Crónica del siglo XXI
La crisis económica iniciada en 2007

El IPC registra en España en enero de 2009 su nivel más bajo en 40 años por falta de poder de compra
La tasa interanual se sitúa en el 0,8 por ciento

España cierra 2008 con la inflación al 1'4% por la falta de poder de compra

La tasa anual de inflación se sitúa en el 0,8% tras caer siete décimas en enero de 2009
La deflación se caracteriza por la caída simultánea de los precios y del producto interior bruto, la actividad se deprime y se acelera la destrucción de empleo

DIARIO DE NAVARRA. M.J. ALEGRE . COLPISA. MADRID Sábado, 31 de enero de 2009

Lo nunca visto. Los precios de los bienes y servicios de consumo apenas se han encarecido el 0,8% en el último año. Así lo refleja el dato adelantado que, medido con criterios comunes para toda la Unión Europea (IPCA), publica el Instituto Nacional de Estadística. Entre diciembre y enero, los precios bajaron siete décimas.

No se había registrado una inflación tan reducida desde que se empezó a calcular el índice armonizado de variación de los precios, allá por enero de 1997, cuando las principales economías europeas preparaban el camino hacia el euro. Más difícil resulta la comparación con el IPC nacional, que ha sufrido notables cambios en su elaboración, pero los expertos creen, con fundamento, que ya nos encontramos con la evolución más moderada de los precios en tres o cuatro décadas.

Las materias primas

Aunque no hay información suficiente para apreciar las causas del desplome de la inflación -en diciembre se quedó en el 1,5%, y hace apenas medio año había trepado a un máximo del 5,3%- los analistas deducen que la caída del precio de las materias primas, y en particular del petróleo, es uno de los principales motivos. Si el precio del barril de petróleo alcanzó e1 11 de julio de 2008 los 147 dólares, ahora se encuentra por debajo de los 50.

Habría que sumar también la fuerte y rápida desaceleración de la actividad y del consumo de los hogares. Los proveedores de bienes y servicios han respondido a esta nueva situación con contención de precios, descuentos y promociones. Los agentes del INE que toman los datos para elaborar la estadística prescinden de las ofertas ocasionales, pero no de las rebajas generalizadas.

El drástico frenazo de los precios alimenta, sin embargo, los temores de que la economía española pueda adentrarse en la deflación, una fase caracterizada por la peor combinación posible: caída simultánea de los precios y del producto interior bruto. En tales circunstancias, la actividad se deprime y se acelera la destrucción de empleo.

El Gobierno salió en tromba a rechazar esta posibilidad. El secretario de Estado de Economía, David Vegara, ensalzó las bondades de una etapa de precios bajos. Recordó que la renta disponible de las familias se verá favorecida, y apuntó que la práctica desaparición del diferencial con la media de la zona euro mejorará la competitividad de los bienes y servicios españoles en un momento en el que las empresas dirigen la mirada al exterior.

Los tipos de interés

Las autoridades económicas españolas reconocen que la inflación seguirá bajando en los próximos meses. Al igual que los servicios de estudios de instituciones privadas, que piensan incluso que rozará tasas negativas a mediados de año, pero aseguran que en la recta final de 2009 volverá a subir, aunque sólo sea por el efecto estadístico de comparar los datos con los meses finales de 2008, que fueron netamente bajistas.

Parecida tesis defiende el Banco Central Europeo al pronosticar un repunte de los precios en la zona euro en el segundo semestre. Incluso si la economía sigue atravesando un fuerte bache, el efecto retardado que el encarecimiento del crudo suele tener sobre precios y salarios se dejará notar por esas fechas, advirtieron los expertos de la entidad en su último informe de coyuntura. Por eso el BCE no descarta un nuevo recorte de los tipos de interés.