...La crisis iniciada en 2007....... ...INICIAL

La UE estudia en 2013 extender el corralito en caso de futuras quiebras bancarias

LD / 2013-08-16

Se discute la posibilidad de restringir temporalmente la retirada de dinero en futuras quiebras financieras, tal y como ya sucede en Chipre.

Chipre no será una excepción, tal y como en un principio anunciaron las autoridades comunitarias. Por primera vez en la historia de la zona euro, Bruselas forzó una quita a los grandes depositantes, con cuentas superiores a 100.000 euros, para recapitalizar los principales bancos chipriotas, evitando así su quiebra total y minimizando, de paso, el coste de su rescate público. En este sentido, el caso de Chipre marcó un punto de inflexión en cuanto a la forma de solventar un colapso financiero.

El denominado bail-in (rescate privado de entidades insolventes) consiste en que los accionistas y acreedores del banco en cuestión (incluidos, en último término, los depósitos no garantizados) sufran las pérdidas (quitas) que conlleva un rescate o liquidación de esta naturaleza, mediante la conversión de deuda en nuevas acciones (capital), en lugar de que paguen los contribuyentes a través de la inyección de dinero público. Para ello, se establece un determinado orden de prelación, en donde los grandes depósitos serán los últimos en sufragar la factura.

Sin embargo, uno de sus efectos colaterales es el establecimiento de determinados controles de capital para evitar el temido pánico bancario, es decir, una retirada masiva de depósitos. Chipre ha sido el primer país del euro en decretar un corralito financiero tras anunciar que aplicaría quitas en los grandes depósitos, limitando parcialmente tanto la retirada de dinero de cuentas bancarias como determinadas transferencias y operaciones financieras.

Aunque, desde el primer momento, las autoridades de la UE insistieron en que Chipre era un caso excepcional y que, por tanto, no se repetiría en el seno de la zona euro, lo cierto es que marcó el inicio de un cambio radical en el actual sistema de resoluciones bancarias. Así, tanto el bail-in como el consiguiente establecimiento de corralitos son los dos factores clave que, en estos momentos, discute Bruselas para diseñar el futuro Mecanismo Único de Resolución (MUR).

Restricciones temporales

Tras el acuerdo adoptado entre los distintos estados miembros, la Comisión Europea (CE) propuso el pasado julio las bases del futuro bail-in, el nuevo protocolo de actuación para auxiliar, recapitalizar e incluso liquidar bancos insolventes de la zona euro con el fin de minimizar el coste para los contribuyentes y la economía real, a diferencia de lo acontecido en la actual crisis, donde los Estados han salvado a los entidades insolventes haciendo uso de ingentes cantidades de dinero público. La CE prevé alcanzar el próximo otoño un acuerdo definitivo en torno a la Directiva sobre rescate y resolución de entidades bancarias. Así pues, el bail-in será la regla, no la excepción, para solventar futuras crisis financieras.

Y algo similar sucederá, igualmente, en cuanto a la imposición de futuros corralitos en el área euro, un escenario inconcebible hasta el estallido del colapso de la banca chipriota. La UE se ha cuidado mucho de ocultar el posible establecimiento de restricciones a la retirada de dinero en efectivo, pero el control de capitales es uno de los temas clave que está encima de la mesa de los responsables comunitarios.

En concreto, la UE discute cómo y en qué condiciones decretar un corralito en caso de quiebra bancaria, limitando así la retirada de dinero en efectivo para todo tipo de depositantes de forma temporal. Una de las propuestas a este respecto contempla la posibilidad de establecer restricciones durante un período máximo de cuatro semanas (20 días laborables) durante el que tan sólo se autorizaría la retirada de entre 100 y 200 euros al día, aunque dicho plazo podría reducirse en función de lo que decida el nuevo supervisor bancario único (BCE), cuya creación se prevé en 2014. De todos modos, al igual que las quitas a los grandes depositantes, el citado corralito tan sólo se aplicaría en circunstancias extraordinarias y de extrema gravedad para la estabilidad del sistema financiero. Su objetivo último es evitar un pánico bancario y, de este modo, garantizar el dinero de los depositantes.

En todo caso, se trata de una propuesta preliminar, ya que forma parte de un documento interno de trabajo cuyo contenido está siendo negociado por los responsables económicos y financieros de los distintos estados miembros, según las fuentes diplomáticas consultadas por Libre Mercado. Algunos gobiernos rechazan esta posibilidad, ya que temen que un anuncio de estas características genere un fuerte rechazo entre la opinión pública, por lo que no está claro si, finalmente, se incluirá en la propuesta definitiva que se prevé aprobar en otoño. "Es demasiado pronto para decirlo", indican, pero, de momento, es uno de los puntos a negociar.

El supervisor único y el citado mecanismo de resolución son los ejes sobre los que pivota la futura unión bancaria que se pretende poner en marcha en los próximos años, aunque el proyecto se enfrenta a importantes obstáculos derivados de los distintos intereses nacionales, tal y como reconoce el presidente del Banco Central de Lituania -país que, actualmente, ocupa la Presidencia europea de turno-.

Por el momento, Chipre está sirviendo a la UE como campo de prueba. Las autoridades chipriotas han diseñado un plan para poner fin al control de capitales decretado en el país tras el rescate de su banca, pero no se prevé la eliminación total de dichos controles a corto y medio plazo.

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El Eurogrupo impuso inicialmente a Chipre una quita en los depósitos de menos de 100.000 euros mediante un impuesto del 9,9 % a los depositantes residentes y no residentes de más de 100.000 euros y del 6,75 % para los de menos y adjudicándoles acciones por el valor nominal de la quita

LD/Agencias 2013-03-16

Los ministros de Economía y Finanzas de la zona del euro han acordado un rescate de 10.000 millones de euros para Chipre, pero a cambio de la ayuda multimillonaria de sus socios, el nuevo Gobierno de Nicosia ha tenido que cruzar una línea roja y aceptar una quita a todos los depósitos.

El presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, informó tras más de diez horas de negociaciones que el rescate incluye "ambiciosas medidas" en el ámbito de la consolidación fiscal, las reformas estructurales y las privatizaciones, así como "acciones determinantes" para salvaguardar la estabilidad financiera.

El nuevo presidente de Chipre, el conservador Nikos Anastasiadis, ha permanecido en Bruselas tras la cumbre europea para seguir de cerca las negociaciones y estar en contacto permanente con su ministro de Finanzas de Chipre, Michalis Sarris.

Finalmente, el Eurogrupo ha logrado reducir el monto total de la asistencia de los 17.000 millones de euros inicialmente calculados hasta 10.000 millones de euros, explicó Dijsselbloem.

La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, ha explicado que propondrá "una contribución" de la institución al rescate, aunque no ha podido adelantar la cantidad, dado que la propuesta acordado hoy "es sostenible" en el interés de la economía chipriota, provee la financiación apropiada y distribuye adecuadamente la carga con las quitas sobre los depósitos.

El vicepresidente de la Comisión Europea y comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn, señaló que, a su entender, el Gobierno ruso está dispuesto a contribuir al rescate mediante la reducción de las tasas de interés del préstamo concedido a Chipre, pero que "no he visto hasta ahora voluntad de ir más allá".

Los Diecisiete pactaron un paquete de medidas que incluye un impuesto extraordinario del 9,9 % sobre los depósitos de más de 100.000 euros y uno de 6,75 % para los de menos, así como un aumento del impuesto de sociedades del 10 % al 12,5 %.

Al ser preguntado por el hecho de que con esta medida los depósitos de hasta 100.000 millones de euros ya no quedarán garantizados por fondos de garantía de depósitos como establece la propia Unión Europea (UE), Dijsselbloem explicó que es una "situación especial" y que el gran tamaño de su sistema bancario requirió un "programa específico".

La tasa se aplicará una sola vez y se impondrá para depositantes residentes y no residentes de Chipre.

Dijsselbloem explicó además que la tasa especial sobre los depósitos permitirá aportar unos 5.800 millones de euros, mientras que el miembro del comité ejecutivo del Banco Central Europeo (BCE) Jörg Asmussen dijo que el impuesto se impondrá a partir del martes.

También explicó que las tasas serán "congeladas" para garantizar que puedan ser recaudadas, pero que el resto de los depósitos estarán "libremente disponible" para los clientes. El Banco Central de Chipre tiene ya un "plan de contingencia" para controlar los flujos de depósitos diarios y evitar huidas de capital, señaló Asmussen.

El Eurogrupo explica que el impuesto tan elevado se ha tenido que aplicar dado el gran tamaño del sector bancario de Chipre. El ministro chipriota de Finanzas dijo en rueda de prensa tras la reunión que con todas las medidas de recaudación que aplicará Nicosia el país llegará a los 17.000 millones de euros que necesita.

Sarris aseguró que la decisión de aceptar las quitas, a las que Chipre siempre se opuso, "ha sido muy difícil", pero recalcó que se podría haber perdido mucho más dinero en una bancarrota del sistema bancario o del país. En cualquier caso, explicó, los depositantes recibirán como compensación acciones por el valor equivalente a la quita que tendrán que asumir los clientes.

El rescate establece además un aumento del impuesto anticipado sobre las rentas del capital, la reestructuración y recapitalización de bancos y quitas para los tenedores de deuda júnior. El rescate prevé "medidas excepcionales" para hacer frente a la frágil situación del sector bancario, pero sin poner en riesgo la sostenibilidad de la deuda del país, dijo Dijsselbloem.

Dado el gran tamaño de la banca chipriota con respecto a su PIB, habrá una "reducción apropiada" del mismo hasta alcanzar la media de la Unión Europea (UE) de cara a 2018, indicó. También hay un acuerdo sobre las subsidiaras griegas de los bancos chipriotas, mediante una transacción de adquisición de activos y asunción de responsabilidades sin ninguna carga para la deuda helena.

El presidente del Eurogrupo dijo que la eurozona confía en que el rescate y su "estricta implementación" permitirá que la deuda pública de Chipre, que se prevé alcance el 100 % del PIB en 2020, permanezca en una vía sostenible, mejorarán su potencial de crecimiento y garantizarán estabilidad financiera a largo plazo. El Eurogrupo espera que el consejo de gobernadores del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) apruebe la propuesta para el marco de la asistencia financiera hasta la segunda mitad de abril.

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El gobierno de Chipre decreta el corralito en el que se prohíbe a los bancos las transferencias y los pagos

LD Libre Mercado, sábado, 2013-03-17

Según informa este domingo la prensa griega, el Banco Central de Chipre ha comunicado a las entidades financieras de la isla que bloqueen las transferencias y los pagos de los clientes, y se extiende al martes el cierre de los bancos (el lunes es festivo), aunque no se descarta que continúen cerrados algún día más.

La medida llega después de que el Eurogrupo aceptara rescatar a la economía chipriota mediante un paquete de ayuda de 10.000 millones de euros a cambio de una aportación por parte de los depositantes del país. Así, aplicarán una quita del 9,9% de todos los depósitos superiores a los 100.000 euros y del 6,7% al resto. Pero su aprobación se complica. El Gobierno chipriota ha aplazado al lunes la sesión de urgencia en el Parlamento para aprobar las condiciones del rescate y la quita a los depositantes,

Este sábado, 2013-03-17, los chipriotas se echaron a la calle en busca de los bancos que abren en sábado. Desde primera hora se formaron grandes colas en las entidades financieras que terminaron cerrando a los pocos minutos de la apertura. Los cajeros siguen funcionando pero tienen un límite de 1.000 euros diarios a disposición de sus clientes.

De momento, Chipre espera el debate parlamentario en el que el presidente, Nikos Anastasiadis, pretende defender la polémica quita de los depósitos privados aprobada por el Eurogrupo, una medida que ha desatado la indignación en este país mediterráneo. "La decisión del Eurogrupo no tiene precedentes y entierra definitivamente e irrevocablemente el fundamento básico de la UE que es el principio de la solidaridad", dijo el partido socialdemócrata EDEK en un comunicado. "Rechazamos plegarnos a este chantaje", agregó EDEK, que pidió renegociar el acuerdo.

El proyecto requiere el voto a favor de 29 de los 56 diputados que forman el hemiciclo, por lo que Anastasiadis, cuyo partido conservador DISY tiene 20 escaños, necesita el respaldo de los nueve diputados del partido que le apoyó en las elecciones, el centrista DIKO, algo que no parece asegurado.

El ciclón provocado desde ayer por esta decisión ha desencadenado también la ira de los habitantes de la isla. "Despertarse y darse cuenta de que parte de tu vida, de tus fatigas y de tus sueños han sido robados, no es algo fácil de entender ni de aceptar", dijo a Efe Maria Filipu de 54 años, contable jubilada.

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Chipre baraja aplicar quitas de hasta el 40% en los grandes depósitos y garantiza los depósitos inferiores a 100.000 euros

LD Libre mercado 2013-03-25

El plan de rescate acordado esta madrugada entre Nicosia y la troika garantiza en todo caso los depósitos inferiores a 100.000 euros

El Gobierno de Chipre y la denominada troika -Comisión Europea (CE), Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI)- pactaron en la madrugada de este lunes un principio de acuerdo para evitar el colapso financiero del país y su posible salida del euro. El plan de rescate contempla la inyección de 10.000 millones de euros a Chipre por parte de la troika a cambio, eso sí, de una profunda reestructuración financiera y la imposición de quitas a los acreedores de sus dos principales bancos, tanto tenedores de deuda como grandes depositantes, con cuentas superiores a los 100.000 euros.

Así, si bien el plan garantiza los depósitos inferiores a 100.000 euros, aplicará sustanciales pérdidas a las cuentas bancarias no garantizadas por el Estado. En primer lugar, el Banco Popular de Chipre (Laiki Bank) será liquidado, con las consiguientes pérdidas de sus accionistas, tenedores de bonos y depositantes no asegurados. La entidad se dividirá en dos bancos, el bueno (con los depósitos asegurados), que se incorporará al Banco de Chipre, y el malo (con los no asegurados), que será cerrado.

En concreto, los depósitos por debajo de 100.000 euros en Laiki serán transferidos al Banco de Chipre, mientras que los depósitos superiores a esa cuantía sufrirían una quita próxima al 40%, según las últimas informaciones de la prensa chipriota. En total, los depositantes y bonistas del Laiki Bank deberán contribuir al plan de rescate con unos 4.200 millones de euros.

Por su parte, el Banco de Chipre, el primer banco del país, será recapitalizado a través de una conversión de depósitos a acciones de los depósitos no asegurados, con una contribución completa de accionistas y de tenedores de bonos. En este caso, según fuentes del Gobierno chipriota, los depósitos de más de 100.000 euros (la mayoría pertenecientes a rusos) sufrirían una quita próxima al 30%.

Pese a todo, las cifras que se barajan son todavía provisionales. Los depósitos no garantizados por el Estado chipriota ascienden a cerca de 35.000 millones de euros, casi la mitad del total (68.000 millones).

El control de capitales continuará

Por otro lado, los bancos, en principio, deberán reabrir el martes por la mañana, pero será impuesta una limitación de las retiradas de dinero para evitar el temido pánico bancario, es decir, la salida masiva de depósitos del país.

Las autoridades bancarias chipriotas todavía no han anunciado cuándo reabrirán los bancos y las informaciones al respecto son confusas, tras el acuerdo alcanzado esta madrugada en Bruselas para evitar la bancarrota de Chipre. Mientras que el ministro del Interior, Socratis Jasikos, afirmó este lunes en declaraciones a la cadena pública de televisión RIK que los bancos abrirán este martes, fuentes bancarias señalaron a Efe que todavía no hay una decisión al respecto.

El Banco Central de Chipre ha elaborado un amplio plan, en cooperación con el Banco Central Europeo, el ministerio de Finanzas y los expertos que llegaron del extranjero, con experiencia en estas instituciones", dijo Jasikos en declaraciones a la cadena pública de televisión RIK. "Habrá medidas excepcionales como límites de retirada de dinero y estamos seguros de que en los primeros días habrá dificultades, pero con los días la situación se irá normalizando, añadió el ministro.

Una fuente del banco que, según el acuerdo de Bruselas será liquidado inmediatamente, el Laiki Bank (Banco Popular), dijo, en cambio que "todavía no hay nada claro" sobre este tema y que los bancos están esperando que haya un comunicado del Banco Central. Por su parte, la Unión Bancaria (ETIK) ha hecho un llamamiento a los empleados de banca a estar listos para ir a trabajar, a la espera de que el Banco Central anuncie la reapertura de las entidades financieras.

La unión bancaria llamó a los clientes a mantener la calma y tener paciencia ante el incremento del movimiento que se espera después de una semana de trabajo. Los bancos en Chipre han estado cerrados desde el sábado 16 de marzo y desde entonces los ciudadanos solo han podido acceder a dinero a través de los cajeros automáticos.

En estos, sin embargo, la retirada se ha ido restringiendo, y de los 1.000 euros diarios regulares se pasó primero a un límite de 260 euros, y en los últimos dos días a
100 euros, esto último para el caso de los dos bancos afectados por la reestructuración, el Laiki Bank (Banco Popular) y el Bank of Cyprus (Banco de Chipre).

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Chipre eleva al 47,5% la quita a los ahorros

En la fase inicial se estableció una quita del 37,5%.

LD LM/AGENCIAS 2013-07-29

La quita final de los depósitos no garantizados del Banco de Chipre, el mayor de este país, será del 47,5%, según el acuerdo alcanzado por la troika de acreedores y el Gobierno de Nicosia anunciado este lunes por el Ejecutivo de Nicosia.

En su decreto de marzo, el Banco Central había establecido para una fase inicial
una quita del 37,5% para los depósitos del Banco de Chipre que superaren 100.000 euros, porcentaje que ya ha sido transformado en acciones del banco.

Además, otro 22,5% de los depósitos no garantizados había sido bloqueado a la espera de que se hiciera una valoración definitiva sobre cuál sería el monto final necesario para garantizar la solvencia, lo que elevaba el riesgo de la quita al 60%.

"La tasa es significativamente inferior a la previsión original de
hace cuatro meses. Este es un desarrollo positivo para la economía del país y los depositantes afectados", señaló el viceportavoz del Gobierno, Víctor Papadópulos.

Con esta decisión, añadió, se da un paso importante para que el Banco de Chipre pueda abandonar el estatus de reestructuración y para que la nueva directiva pueda empezar a funcionar con normalidad.

El hecho de abandonar el estatus de "reestructuración" se sientan las bases para una normalización paulatina del sistema bancario chipriota, sometido a estrictos controles del movimiento de capitales desde marzo pasado.

La determinación sobre la cuantía de la quita llegó después de que la troika
(Comisión Europea, Banco Central Europeo y Fondo Monetario Internacional) y las autoridades chipriotas analizaran el informe de la auditoría KPMG de Londres sobre los activos del banco, según informa Efe.

La troika internacional, que inició el pasado día 17 su primera misión de evaluación del programa de ajuste chipriota, analizó también las cuentas de Banco Popular (Laiki), cuyos activos quedaron divididos en un banco malo y uno bueno -estos últimos integrados en el Banco de Chipre- tras decidirse su liquidación en marzo.

Además de los depósitos garantizados, es decir inferiores a 100.000 euros, los créditos y otros activos de buena calidad, el Banco de Chipre asumió la deuda los 9.000 millones de euros que Laiki tenía a través del mecanismo de Financiación de Emergencia.

Se espera que una vez concluido este proceso de reestructuración bancaria, que también incluye cambios en los bancos cooperativos, se podrá llevar a cabo un mayor relajamiento de las restricciones bancarias, impuestas en abril pasado a todos los institutos de crédito del país para prevenir una huida incontrolada de depósitos.

La directora de la Comisión del Mercado de Valores de Chipre, Dimitra Kaloyiru, afirmó recientemente que espera que el Banco de Chipre pueda volver a cotizar en Bolsa en octubre, tras quedar en suspenso su cotización en abril pasado, al estallar la crisis bancaria.

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Chipre deberá acostumbrarse al corralito dentro del euro

Los expertos avanzan que los límites a los depósitos y al movimiento de capitales se extenderán durante meses para evitar un pánico bancario.

LD 2013-03-27

El plan de rescate acordado en la madrugada del lunes entre el Gobierno de Chipre y la troika -Comisión Europea (CE), Banco Central Europeo (BCE) y Fondo Monetario Internacional (FMI)- se sustenta sobre tres ejes básicos: la imposición de quitas a los acreedores de los dos grandes bancos chipriotas, tanto tenedores de bonos como grandes depositantes (con cuentas por encima de 100.000 euros); una drástica reestructuración de su sistema financiero para reducir su tamaño a la mitad en 2018; y la aplicación de estrictos controles de capital durante un período indeterminado para evitar una fuga masiva de capitales.

Este último punto, conocido comúnmente como corralito bancario, fue aprobado por el Parlamento chipriota la semana pasada. El texto de esta nueva norma, de carácter excepcional, incluye diversas restricciones para la retirada de depósitos y cuentas corrientes, así como para la realización de transferencias bancarias y la libre circulación de capitales tanto dentro como hacia fuera de Chipre, tal y como avanzó Libre Mercado. Es decir, el Gobierno chipriota podrá imponer todo tipo de límites a al movimiento de dinero en el sector financiero con el fin de evitar una retirada masiva de depósitos (pánico bancario)

El corralito chipriota se decretó oficialmente durante el fin de semana del 16 y 17 de marzo, cuando Nicosia ordenó la congelación de las transferencias bancarias y anunció el cierre temporal de los bancos. El cierre de las entidades, también conocido como vacaciones bancarias, finalizará, en principio, el próximo jueves. De este modo, la banca del país acaba de sufrir uno de los toques de queda más largos de la historia reciente, tras once jornadas con las persianas echadas. Durante estos días, los chipriotas se han visto obligados a acudir a los cajeros automáticos, aguantando largas colas, para poder retirar algo de dinero en efectivo. Los bancos chipriotas han reducido a apenas 100 euros diarios la disposición de metálico en los cajeros frente al habitual límite de 1.000 euros previo al corralito.

Controles de capital

Pero la mayoría de expertos coincide en que este tipo de límites monetarios tan sólo acaban de comenzar. El presidente de Chipre, Nikos Anastasiadis, confirmó el lunes que el Gobierno mantendrá "algunas restricciones a las transacciones" bancarias durante un tiempo indefinido tras la reapertura de los bancos, haciendo uso de la ley de controles de capital recién aprobada. Pese a ello, aseguró que se trata de una medida "temporal" y que su Gobierno hará "todo lo posible para volver pronto a la normalidad total". En este sentido, el ministro de Finanzas, Michael Sarris, afirmó el martes que los controles se mantendrán las próximas "semanas", hasta que la delicada situación de la banca chipriota se normalice.

Sin embargo, todo apunta a que este tipo de restricciones, tanto a la retirada de depósitos como al libre movimiento de capitales, se mantendrá durante meses e incluso años. El problema de fondo es que el sistema financiero chipriota no se puede permitir una retirada masiva de fondos por parte de sus clientes, dado el ingente volumen de depósitos que acumula en sus balances (68.000 millones, cuatro veces el PIB chipriota) en comparación con el escaso margen de liquidez con el que cuenta para devolver tales fondos.

Las autoridades comunitarias y chipriotas temen que se desate un pánico bancario en la isla en caso de que se restaure la plena libertad de capitales para retirar depósitos y transferir fondos al exterior, sobre todo si se tiene en cuenta que casi la mitad de las cuentas pertenecen a extranjeros. Tras la imposición de quitas sobre los depósitos de más de 100.000 euros, muchos optarían por repatriar sus capitales o, simplemente, retirar todo su dinero de los bancos ante la incertidumbre que aún reina en el país.

Y el problema aquí es que los bancos chipriotas carecen de activos de calidad suficientes como para poder obtener toda la liquidez necesaria del BCE para devolver dichos depósitos que, en esencia, constituyen deuda de los bancos. Una fuga masiva de capitales dispararía las necesidades financieras de la banca chipriota y, si bien es cierto que el BCE ya ha anunciado que extenderá la línea extraordinaria de liquidez (ELA) a Chipre, ésta no es ilimitada y, por tanto, podría resultar insuficiente en caso de que se produzca un pánico bancario.

"Ruptura parcial" del euro

Por ello, Morgan Stanley y el banco suizo MIG Bank, entre otros, coinciden en que los controles de capital se prolongarán durante algunos meses. "Para evitar una fuga masiva de capitales Chipre bloqueará los depósitos e impondrá controles de capital", indica la entidad helvética.

El banco estadounidense, por su parte, advierte de que "Chipre ha dejado de ser un miembro de pleno derecho de la zona euro, a pesar de que formalmente se mantiene dentro de la Unión Monetaria", debido a esos controles de capital. "Un euro en un depósito en Chipre no vale lo mismo que un euro en un banco de otro país miembro. Tan sólo cuando todos los controles de capital sean retirados, Chipre volverá a ser un miembro pleno del euro", añade en un informe publicado este martes. El banco japonés Nomura también coincide con el diagnóstico de Morgan Stanley, en referencia a que el caso de Chipre supone una "ruptura parcial" de la zona euro.

"Si no se aplican [los controles de capital] será el infierno", señalan fuentes del Gobierno chipriota al Financial Times. Así pues, los chipriotas se tendrán que acostumbrar a vivir con las incomodidades típicas del corralito, con la particularidad de que el país permanecerá en el euro. Los clientes de los bancos no podrán retirar libremente sus depósitos ni transferir dinero al exterior, lo cual viola explícitamente uno de los principios esenciales de la UE: la libre circulación de capitales.

El Tratado de Funcionamiento de la UE establece en su artículo 63 que "quedan prohibidas todas las restricciones a los movimientos de capitales entre Estados miembros y entre Estados miembros y terceros países". Sin embargo, existen dos excepciones:

El artículo 65 se recoge en la nueva ley de controles de capital que aprobó Chipre la semana pasada, mientras que el artículo 66 forma parte de los planes de contingencia que ha barajado el Eurogrupo para tratar de aislar a la zona euro de un posible contagio por parte de Chipre.

Otros 'corralitos'

No es la primera vez que sucede un corralito financiero, aunque sí se trata de algo inédito en el seno de la Unión Monetaria. El caso más conocido, sin duda, es el de Argentina, cuyo Gobierno procedió a convertir en pesos devaluados todos los ahorros de la población tras desligarse del tipo fijo un peso-un dólar estadounidense. Otro ejemplo reciente es el de Islandia, que en 2008 impuso fuertes pérdidas a los depositantes extranjeros tras el colapso de su sistema financiero.

En ambos casos, se instauraron estrictos controles de capital (límites a la entrada y salida de dinero del país) y de tipos de cambio (restricciones a la libertad de cambio de moneda) durante varios años. De hecho, tales límites siguen presentes en Islandia y han vuelto a ser reintroducidos en Argentina (cepo cambiario al dólar). La pregunta ahora es cuánto durarán en Chipre...

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La Comisión propone un mecanismo único de resolución para la unión bancaria

Bruselas, 10 de julio de 2013

La Comisión Europea ha propuesta hoy un mecanismo único de resolución (MUR) para la unión bancaria. Dicho mecanismo vendrá a completar el mecanismo único de supervisión (MUS) (IP/12/953) que entrará en funcionamiento a finales de 2014 y en virtud del cual el Banco Central Europeo (BCE) asumirá la supervisión directa de los bancos de la zona del euro y los de otros Estados miembros que decidan adherirse a la unión bancaria. El mecanismo único de resolución garantizará que —sin perjuicio del reforzamiento de la supervisión—, si un banco sujeto al MUS se enfrentase a graves dificultades, pudiera procederse a su resolución de manera eficiente y con un coste mínimo para los contribuyentes y la economía real.

Según ha declarado José Manuel Barroso, Presidente de la Comisión: «Con la presente propuesta, disponemos de todos los elementos para crear una unión bancaria que dote al sector de una base más sólida, restablezca la confianza y permita superar la fragmentación de los mercados financieros. Ya hemos alcanzado un acuerdo sobre una supervisión europea común de los bancos de la zona del euro y los de otros Estados miembros que deseen adherirse. La propuesta que hoy se presenta completa esa supervisión con un sistema único sólido e integrado dirigido a los bancos en graves dificultades. Si bien no podemos eliminar el riesgo de futuras quiebras bancarias, deben ser los propios bancos, merced al mecanismo único de resolución y el fondo de resolución, y no los contribuyentes europeos, quienes soporten el peso de las pérdidas en el futuro.»

Michel Barnier, Comisario de Mercado Interior y Servicios, ha declarado lo siguiente: «Hemos visto cómo las crisis bancarias pueden propagarse con rapidez a través de las fronteras, provocando una caída en espiral de la confianza en toda la zona del euro. También hemos visto cómo el hundimiento de uno de los mayores bancos transfronterizos puede dar lugar a una situación compleja y confusa: la resolución de Dexia no es un modelo a emular. Necesitamos un sistema que permita adoptar decisiones de manera rápida y eficiente, sin suscitar dudas sobre el impacto en las finanzas públicas y con normas que infundan seguridad en el mercado. Ese es el objeto de la propuesta de mecanismo único de resolución que hoy presentamos: al garantizar una coordinación centralizada de la supervisión y la resolución –aun contando con la intervención de todos los agentes nacionales pertinentes– y un respaldo a través de un dispositivo adecuado de financiación de resoluciones, permitirá una gestión más eficaz de las crisis bancarias en la unión bancaria y contribuirá a romper el vínculo entre las crisis de la deuda soberana y los bancos en dificultades.»

El marco reforzado de supervisión del MUS, unido a unos requisitos prudenciales mejorados (véase MEMO/13/272), consolidarán la seguridad de los bancos. Sin embargo, nunca puede descartarse por completo la posibilidad de que un banco experimente problemas graves de liquidez o de solvencia. La supervisión y la resolución bancarias deben ejercerse de forma coordinada y aplicarse al mismo nivel centralizado a fin de reducir la incertidumbre y evitar retiradas de fondos masivas y un efecto de contagio a otras partes de la zona del euro.

El MUR propuesto aplicaría en la unión bancaria las normas sustantivas de rescate y resolución de entidades bancarias (véase IP/12/570), cuya adopción está prevista en breve. El 27 de junio, el Consejo de Ministros de Finanzas de la UE alcanzó un acuerdo en torno a un enfoque general sobre las citadas nuevas normas (MEMO/13/601) , y el 20 de mayo, el Comité de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo adoptó su informe. Las negociaciones entre el Consejo y el Parlamento Europeo están a punto de comenzar y se prevé alcanzar un acuerdo definitivo en torno a la Directiva sobre rescate y resolución de las entidades bancarias en el otoño.

El funcionamiento del mecanismo único de resolución puede describirse como sigue:

Las funciones de la Comisión se limitarían a la decisión de activar el proceso de resolución de un banco y la decisión sobre el marco de resolución, garantizando de este modo su coherencia con el mercado único y con las normas de la UE sobre ayudas estatales, y salvaguardando la independencia y la rendición de cuentas por lo que atañe al mecanismo en su conjunto.

En el Consejo Europeo de 27 y 28 de junio, los líderes de la UE se han fijado el objetivo http://www.consilium.europa.eu/uedocs/cms_data/docs/pressdata/en/ec/137634.pdf de alcanzar un acuerdo sobre el mecanismo antes de que concluya 2013, de modo que pueda adoptarse antes de que finalice la actual legislatura del Parlamento Europeo en 2014. Ello permitiría su aplicación a partir de enero de 2015, conjuntamente con la Directiva sobre rescate y resolución de las entidades bancarias.

Antes de la entrada en vigor de las disposiciones propuestas, las posibles crisis bancarias seguirán gestionándose con arreglo a los regímenes nacionales. No obstante, dichos regímenes están destinados a aproximarse cada vez más a los principios acordados en materia de resolución, a saber, la asignación de las pérdidas registradas por los bancos a los accionistas y acreedores en lugar de los contribuyentes, merced, por una parte, a las directrices revisadas sobre ayudas estatales a los bancos, adoptadas, asimismo, en el día de hoy (véase IP/13/672) y, por otra, a la posibilidad de recapitalización directa de los bancos a través del Mecanismo Europeo de Estabilidad. En ambos casos se supedita la ayuda pública con cargo a los recursos nacionales y al Mecanismo Europeo de Estabilidad a un adecuado «reparto de la carga» con los inversores privados del banco de que se trate.

Contexto

El anuncio del mecanismo único de resolución por parte de la Comisión tuvo lugar a través de la Comunicación «Hoja de ruta hacia una unión bancaria» (septiembre de 2012) y la Comunicación «Un Plan director para una Unión Económica y Monetaria profunda y auténtica» (noviembre de 2012).

En diciembre de 2012, el Consejo Europeo reconoció la necesidad de instaurar un mecanismo único de resolución en paralelo al mecanismo único de supervisión en la unión bancaria. En marzo de 2013, se comprometió a completar la Unión bancaria mediante una serie de medidas y confirmó la necesidad de examinar con carácter prioritario la propuesta de la Comisión relativa a un mecanismo único de resolución, con vistas a su adopción antes de que concluya la actual legislatura del Parlamento Europeo en 2014.

El Parlamento Europeo ha insistido reiteradamente en la necesidad de una mayor integración de las disposiciones sobre la resolución de los bancos, y en una Resolución adoptada el 13 de junio de 2013 instó a la Comisión a adoptar lo antes posible la propuesta que instaura el mecanismo único de resolución.

Véase MEMO/13/675 y MEMO/13/679

Más información:

http://ec.europa.eu/internal_market/finances/banking-union/index_en.htm

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El bail-in (rescate privado de bancos) será la regla, no la excepción en la UE y los rescates bancarios recaerán sobre los depositantes de la entidad

LD 2013-06-27

La Unión Europea (UE) ha sentado las bases del futuro mecanismo de resolución bancaria, Mecanismo Único de Resolución (MUR), la nueva fórmula para evitar la quiebra desordenada de grandes entidades financieras, comúnmente consideradas "sistémicas" o "demasiado grandes para caer" (too big to fail). Y la novedad radica en que los bancos en problema serán auxiliados, básicamente, mediante dinero privado, a diferencia de lo sucedido hasta ahora, en donde la mayoría de estados ha inyectado ingentes cantidades de dinero público para evitar su caída.

Los ministros de Finanzas de los Veintisiete han acordado en la madrugada de este jueves, 2013-06-27, que sean los accionistas (propietarios) y depositantes de los bancos los que sufraguen el coste de las futuras insolvencias bancarias, en lugar de los contribuyentes. Este mecanismo, denominado bail-in (en inglés), es muy similar al adoptado recientemente en Chipre, en donde incluso los grandes depositantes de los bancos quebrados, con más de 100.000 euros, sufrieron quitas para minimizar la factura del rescate financiero.

El objetivo de la directiva, que entrará en vigor en 2014 ó 2015 (aún tiene que ser acordada con el Parlamento Europeo), es aclarar el orden de prelación en caso de resolución bancaria. Es decir, en qué orden y circunstancias se deben aplicar quitas a los distintos agentes para cubrir el agujero del banco y, de este modo, restablecer su solvencia. En todo caso, se prevé que el bail-in no se empiece a aplicar hasta 2018.

La nueva normativa establece que, como mínimo, el 8% del pasivo (deuda) del banco debe cubrirse con el capital aportado por los accionistas y mediante quitas al resto de acreedores privados (convirtiendo parte de la deuda en nuevas acciones), según el siguiente orden de prelación: accionistas; productos híbridos (preferentes y deuda subordinada); deuda júnior; deuda sénior; depósitos de más de 100.000 euros de grandes empresas; y, por último, depósitos de más de 100.000 euros de pymes y particulares.

Si aún así es insuficiente para garantizar la solvencia de la entidad, entrarían en juego los nuevos fondos de resolución nacionales, constituidos con las aportaciones de los bancos, para cubrir hasta un 5% extra de los pasivos de la entidad en problemas. Estos fondos, constituidos ex ante, serán sufragados por los propios bancos de cada país, al igual que sucede en la actualidad con los Fondos de garantía de depósitos (FDG). En este caso, su cuantía deberá ascender al 0,8% del saldo de depósitos protegidos que, sumado al 0,5% que cubren hoy los FDG, constituirían un colchón extra equivalente al 1,3% de los depósitos de hasta 100.000 euros.

Así pues, una vez cubierto el umbral mínimo del 8% de los pasivos mediante las citadas quitas, las autoridades nacionales, previa autorización de Bruselas, podrán cubrir un 5% extra de la deuda de la entidad haciendo uso de estos nuevos fondos de resolución. De hecho, estos fondos podrán "compensar a accionistas o acreedores siempre que sus pérdidas superen las que habrían recibido en un procedimiento de insolvencia normal", según el comunicado emitido por el Ecofin. Esto dejaría un cierto margen de maniobra a cada Estado para determinar de forma arbitraria las quitas a realizar en cada caso, generando así inseguridad jurídica, extremo que ha sido criticado por la patronal bancaria europea.

El bail-out (rescate público) queda limitado

Hasta aquí el rescate privado de bancos, encargado de cubrir hasta el 13% de los pasivos. Sólo en caso de que el citado fondo de resolución no alcance para cubrir el 5% extra de la deuda bancaria, el Estado podría solicitar ayuda al Fondo de rescate europeo (ESM, por sus siglas en inglés), pero dicha cuantía no será inyectada directamente en la entidad sino que será prestada de forma de forma indirecta, a través del Estado, tal y como sucedido en el caso de España. Es decir, la UE presta dinero al Estado y éste a la entidad en cuestión, con lo que el crédito se contabiliza como deuda pública (y en su caso como déficit), ya que en última instancia es avalado por los contribuyentes.

Si, pese a todo, la entidad aún necesita más dinero para completar su recapitalización, entonces se recurriría a "fuentes alternativas de financiación", lo que abriría la puerta a la polémica recapitalización bancaria directa a través del ESM, cuyas bases fueron acordadas la semana pasada, pero siempre y cuando todos los tenedores de deuda no garantizada hayan asumido el máximo de pérdidas posible (100%).

Es decir, únicamente sería posible acudir a la recapitalización directa tras una nueva ronda de quitas en donde los acreedores no garantizados del banco asuman toda su responsabilidad. Por otro lado, una vez agotada esta vía, el Estado miembro beneficiario tendría que asumir incluso parte del coste, sin poner en riesgo su estabilidad presupuestaria, para garantizar que no se desentienda de los problemas de sus entidades.

Además, llegado el caso, cada petición, realizada siempre por el Gobierno en cuestión -no por los bancos directamente-, sería analizada en detalle por el consejo del ESM, ya que la entidad debe tener carácter sistémico y su quiebra plantear un riesgo a la estabilidad de la eurozona. Por último, la recapitalización directa quedaría limitada a un máximo de 60.000 millones de euros para todos los bancos de la zona euro, del total de 500.000 millones que conforman el ESM, y se concedería bajo estrictas condiciones financieras y macroeconómicas.

El rescate directo de bancos con dinero europeo es, por tanto, la última vía: accionistas y acreedores privados serán los primeros en asumir el coste; luego los bancos nacionales a través de los nuevos fondos de resolución; los contribuyentes del país al que pertenece la entidad; y sólo en última instancia aportarán dinero el resto de contribuyentes europeos mediante el ESM, aunque con estrictos límites. Así pues, se trata de un cambio radical en comparación con la estrategia seguida hasta ahora, ya que el bail-in (rescate privado) será la regla general a aplicar en caso de problemas financieros, y sólo posteriormente el bail-out (rescate público), y no al revés como ha sucedido durante la presente crisis.

Pequeños depósitos garantizados

En todo caso, las autoridades comunitarias han acordado blindar los depósitos garantizados, inferiores a 100.000 euros, como en el caso de Chipre. Asimismo, Suecia ha logrado un trato especial, dado que exigió una mayor flexibilidad, al igual que Reino Unido, que no tendrá que crear un fondo nacional de resolución -que se financiará con contribuciones de los bancos- porque ya dispone de una tasa especial sobre la banca.

En el caso de Suecia, mientras que el 8% de los pasivos sujetos a quitas se mide sobre la totalidad de los mismos, para ese país se ha fijado el porcentaje en un 20% de los activos ponderados por riesgo a cambio de que tenga un fondo de resolución más grande. Por otro lado, los fondos de resolución nacionales, si se integran en los fondos de garantía de depósitos, tendrán que tener una cobertura del 1,3 % de los pasivos y si se crean individualmente el 0,8% en diez años, pero en el caso de Suecia tendrá que ser del 3% de los pasivos.

Las autoridades nacionales de resolución fijarán además unos requisitos mínimos de fondos propios y de pasivos elegibles para cada banco, basado en su tamaño, riesgo y modelo de negocios para procurar que las entidades financieras tengan suficiente capacidad de absorción de pérdidas. En todo caso, el mecanismo definitivo de resolución aún tiene que ser acordado por el Parlamento Europeo de aquí a finales de año.

Por último, el acuerdo alcanzado supone un jarro de agua frría al Gobierno español, ya que Mariano Rajoy defendía la aplicación de la recapitalización directa de bancos con carácter retroactivo, así como la garantía plena de todos los depósitos mediante la creación de un nuevo Fondo comunitario. Ninguna de estas medidas ha recibido el apoyo del Ecofin. De hecho, por el contrario, la UE apuesta ahora por implantar un modelo de resolución bancaria muy similar al aplicado en Chipre, que fue duramente criticado desde Moncloa.

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La UE establece la jerarquía que regirá la aplicación de quitas y dice que blinda los pequeños depósitos de los rescates bancarios

LD/Agencias 2013-06-27

La reunión de ministros de finanzas de la Unión Europea (Ecofin) ha logrado alcanzar un acuerdo sobre el modelo para los futuros rescates bancarios con las que los Veintisiete pretenden que sean los bancos y los acreedores y no los contribuyentes los que paguen la factura en caso de quiebras, pero otorgando una protección especial a los depósitos.

"Hemos llegado a un acuerdo que es positivo con tres mensajes fundamentales: una protección muy elevada de los depósitos, un modelo común de lo que va a ser la resolución de los bancos y de cómo tienen que hacer frente a las pérdidas, y una protección del dinero del contribuyente", señaló el ministro español de Economía y Competitividad, Luis de Guindos.

"Es un paso en la dirección correcta en lo que tiene que ser el progreso en la unión bancaria", señaló tras la reunión el ministro. El acuerdo ha sido alcanzado tras más de seis horas de negociaciones y justo a tiempo para la cumbre de los jefes de Estado y de Gobierno de la UE.

El objetivo de la directiva es establecer una jerarquía que en el futuro aporte claridad sobre qué acreedores y en qué orden éstos pueden verse sometidos a quitas, empezando por los accionistas, seguidos de la deuda subordinada y de bonos júnior, de deuda sénior y finalmente de depósitos no asegurados.

El orden de las quitas

El acuerdo alcanzado anoche establece el orden a la hora de asumir las pérdidas en las entidades financieras que tengan que ser rescatadas:

Blinda los depósitos

Los depósitos de menos de 100.000 euros siempre serán excluidos permanentemente, y los depósitos de particulares, de microempresas y de pymes gozarán de una protección más elevada frente a otros acreedores y depósitos de grandes empresas.

El ministro español explicó que el acuerdo político establece que un 5 % del monto máximo de pasivos puede ser eximido, pero solo después de haber aplicado quitas a un 8 % de los pasivos.

La UE ha establecido que sea siempre el 8 % de los pasivos de los bancos que tienen que hacer frente a las potenciales pérdidas para cubrir el rescate, después pueden entrar los fondos de resolución nacionales y el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) para cubrir un 5 % de los pasivos, es decir el porcentaje que se puede eximir total o parcialmente en circunstancias bien definidas.

"Nunca habría pérdidas para los depósitos", dijo el ministro, quien subrayó que "ese es el principio que España siempre había mantenido: la necesidad de garantizar todo tipo de depósitos, tanto los de menos de 100.000 euros como los de más de 100.000 euros".

Los primeros tienen una "superprotección" y los segundos también tienen una protección especial con respecto a otro tipo de pasivos bancarios, recalcó De Guindos. Esto quiere decir que aunque se supere el umbral de los 100.000 euros, los depósitos que correspondan a pymes y personas físicas, así como a deudas con el Banco Europeo de Inversiones tendrán preferencia y podrían sufrir pérdidas llegado el caso, aunque serían los últimos de la lista.

La UE quiere evitar que se repitan casos como el de Chipre, cuando la eurozona impuso inicialmente una tasa especial a los depositantes de menos de 100.000 euros, provocando una polémica sin precedentes por considerar que se rompía la normativa europea relativa a la garantía para los pequeños ahorradores.

"Cuando se ha aplicado el 8 % (de pasivos que sufrirán quitas) y la exclusión del 5 %, la recapitalización directa -cuyas directrices se acordaron el pasado jueves en el Eurogrupo- puede entrar para proteger los depósitos", agregó De Guindos.

El ministro indicó que en el caso del rescate bancario español, únicamente se vio afectado el capital (acciones) y parte de la deuda júnior (preferentes, subordinada) y por tanto ha sido "bastante más favorable que lo que se ha acordado ahora", sostuvo.

La UE ha introducido una salvaguarda para el caso de las excepciones del 5 %, de manera que la Comisión Europea tendría que ser informada por parte de las autoridades de resolución nacionales antes de una exclusión de pasivos y podría vetarla.

El caso de Suecia

Suecia ha logrado un trato especial, dado que exigió una mayor flexibilidad, al igual que Reino Unido, que no tendrá que crear un fondo nacional de resolución -que se financiará con contribuciones de los bancos- porque ya dispone de una tasa especial sobre la banca.

En el caso de Suecia, mientras que el 8 % de los pasivos sujetos a quitas se mide sobre la totalidad de los mismos, para ese país se ha fijado el porcentaje en un 20 % de los activos ponderados por riesgo a cambio de que tenga un fondo de resolución más grande.

Los fondos de resolución nacionales, si se integran en los fondos de garantía de depósitos, tendrán que tener una cobertura del 1,3 % de los pasivos y si se crean individualmente el 0,8 % en diez años, mientras que en el caso de Suecia tendrá que ser del 3 % de los pasivos.

Las autoridades nacionales de resolución fijarán además unos requisitos mínimos de fondos propios y de pasivos elegibles para cada banco, basado en su tamaño, riesgo y modelo de negocios para procurar que las entidades financieras tengan suficiente capacidad de absorción de pérdidas.

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El bail-in (rescate privado de bancos)

LD M. Llamas 2013-03-27

El Eurogrupo y la propia Comisión Europea pretenden imprimir un giro radical, permitiendo que los futuros saneamientos financieros se efectúen a través de rescates privados (bail-in). Este método, en el que los acreedores –no los contribuyentes– son los encargados de recapitalizar la entidad quebrada mediante la conversión de deuda en acciones, fue aplicado en Dinamarca en 2011 y, más recientemente, en España y en Chipre.

La novedad en el caso de Chipre radica en que, por primera vez en la historia del euro, los tenedores de deuda sénior y los depositantes no garantizados (con cuentas de más de 100.000 euros) han sufrido quitas

Bruselas no concibe dicho rescate privado como un caso único y excepcional, sino que está dispuesto a emplearlo como referente.

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Un banco danés suspende pagos en 2011 con quitas del 41% a acreedores y depositantes

El banco danés Amagerbanken quebró. La novedad reside en que el Gobierno aplicará una quita del 41% a acreedores y depositantes con más de 100.000 euros.

LD M. Llamas 2011-02-09

Las insolvencias bancarias han pasado de ser excepción para convertirse en regla tras el estallido de la crisis financiera internacional en 2008. Desde entonces, el común denominador entre los países desarrollados ha consistido en afrontar este tipo de situaciones poniendo en marcha inmensos rescates públicos -ya sea mediante préstamos, inyecciones monetarias o nacionalizaciones- a fin de evitar la quiebra de entidades y el temido pánico bancario. Y ello, bajo el lema de too big to fail (demasiado grande para quebrar) y la filosofía de privatizar las ganancias y socializar las pérdidas. Sin embargo, algo acaba de cambiar, al menos, en el ámbito financiero de la zona euro.

El banco danés Amagerbanken, que llegó a ser la octava entidad del país en cuanto a volumen de créditos, optó por declararse en quiebra el pasado fin de semana tras incumplir los requisitos de solvencia mínimos que exige la ley. Según el comunicado oficial de la entidad, las amortizaciones del cuarto trimestre derivadas de las pérdidas e impago de créditos inmobiliarios terminaron por agotar sus reservas de capital hasta el punto de incurrir en patrimonio neto negativo. Por ello, el banco aceptó ser intervenido por el Estado.

La entidad transfirió el pasado domingo todos sus activos a un nuevo banco subsidiario bajo el mando y control del Finansiel Stabilitet (Fondo de Estabilidad), la compañía estatal danesa que administra bancos quebrados -una especie de banco malo-. Como resultado, las acciones del Amagerbanken fueron suspendidas en la Bolsa de Copenhague. Sus oficinas volvieron abrir el lunes y, hoy por hoy, operan con normalidad.

Hasta aquí ninguna novedad, una nueva intervención bancaria, si no fuera porque, en realidad, se trata del primer banco europeo en ser rescatado bajo el nuevo marco regulatorio elaborado por las autoridades comunitarias el pasado octubre. Es decir, el plan de quiebras bancarias ordenadas que desarrolla Bruselas y el Banco Central Europeo (BCE) desde hace meses con el objetivo de que los contribuyentes no paguen en solitario el coste de este tipo de intervenciones, tal y como sucedía hasta el momento.

Punto de inflexión

La quiebra de esta entidad supone un punto de inflexión. Y es que, la intervención ha implicado una suspensión de pagos a sus acreedores y parte de sus depositantes. El valor de los activos transferidos al Estado apenas alcanza el 59% de su deuda senior (pasivos), de modo que la diferencia tendrá que ser asumida por sus acreedores en forma de pérdidas.

Así, los tenedores de bonos senior (los primeros acreedores en cobrar en caso de quiebra), incluidos los bonos garantizados por el Gobierno (el Estado avaló parte de la deuda de esta entidad tras la crisis, pero estas garantías expiraron el pasado 30 de septiembre), perderán el 41% de lo que le prestaron (es decir, de su inversión), al igual que los depositantes cuyas cuentas superen los 100.000 euros, la máxima cuantía que cubre el Fondo de Garantía de Depósitos danés.

De este modo, la quiebra del Amagerbanken es el primero que implica pérdidas (quitas) para los inversores privados (accionistas, tenedores de bonos y depositantes), en sintonía con el nuevo marco europeo (rescate privado de entidades), cuya configuración final se prevé para la próxima primavera.

Los acreedores pagan

Y lo más importante es que dicha medida no ha tenido efectos adversos sobre el resto del sistema financiero danés. Tal y como señala Luis Garicano, profesor de la London School of Economics, "ni los CDSs de Dinamarca, ni los de los demás bancos daneses, han sufrido dramáticas consecuencias". Un banco "suspende pagos y... no se acaba el mundo".

"¿Es esto un desastre para Dinamarca? ¡No! Son deudas privadas; el banco hizo inversiones inmobiliarias pésimas, y los que le prestaron debieron haberlo pensado mejor. El sistema que tenemos se llama capitalismo, y no socialismo para ricos", advierte Garicano.

El gobernador del banco central danés, Nils Bernstein, dijo en un comunicado que la bancarrota de Amagerbanken no alteraba su evaluación de que los bancos daneses en general tienen una capitalización y una liquidez adecuadas.

La caída de esta entidad es de un tamaño similar a la del Roskilde Bank a mediados de 2008, hasta entonces la mayor quiebra de un banco danés. El Amagerbanken no ha colapsado, sigue funcionando, ya que ha sido rescatado transfiriendo sus activos al Estado y las pérdidas a los acreedores. Hasta ahora, cuando una entidad era intervenida, el Gobierno garantizaba el 100% de los depósitos y de la deuda senior, cargando enteramente sobre el contribuyente el coste del rescate.

El caso del Amagerbanken es distinto. Según explican los analistas de CreditSights, el Estado ha valorado inicialmente los activos del Amagerbanken en poco más de 2.000 millones de euros, lo que equivale al 59% de su deuda senior. "Esto significa que a los tenedores de deuda senior y los depósitos que superen el límite máximo de 100.000 euros se les aplicará una quita del 41% [...] Aunque aplicar una medida de este tipo resulta mucho más fácil cuando se trata de un banco pequeño, esto podría sentar un precedente" para la quiebra de entidades en otros países de la zona euro.

Irlanda, ¿el siguiente?

Y es que, los mercados miran de reojo al sistema financiero irlandés. El rescate del país, orquestado por Bruselas y el Fondo Monetario Internacional (FMI), podría expirar en breve si, tal y como apuntan todas las encuestas, se produce un cambio de Gobierno en las elecciones generales fijadas para el 25 de febrero.

Los partidos de la oposición han lanzado duras críticas al Ejecutivo de Dublín por aceptar el rescate internacional, cuyo coste recaerá sobre el contribuyente. Irlanda no pudo digerir el rescate de su banca tras avalar toda la deuda de su sistema financiero, cuyo volumen es diez veces superior al PIB nacional. De hecho, el Banco Central de Irlanda ha inaugurado el quantitative easing a la europea para sostener a la banca.

Según Garicano, "si Irlanda decidiera hacer lo mismo (que lo hará quizás, tras las elecciones), las perspectivas de la deuda pública irlandesa probablemente mejorarían, con lo que los tipos de interés caerían, al no ser el país responsable único de los desaguisados del sector privado".

Fuera de la zona euro existe el precedente de Islandia, cuya banca también suspendió pagos tras ser nacionalizada, aunque no de forma ordenada. Tras el caso del banco danés, y en base al nuevo marco comunitario de quiebras bancarias, algunos analistas apuntan ya que Irlanda podría ser el próximo en imitar este mecanismo, al permitir que los acreedores de su banca, y no sólo los contribuyentes, carguen con la factura.

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La UE impondrá pérdidas a los poseedores de deuda bancaria con quitas a los titulares de participaciones preferentes y deuda subordinada de las entidades rescatadas.

LD Libre Mercado 2012-07-10

El ministro de Economía, Luis de Guindos, ha dicho este martes que la recapitalización del sector bancario con el préstamo de hasta 100.000 millones de euros aprobado por el Eurogrupo podría comenzar a finales de julio, con un primer tramo de 30.000 millones de euros, y concluirá en un plazo de 18 de meses.

Esta cantidad podría utilizarse para las entidades que están nacionalizadas (Bankia, Catalunya Caixa, Novacaixagalicia y Banco de Valencia). "Vamos a acelerar el proceso de análisis de capital de las mismas y si está finalizado por ejemplo para finales de julio, que para estas entidades podría ser, entonces se podría hacer la inyección de capital rapidísimamente", ha indicado.

La ayuda a la banca se materializará a través de bonos del fondo de rescate con un vencimiento medio de 12 años y medio. El Fondo Ordenado de Reestructuración Bancaria (FROB) los asignará a las entidades, que podrán descontarlos en el BCE si necesitan liquidez. El tipo de interés podría ser inferior al 3%, según De Guindos. De este modo, el crédito europeo contabilizará como deuda pública y afectará al déficit hasta que exista el nuevo supervisor único europeo, posiblemente a mediados de 2013, momento a partir del cual el Fondo permanente de rescate (ESM, por sus siglas en inglés) podrá recapitalizar directamente entidades.

Condiciones a las entidades rescatadas

A cambio del rescate bancario, el Eurogrupo ha impuesto a España numerosas condiciones, tanto a nivel financiero como macroeconómico. Entre ellas, destaca la aplicación de quitas a parte de los acreedores de las entidades que precisen ayuda. Así, según el memorando de entendimiento acordado este martes por el Eurogrupo, y tal y como establece la normativa comunitaria sobre ayudas de Estado, los titulares de capital híbrido y deuda subordinada de las entidades rescatadas tendrán que asumir pérdidas en sus inversiones (quitas) con el fin de reducir al mínimo el coste de la reestructuración para los contribuyentes. De este modo, los tenedores de participaciones preferentes y bonos subordinados perderán parte de su inversión.

No es la primera vez que sucede. El rescate de la banca irlandesa y griega haciendo uso de fondos europeos ya penalizó a los tenedores de bonos en porcentajes elevados. Según la normativa europea los tenedores de bonos sénior quedarían salvaguardados de una posible quita.

El listado de condiciones financieras que incluye el memorando también impone la necesidad de activar "planes de resolución" [es decir, de cierre] "para los bancos no viables que necesiten fondos públicos". Siempre garantizando la estabilidad financiera, en particular con la protección de los depósitos bancarios, e impidiendo así un coste excesivo para el contribuyente.

Por otro lado, la UE clasificará a las entidades financieras españolas en cuatro grupos: en el grupo 0 estarán las entidades sanas; en el grupo 1 estarán las entidades nacionalizadas; en el grupo 2 estarán las entidades que suspendan las pruebas de resistencia y no sean capaces de captar fondos por sí mismas; y en el grupo 3 estarán las que suspendan pero tengan planes de recapitalización creíbles sin ayuda estatal. Las entidades del grupo 0 deberán aportar sus activos tóxicos a un banco malo que deberá estar creado antes de fin de año. En octubre se establecerá qué entidades pertenecen a los grupos 0, 2 y 3, en función de las pruebas de resistencia.

Exigencias al conjunto del sector financiero

Por lo que se refiere a los requisitos para el conjunto del sector, el memorando de condiciones pactado este martes obliga a todos los bancos españoles a reforzar su nivel de capital básico hasta el 9% "al menos hasta 2014", e impiden "en cualquier caso" que las instituciones de crédito reduzcan su capital respecto al nivel que tendrán en diciembre de 2012 sin autorización previa del Banco de España.

Además, se aumenta la transparencia y el marco de gobierno corporativo de las antiguas cajas y se refuerzan los mecanismos de liquidación bancaria, "clarificando" los poderes del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria y del Fondo de Garantía de Depósitos. En concreto, Europa exige una reforma de las cajas con el fin de que dejen "eventualmente" de controlar bancos filiales e impone incompatibilidades entre los Consejos de Administración de las cajas y de sus bancos participados. En noviembre de 2012, el Gobierno deberá estar listo para aclarar el papel que tiene en las cajas de ahorros en su calidad de accionistas de los bancos. La idea es reducir la participación de las cajas en sus bancos filiales por debajo del nivel de control.

Finalmente, el Eurogrupo obliga a reforzar el papel del Banco de España en detrimento del Ministerio de Economía, para que resulte más eficaz e independiente, y a potenciar los mecanismos no bancarios de financiación de la economía, como el capital riesgo. Por otro lado, obliga a crear una institución fiscal independiente que supervise la política fiscal española, y sostiene que el Banco de España deberá poner en marcha un examen interno para identificar las deficiencias más graves antes del final de octubre de 2012, en especial en los cuerpos de inspectores encargados de evaluar "las vulnerabilidades y el riesgo en el sistema financiero".

Además, el memorando exige aprobar una legislación de protección del consumidor para evitar episodios como los de la deuda subordinada y las participaciones preferentes, y en general en los productos que no están bajo el paraguas del Fondo de Garantía de Depósitos (FDG).

Y requisitos macroeconómicos

Asimismo, a nivel macro, el ministro de Economía ha admitido que el memorando recoge expresamente la obligación de España de cumplir las exigencias de recortes impuestas por el procedimiento por déficit excesivo así como las recomendaciones realizadas por la Comisión, como la de subir el IVA y suprimir la reducción de vivienda.

Guindos ha explicado que Finlandia es el único país de la eurozona que ha pedido avales a cambio de su parte de la contribución al rescate bancario español, que no cubrirán el 100% sino un porcentaje "muy inferior". El Gobierno está negociando ya con las autoridades finlandesas para lograr un acuerdo antes del 20 de julio para que el parlamento del país nórdico respalde la ayuda a España. El memorando se firmará así en una próxima reunión del Eurogrupo en esa fecha.