La crisis económica iniciada en 2007

La prima de riesgo española y sus efectos

España se ve obligada a pagar hasta un 38% más para colocar su deuda en julio de 2012

El Tesoro salva la subasta sin llegar al máximo previsto, con muy poca demanda y con una rentabilidad superior a la de las últimas emisiones.

LD LIBRE MERCADO 2012-07-19

El Gobierno ha salvado este jueves el enésimo punto de partida en el mercado de deuda pública. La subasta del Tesoro se esperaba con mucha expectación, después de que la prima de riesgo acabase ayer en los 576 puntos, el nivel máximo alcanzado desde la creación del euro en un cierre de jornada. Eso sí, mantenerse a flote le ha costado un gran trabajo a la Hacienda Pública.

De esta manera, el Tesoro ha colocado 2.981 millones de euros en bonos y obligaciones a dos, cinco y siete años. Esta cantidad está justo por debajo del máximo previsto. Sin embargo, aunque la demanda ha sido superior al doble del importe emitido (6.410 millones), el organismo ha tenido que elevar de forma significativa los tipos de interés que ofrecía a los inversores. Además, en el mercado secundario, la prima de riesgo ha repuntado por encima de los 580 puntos básicos minutos después de la subasta.

De esta manera, el Estado español no ha logrado así revalidar el éxito de la subasta de letras del pasado martes, en la que colocó el máximo esperado y consiguió reducir el coste de la emisión en alrededor de un punto porcentual.

Bonos a dos años: la subasta de bonos con vencimiento a 31 de octubre de 2014, con cupón del 3,30%, se ha saldado con la colocación de 1.359 millones de euros, a un tipo medio del 5,204% y un tipo marginal del 5,302%, superior al 4,483% de la última subasta.

Bonos a cinco años: el Tesoro ha adjudicado 1.074 millones de euros en obligaciones con cupón del 5,50% y vida hasta el 30 de julio de 2017. El tipo medio ha sido del 6,459%, mientras que el marginal se sitúa en 6,543%, frente al 6,195% anterior.

Bonos a siete años: por último, se han emitido 548 millones de euros en obligaciones con cupón del 4,30% y vencimiento a 31 de octubre de 2019, con un tipo medio del 6,701%. El tipo marginal se situó en el 6,798%, frente al 4,899% que alcanzó la subasta de bonos a ocho años realizada en febrero de 2012. Esto quiere decir que el Tesoro ha tenido que ofrecer una rentabilidad un 38% superior a la de hace cinco meses por una deuda con un vencimiento un año inferior. Quizás sea éste el indicador más claro de la pérdida de confianza del mercado. Este tipo de deuda es la que marca el ánimo de los inversores respecto a la viabilidad de las cuentas públicas a medio y largo plazo.

-----------------------------------

 

España podrá usar parte del rescate para comprar deuda pública

La condición incluida en el borrador es que en ningún caso se podrá superar el máximo de 100.000 millones.

4 comentariosImprimirCorregirCompartir:EnviarMenéameTuentiTwitter

Libre Mercado 2012-07-19

España podrá destinar parte de los 100.000 millones de euros del rescate bancario que el Eurogrupo aprobará este viernes a comprar deuda con el fin de rebajar la prima de riesgo o a una línea de crédito preventiva para financiar al Estado. No obstante, necesitará la autorización del Eurogrupo, que podría imponer nuevas condiciones a cambio de la ayuda.

La posibilidad de utilizar el préstamo de la UE para comprar deuda, que no había sido desvelada ni por el Gobierno ni por el Eurogrupo, figura en el contrato suscrito entre el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF), por una parte, y el Estado español, el Banco de España y el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), por otra. El borrador, fechado el 16 de julio, ha sido publicado en la página web del parlamento alemán.

El contrato detalla los diferentes instrumentos (o facilidades, en jerga comunitaria) con los que cuenta el fondo de rescate para asistir a los países en problemas: comprar deuda en el mercado primario o secundario, avalar parte de las emisiones de los países con problemas, proporcionar líneas de crédito preventivas o recapitalizar bancos.

El préstamo a España está dirigido al sector bancario, pero el Gobierno puede pedir que se cambie el destino del dinero, resalta el borrador. "Supeditado a un acuerdo previo entre las partes y a la aprobación del grupo de trabajo del Eurogrupo, la cantidad de dinero de una facilidad que no se haya gastado puede utilizarse en otra facilidad", señala. "En caso de que el Estado miembro beneficiario desee obtener asistencia financiera en forma de una facilidad alternativa o adicional, deberá pedir esa otra facilidad por escrito en una carta dirigida al Eurogrupo". La condición es que en ningún caso se podrá superar el máximo de 100.000 millones de euros.

Tras recibir la solicitud, la Comisión, el Banco Central Europeo (BCE) y, si procede, el Fondo Monetario Internacional (FMI) renegociarán las condiciones incluidas en el memorándum de entendimiento, que deben ser aprobadas por el grupo de trabajo del Eurogrupo. Una vez cumplidos estos trámites, el fondo de rescate firmará un nuevo acuerdo con el Gobierno y con el Banco de España.

Flexibilizar las condiciones

En su última cumbre celebrada en junio, los líderes europeos acordaron flexibilizar las condiciones para que el fondo de rescate compre deuda de países como Italia y España. Así, acordaron no imponer nuevas condiciones de política económica sino únicamente fijar un calendario vinculante en el que los países beneficiarios de esta ayuda deberán poner en marcha las recomendaciones de Bruselas. El contrato aclara que el fondo de rescate no estará obligado a desembolsar ayudas a España si "debido a las condiciones de mercado en el momento de una emisión no logra obtener financiación".

Además, el FEEF podrá cancelar de forma anticipada el préstamo y exigir la devolución inmediata de toda la ayuda ya prestada con intereses si España no reembolsa a tiempo alguno de los tramos. El fondo de rescate podrá enviar inspectores a Madrid y realizar sus propias auditorías para garantizar que se cumple el contrato.

En un primer momento, el FROB, en representación del Estado español, actuará como garante del rescate bancario. Una vez que comience a funcionar el fondo de rescate permanente (MEDE), que se retrasa al menos hasta septiembre porque el Tribunal Constitucional alemán no se pronunciará hasta entonces sobre su legalidad, la ayuda se transferirá allí sin ganar prioridad respecto al resto de acreedores de España.

El contrato recoge por primera vez claramente por escrito que España se beneficiará en el futuro de la recapitalización directa, es decir, que el préstamo dejará de contar como deuda y no tendrá que ser garantizado por el Estado. La condición previa es que se cree un supervisor bancario único, algo que los líderes europeos se han comprometido a poner en marcha a finales de año. "Una vez que se apruebe la recapitalización directa para las instituciones financieras en España, bien se realizarán enmiendas a este contrato para poner en práctica ese acuerdo o este contrato será sustituido por otros que recojan la recapitalización directa de instituciones financieras", afirma el borrador.

----------------------------------------------------

 

El Parlamento germano vota hoy su participación en el rescate

La canciller alemana se mostró optimista ante el resultado, subrayando indirectamente que la mayoría de los diputados respaldará la contribución.

0 comentariosImprimirCorregirCompartir:EnviarMenéameTuentiTwitter

lm/Agencias 2012-07-19

El Bundestag (cámara baja) alemán vota hoy la participación de su país en la ayuda a la banca española en una sesión extraordinaria en la que la canciller Angela Merkel espera obtener un amplio respaldo, pese a los críticos entre sus filas. El pleno arrancará sobre las dos de la tarde (hora de Berlín y Madrid) con la intervención del ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble, que explicará a la cámara las condiciones del préstamo de hasta 100.000 millones de euros a España y sus contrapartidas, así como la importancia para Berlín de este nuevo paquete de ayuda.

Merkel se mostró ayer "optimista" ante el resultado de la votación, subrayando de forma indirecta que la gran mayoría de los parlamentarios respaldara la contribución a la línea de crédito para España, aunque sólo precisa una mayoría simple. Dejó así de lado el hecho de que obtendrá el respaldo de gran parte de la oposición, pero un significativo número de negativas por parte de los diputados de los partidos que conforman su coalición de gobierno. La oposición socialdemócrata y verde ya ha anunciado que respaldará el préstamo a España, aunque no deja de crecer el grupo de críticos con las aportaciones de Berlín a los fondos de rescate en las filas de la coalición de centro-derecha.

Los diputados díscolos de la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merkel, la bávara Unión Socialcristiana (CSU) y el Partido Liberal Alemán (FDP), consideran que el país pone en riesgo su solvencia y sobrecarga a sus contribuyentes, a la vez que temen que las contraprestaciones no sean suficientes.

En un último intento por ganar su voto, Schäuble recordó ayer que está "muy claro" que España es el garante del préstamo y que a cambio Madrid va a implementar unas "exhaustivas" medidas de reforma en el sector financiero y a nivel macroeconómico. El descontento de los diputados rebeldes con la política europea de Merkel ya ha quedado patente en las últimas votaciones en el Bundestag.

De hecho, Merkel no ha alcanzado en dos ocasiones la simbólica "mayoría del canciller", esto es, la mitad más uno de los votos solamente con el respaldo de las filas gubernamentales: en la votación del segundo rescate a Grecia y del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE). Este hecho, que podría repetirse en la votación sobre la ayuda a España, no tiene repercusiones políticas ni procesales, pero deja a las claras la división dentro de los partidos en el gobierno y el desgaste de Merkel de cara a sus partidarios.

Mañana viernes está previsto que el Eurogrupo ratifique en una teleconferencia el Memorando de Entendimiento en el que se fijan las condiciones de la línea de crédito y el próximo martes lo suscribirá el Ejecutivo español. Para antes de fin de mes debería ejecutarse el primer tramo de la ayuda, que asciende a 30.000 millones de euros.