2004 para protestar contra el proyecto de Constitución de la Unión Europea (UE), el Tratado de Lisboa despojaba ahora a Irlanda de su influencia en la Unión y permitía a Bruselas "interferir" en su capacidad para determinar, por ejemplo, su propio impuesto de sociedades, una de las claves del crecimiento económico de la isla.

Uno de los principales aliados del Gobierno durante la campaña, el Partido Laborista -tercera formación nacional-, aseguró hoy que el Tratado de Lisboa "está muerto" y, por lo tanto, no podrá ser ratificado por el resto de los países miembros de la UE. "No tengo una respuesta sobre lo que va a pasar después", insistió Cowen, quien recordó, no obstante, que su Gobierno no está en situación de predecir qué harán el resto de sus socios comunitarios.

El primer ministro adelantó que iniciará consultas durante los próximos días para analizar las causas del rechazo irlandés y presentar su postura el próximo jueves y viernes durante una cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de la UE en Bruselas.

Éstas son muchas y variadas, desde el temor a la supresión de la tradicional neutralidad de la República o su pérdida de poder en la toma de decisiones en la UE, pasando por las preocupaciones de los irlandeses ante la creciente crisis económica o la supuesta erosión del carácter democrático de las instituciones comunitarias. "Tenemos la obligación ahora de reflexionar sobre las implicaciones del referéndum irlandés para poder seguir hacia adelante y mantener a este país en el camino del progreso", añadió el "Taoiseach".

Con más claridad se expresó su ministro de Economía, Brian Lenihan, al recordar que la "estricta posición legal de Irlanda" no permitirá al Gobierno "ratificar el Tratado en los plazos fijados". Según Lenihan, sea cual sea la solución que se acuerde en el futuro con el resto de socios comunitarios, Irlanda habrá perdido influencia en Europa.

"La influencia -opinó el titular de Economía- es muy importante en la UE y teníamos mucha influencia en Europa. No creo que este resultado nos haga favor alguno, no creo que estemos en una posición mejor."

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El Tratado de Lisboa

1.- El Tratado de Reforma acordado en junio de 2007 en la cumbre de jefes de Gobierno de Bruselas y firmado el 13.12.2007 en Lisboa contiene las enmiendas a los dos únicos tratados que conservará la Unión: el "Tratado de la Unión Europea" y el "Tratado sobre el funcionamiento de la UE".  

2.- Crea la figura de un presidente estable de la Unión elegido por un período de dos años y medio, renovable una vez.  

3.- Crea el nuevo cargo de Alto Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y la Política de Seguridad, que será al mismo tiempo vicepresidente de la Comisión Europea y tendrá a sus órdenes un servicio de acción exterior.  

4.- Instaura un nuevo sistema para el cálculo de la mayoría cualificada en la toma de decisiones. La "doble mayoría" se aplaza, no obstante, hasta el 1 de noviembre de 2014 para satisfacer a Polonia, país que obtiene otras garantías.  

5.- Desaparece el veto en 40 ámbitos de acción suplementarios, incluidos el asilo, la inmigración y la cooperación policial y judicial.  

6.- El tamaño de la Comisión Europea se reducirá de los 27 actuales a un máximo de dos tercios del número de estados miembros, a partir de 2014.  

7.- Aumenta extraordinario del poder de codecisión o colegislación del Parlamento Europeo.  

8.- La Carta Europea de Derechos Fundamentales, que ocupaba toda la parte II del Tratado constitucional, no figurará en el nuevo documento, pero éste incluirá una mención que señalará su carácter vinculante.  

9.- El Reino Unido obtiene importantes aclaraciones y restricciones en la aplicación de la Carta a su territorio, lo mismo que Polonia.  

10.- Mayor papel de los Parlamentos nacionales.  

11.- Escaso reconocimiento de la iniciativa popular: un millón de ciudadanos pueden pedir a la Comisión que proponga una medida legislativa.  

13.- La Unión Europea tendrá personalidad jurídica única.  

14.- Se reconoce la posibilidad de los estados de abandonar la Unión.  

15.- Nuevo mecanismo automático de colaboración reforzada en la cooperación policial y judicial en materia penal.  

El Tratado de Reforma, sin embargo, se firmó en Lisboa el 13.12.2007 bajo la polémica sobre el proceso de rataficiación, pues, la mayoría de los estados obtará por una votación parlamentaria y no un referéndum para evitar lo ocurrido en Francia y Holanda 2005. Lo que por otra parte no contribuye a la reconciliación de la clase política europea y la sociedad que queda al margen del proceso de construcción.

GESTACIÓN Y CONTENIDO: Acuerdo en Lisboa el 19 de octubre de 2007 sobre el Tratado que regirá la UE en lugar de la Constitución
Para ser ratificado por los países miembros antes del 13 de diciembre de 2007

Los líderes europeos firman el 13 de diciembre de 2007 el Tratado de Lisboa para entrar en vigor el 1 de enero de 2009

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Francia decía antes que un rechazo irlandés sepultaría el "Tratado de Lisboa"
El primer ministro François Fillon decía antes que sí el pueblo irlandés rechazaba el `Tratado de Lisboa´, naturalmente ya no habría tratado

LD (Agencias). Viernes, 13.06.2008

En una entrevista concedida a la cadena de televisión France 2, el primer ministro François Fillon, indicó que "sí el pueblo irlandés rechaza el `Tratado de Lisboa´, naturalmente ya no habrá tratado y habrá que retomar el diálogo" con el pueblo irlandés.  

Fillon, sin embargo, matizó que habrá que esperar a que se publiquen mañana los resultados de la consulta para "tomar iniciativas en este campo". Señaló que en caso de rechazo en Irlanda, toda Europa estaría concernida y no sólo Francia, que asume el próximo 1 de julio la presidencia rotatoria de la UE durante seis meses.   Según el primer ministro, ya es hora de que la UE deje de debatir cuestiones institucionales como el "Tratado de Lisboa" y aporte soluciones a los problemas de los ciudadanos. Declaró "hace viente años que debatimos cuestiones institucionales en Europa y entretanto no debatimos cuestiones de fondo. No aportamos respuestas a las preguntas casi vitales que se hacen los ciudadanos europeos".  

François Fillon indicó que Francia quiere "salir de ese debate" y "demostrar a los ciudadanos que Europa les protege, que Europa es útil". Entre sus objetivos está "responder a cómo Europa lucha contra el cambio climático, asegura su seguridad energética, se protege de flujos migratorios desordenados que ponen en peligro su cohesión social, aumenta sus esfuerzos en materia de seguridad y protege a la producción agrícola en un contexto de penuria alimentaria", indicó.  

Más de tres millones de votantes irlandeses estaban llamados este jueves a las urnas para votar sobre el tratado que reformó la Constitución Europea, rechazada en 2005 por Francia y Holanda, y que debe facilitar el funcionamiento de una Unión Europea ampliada a veintisiete miembros tras el ingreso el año pasado de Rumania y Bulgaria.

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Sarkozy dice después que "el rechazo de Irlanda es sólo un incidente"

LD (Agencias). Sábado, 14.06.2008

El ministro irlandés de Integración dijo que su Gobierno no descarta convocar un nuevo referéndum sobre el Tratado de Lisboa tras el "no" que dieron este jueves los irlandeses pero reconoció que esto requeriría un "enorme esfuerzo". El resultado de la consulta ha sumido a la UE en una nueva crisis institucional.   En declaraciones a la televisión RTE, el ministro de Integración, Conor Lenihan afirmó que aunque el 'no' ha dejado a Irlanda aislada dentro de la UE, "no veo una situación" en la que se pueda volver a someter a consulta el Tratado.  

"Creo que el resultado está perjudicando seriamente nuestra postura en Europa y de hecho volver a someterlo (a referéndum) supone generar un doble riesgo de crear incluso un mayor daño a nuestros intereses internacionales y dentro de la UE", consideró Lenihan. "No estoy diciendo que descarte la posibilidad de que pueda ser votado de nuevo, pero realmente creo que requeriría un enorme esfuerzo por parte del Gobierno y de Europa volver a plantear esta pregunta", aclaró.  

El ministro irlandés reconoció que "es muy difícil pensar hacia dónde vamos ahora". "Irlanda se encuentra extremadamente aislada en este momento porque somos el único país hasta la fecha que ha rechazado el Tratado de Lisboa y creo que ha llegado el momento de que los irlandeses entiendan eso" y que, añadió, "muchas personas en Europa están a favor de este tratado".  

El líder del grupo Libertas que ha hecho campaña por el 'no', Declan Ganley, manifestó, por su parte, estar "horrorizado" con que se esté discutiendo la posibilidad de celebrar un segundo referéndum. "Es absolutamente asombroso que incluso después de que el pueblo irlandés ha enviado un mensaje claro para la democracia sigan sin escuchar ese mensaje", afirmó.  

Este no ha sido el primer rechazo de Irlanda a un tratado europeo. El primer revés de los irlandeses a la UE se produjo en junio de 2001, cuando rechazaron el Tratado de Niza. En esa consulta, la tasa de participación fue de tan sólo el 35 por ciento, imponiéndose los partidarios del 'no' con el 53 por ciento de los votos. Este rechazo obligó al Gobierno irlandés a convocar un nuevo referéndum en octubre de 2002, en el que se impuso el 'sí' con un 63 por ciento de los votos y con una participación del 49 por ciento.  

Posición de Francia  

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, por su parte, llamó a continuar el proceso de ratificación del tratado europeo de Lisboa para que el "incidente" del rechazo irlandés a ese texto no se convierta en una "crisis".

También es preciso "cambiar nuestra forma de construir Europa" con el fin de responder a las inquietudes de los ciudadanos, dijo Sarkozy, resuelto a impulsar ya iniciativas para "ser más eficaces al servicio de la vida cotidiana de los europeos", durante su presidencia semestral de la UE en el segundo semestre del año.

A preguntas en una rueda de prensa conjunta con el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, en el Elíseo, Sarkozy afirmó que el "no" irlandés al tratado de Lisboa es "una realidad política". La cuestión "no es saber si nos gusta o no. El pueblo irlandés se pronunció. Es una realidad. Hay que aceptarlo", sentenció Sarkozy.  

Conversaciones entre los líderes  

Según informan los medios irlandeses, el 'Taoiseach' se dispone a mantener contacto telefónico con todos sus colegas europeos para abordar la cuestión. Este viernes ya conversó con el primer ministro británico, Gordon Brown, la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Nicolas Sarkozy. "Aprecio la solidaridad y apoyo que me han mostrado personalmente", afirmó Cowen, "pero obviamente tenemos que abordar esta situación e intentaré hacerlo con mis colegas en el Consejo Europeo", añadió.  

Precisamente, el jueves y viernes próximos, 19 y 20 de junio de 2008, se celebra en Bruselas el Consejo Europeo, en el que el rechazo de Irlanda al Tratado de Lisboa y sus consecuencias serán abordados por los jefes de Estado y de Gobierno de los Veintisiete.

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La Unión Europea abre dos capítulos para el proceso de adhesión de Turquía

LD (Agencias). Martes, 17.06.2008

El ministro turco de Asuntos Exteriores, Ali Babacan, confía en que la presidencia de turno francesa de la Unión Europea, que comienza en julio, sea "justa e imparcial" con el proceso de adhesión de su país al club comunitario, que este martes avanzó con la apertura de dos nuevos capítulos.

Ali Babacan, ministro turco de Asuntos Exteriores, ofreció una rueda de prensa junto al presidente de turno de Asuntos Exteriores de la UE, el esloveno Dimitrij Rupel, tras celebrar un Consejo de Asociación en el que se decidió abrir negociaciones en legislación empresarial y de propiedad intelectual.   Babacan espera que "la presidencia francesa sea justa, imparcial y transparente, como se nos ha dicho en varios niveles" y que su proceso de adhesión, abierto en 2005, "avance" durante este periodo. El presidente francés, Nicolas Sarkozy, que tomará el relevo al esloveno el 1 de julio para dirigir a "Los Veintisiete", es totalmente contrario a la entrada de Turquía en la UE.   Por su parte, el ministro de Exteriores esloveno recordó a los turcos que la Unión Europea "está lejos de ser una organización simple", en referencia a la negativa de los irlandeses a aprobar el "Tratado de Lisboa", pero insistió en que el deseo de Bruselas es que Turquía "entre tan pronto como sea posible". Precisamente, el rechazo en referéndum del Tratado ha avivado los temores en los países que aspiran a entrar en la UE a que los procesos de ampliación se frenen.  

Hasta el momento, se han abierto 10 de los 35 capítulos sobre las áreas en las que es necesario adaptar la legislación nacional turca a la comunitaria. Sin embargo, en 2006 la UE congeló las negociaciones en ocho capítulos ante la negativa de Turquía a garantizar acceso a sus puertos y aeropuertos a los barcos y aviones grecochipriotas.