HISTORIA UNIVERSAL

Los soviéticos invaden con sus tanques Checoslovaquia
20 de agosto 1968

El líder comunista disidente checoslovaco Alejandro Dubcek se vio obligado a abandonar sus reformas aperturistas después de que un ejército de 600.000 hombres del Pacto de Varsovia invadiera su nación. Los esfuerzos de Dubcek por establecer "un comunismo de rostro humano” habían sido muy elogiados por los intelectuales y periodistas en Occidente, incluidos los de España y el breve periodo de atenuación del terror fue conocido como la "Primavera de Praga". Cuando se produjo la invasión militar soviética, Praga no quería aceptarlo, pero la resistencia de los estudiantes no fue suficiente para frenar los tanques soviéticos. Las reformas de Dubcek fueron derogadas y fue reemplazado por el hermético pro soviético Gustav Husak, que restableció un régimen comunista autoritario en el país.
Dubcek fue enviado a trabajar como guardabosque, pero se le permitió seguir con vida, a diferencia de lo que hicieron los soviéticos con el disidente húngaro Imre Nagy al que asesinaron en 1956, cuando fue aplastada su disidencia de la Unión Soviética y la insurrección de Hungría contra el comunismo que desencadenó.
A pesar de ocurrir esto en plena Guerra Fría, ni en 1956, ni en 1968 Occidente movió un dedo en favor de los húngaros, ni en favor de los checos y eslovacos.
Los USA al frente del bloque occidental siempre permitieron a la URSS controlar la mitad del mundo que le entregaron en los acuerdos de Yalta y Potsdam de 1945, sin intervenir jamás para liberar a ninguno de los pueblos sometidos. La Guerra Fría consistió en los conflictos producidos en los casos en los que la expansión soviética fuera de su zona encontró resistencia por parte de los USA desde que en 1947 el presidente norteamericano Truman anuncia esa voluntad de resistencia hasta el colapso del comunismo soviético y la desaparición de la URSS (1989-1991).