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Segundo de Bachillerato

CONTEXTO HISTÓRICO DEL TEXTO 13.2º

Los compromisos electorales del PSOE en 1982 y su cumplimiento según el socialista Almunia

Referencias del autor:
Joaquín Almunia Amman fue ministro de Trabajo en el gobierno del PSOE presidido por Felipe González en 1982.
En 1997, fue el sucesor de Felipe González como secretario general del PSOE, al dejar éste ese cargo tras su derrota en las elecciones de 1996. Al abandonar así la política Felipe González cumplía lo que le habían exigido para no ser incluido en los numerosos procesos abiertos por corrupción y por la guerra sucia del GAL. El nuevo jefe del gobierno, Aznar, por su parte, anunciaba que pasaba página y se negaba a entregar los papeles del centro de espionaje CESID a los tribunales.
La renuncia de Felipe González, "descolocaba" al número dos del partido, Alfonso Guerra, que se veía también así obligado a renunciar a sucederle, y, según la terminología guerrista, pasaba a pertenecer al pasado.
Y Felipe González preconizó a Almunia para el máximo cargo dirigente del PSOE, y el 34 Congreso del partido lo aceptó como jefe en el ya mencionado año 1997.
Pero la directiva del PSOE decidió que su candidato número uno a las siguientes elecciones generales, las de 2000, no fuese directamente Almunia por ser el secretario general del partido, sino que fuese designado en unas elecciones primarias por los delegados del partido. Y Almunia fue derrotado en esas primarias por
Josep Borrell. Éste no fue tampoco al final el candidato del PSOE a las elecciones de 2000, porque fue descubierta su participación en un caso de corrupción y tuvo que renunciar a ser candidato.
Almunia, que seguía siendo secretario general del PSOE, se convirtió en el candidato que opusieron los socialistas a Aznar en esas elecciones de 2000.
Derrotado el PSOE de forma contundente al obtener sólo 7'8 millones de votos y 125 diputados, frente a los 183 del PP, Joaquín Almunia anunciaba su dimisión irrevocable como secretario general del PSOE el 12 de marzo de 2000, el mismo día de las elecciones.
Rodríguez Zapatero se convertía en su sucesor al frente del PSOE al ser elegido por el partido en julio de ese mismo año.
Almunia era ya un cadáver político. Uno de esos personajes, como Borrell o Alfonso Guerra, que no es que hayan abandonado la política, sino que la política les ha abandonado a ellos.
En 2001, Almunia publicaba sus Memorias Políticas a las que pertenece éste texto. Publicar sus memorias era confirmar su jubilación o sepultura política.
Pero la penúltima referencia de Almunia, autor de este texto, es que tras su victoria de 14.03.2004, y su llegada al poder el 18.04.2004, Rodríguez Zapatero lo envió a ocupar el cargo de comisario de finanzas de la Comisión de la Unión Europea en sustitución de Solbes. Como designó a Borrell para encabezar la candidatura socialista a las elecciones europeas de 13.06.2004. Y como puso en la presidencia de la comisión constitucional del congreso de los diputados a Alfonso Guerra.
Esto es lo que se denomina política y periodísticamente resucitar cadáveres políticos, o bien utilizar sus momias.

Clasificación del texto

Contexto histórico próximo y antecedentes cercanos:

Contexto histórico remoto y antecedentes lejanos: