HISTORIA UNIVERSAL
Crónica del siglo XXI

Raúl Castro destituye en marzo de 2009a otros dos históricos veteranos del Gobierno

DIARIO DE NAVARRA. AGENCIAS. La Habana (Cuba) Miércoles, 25 de marzo de 2009

Dos veteranos de la revolución cubana encabezada por Fidel Castro en 1959, Pedro Miret y Osmany Cienfuegos, fueron destituidos como vicepresidentes del Consejo de Ministros el pasado 2 de marzo, en la reestructuración del gabinete del presidente Raúl Castro, reveló hoy la Gaceta Oficial. La edición digital de la Gaceta da cuenta de los cambios introducidos hace tres semanas por el presidente en la que ha sido la mayor remodelación de gabinete en quince años.

Esa reestructuración supuso, entre otras cosas, la desaparición política de dos pesos pesados en Cuba: el ex canciller Felipe Pérez Roque y el ex vicepresidente Carlos Lage.

De acuerdo con la Gaceta Oficial, Osmany Cienfuegos, de 78 años, hermano del histórico comandante Camilo Cienfuegos, y Pedro Miret, de 82, dejaron sus funciones como vicepresidentes del Consejo de Ministros, cargos que mantenían aunque no habían aparecido en público en los últimos años.

Cienfuegos y Miret se suman así a Otto Rivero y José Luis Rodríguez (que era también ministro de Economía) para completar cuatro vicepresidentes del gabinete destituidos a principios de mes.

Los siete vicepresidentes del Consejo de Ministros son ahora José Ramón Machado Ventura, Ulises Rosales del Toro, Ramiro Valdés, Jorge Luis Sierra, Marino Alberto Murillo, Ricardo Cabrisas y José Ramón Fernández.

Fernández, de 85 años, es el único superviviente en una vicepresidencia del Ejecutivo que heredó Raúl Castro (77) de su hermano Fidel (82) cuando asumió el mando en febrero de 2008.

La nómina de nuevos vicepresidentes del Consejo de Ministros ya había sido publicada el pasado día 3 en Granma, diario oficial del Partido Comunista, junto con otros detalles del cambio de gabinete, aunque no el cese de Cienfuegos y Miret.

El Consejo de Estado, máximo órgano de dirección del Estado, tiene otros cinco vicepresidentes (Machado Ventura es vicepresidente primero de los dos Consejos).

El mismo diario publicó dos días después sendas cartas de Lage y Pérez Roque reconociendo "errores" no especificados y renunciando a todos sus demás cargos en el Estado y en el gobernante Partido Comunista, en cartas casi idénticas.

Las misivas fueron publicadas después de que Fidel Castro afirmara, sin citarlos, que "la miel del poder, por el cual no conocieron sacrificio alguno, despertó en ellos ambiciones que los condujeron a un papel indigno", y que "el enemigo externo se llenó de ilusiones con ellos".

Cienfuegos y Miret tomaron parte en el alzamiento encabezado por Fidel Castro contra el dictador Fulgencio Batista en la Sierra Maestra y fueron miembros del Buró Político del Partido Comunista así como diputados, cargos que ya no tienen.

El primero ocupó en estos años varias carteras, entre ellas la de Turismo, y fue secretario del Consejo de Ministros hasta 1992, cuando fue sustituido por Lage.

Miret acompañó al líder de la revolución en el fallido asalto al Cuartel Moncada de la ciudad oriental de Santiago de Cuba en 1953.

El decreto publicado en la Gaceta Oficial no aclara los motivos de su cese y se limita a decir que el Consejo de Estado decidió "liberarlos" de sus cargos.

Aparte de cuatro vicepresidentes, Raúl Castro destituyó el 2 de marzo a ocho ministros, reestructuró el número de carteras, fusionando cuatro en dos.

Al explicar la remodelación, el decreto señala que "resulta necesario contar con una estructura gubernamental más compacta y funcional y un menor número de organismos de la Administración Central del Estado, así como lograr una mejor distribución de las funciones que estos desarrollan".

Esto, continúa, para "hacer un mejor empleo de los cuadros (dirigentes) y alcanzar mayor eficiencia en la gestión del Gobierno".

Además, contempla que el nuevo ministerio de Comercio Exterior e Inversión Extranjera y el de Industria Alimenticia tienen 90 días para presentar las atribuciones y funciones específicas de cada uno, una propuesta de organización y las plantillas de trabajadores y dirigentes.

El decreto prevé 180 días para que ambas carteras propongan un reglamento de actividades ajustado a sus actuales estructuras y funciones.