HISTORIA UNIVERSAL....Crónica del siglo XXI

Un nuevo revés para Obama tras la dimisión del secretario de Comercio el 13 de febrero de 2009
El censo es tarea del Departamento de Comercio pero el de 2010 lo quiere hacer la Casa Blanca
Los republicanos lo consideran una "politización sin precedentes" del procedimiento censal

EUROPA PRESS. WASHINGTON Sábado, 14 de febrero de 2009

El rechazo del senador republicano Judd Gregg a la secretaría de Comercio es el último revés que ha sufrido el presidente estadounidense, Barack Obama, en su intento de integrar a un verdadero político conservador en su nueva Administración.

Gregg decidió ayer, 13.02.2009, rechazar el puesto citando "diferencias ideológicas insalvables", atacando de esta forma la base misma de la estrategia de Obama para acercar ambos partidos en la lucha contra la crisis económica, el principal desafío nacional norteamericano.

De todos los republicanos a los que Obama había solicitado participar en su Administración, Gregg era el primero que poseía una visión ideológica en claro contraste con la del presidente estadounidense. Robert Gates, secretario de Defensa, es más un político neutral y el secretario de Transporte, Ray LaHood, es un hombre con fuertes convicciones independientes. Gregg, por el contrario, ha sido un político que ha llegado a pedir la abolición precisamente del Departamento de Comercio en consonancia con el paradigma republicano de minimizar la intervención del Gobierno en la vida cotidiana de los estadounidenses.

Dos argumentos

Las "razones ideológicas" que citaba Gregg son el trasfondo de lo que en realidad ha sido una negativa un tanto extraña. El senador ha argumentado que, en términos prácticos, su abandono se ha fundamentado en dos aspectos. El primero es su recelo ante el masivo plan de rescate que ha planteado Obama. No obstante, cuando aceptó el cargo hace 10 días, "Gregg debería estar previamente al tanto de la naturaleza concreta de la propuesta", según opina el diario The Economist.

Precisamente, la Cámara de Representantes aprobó ayer por mayoría el plan de estímulo económico de 787.000 millones de dólares que recorta los gastos y reduce los impuestos con el fin de salvar la maltrecha economía nacional. Está previsto que el Senado vote sobre el plan.

El paquete fue aprobado con los votos a favor de 246 diputados y los votos en contra de 183. Sin embargo, ninguno de los votos favorables fue emitido por representantes del Partido Republicano

El segundo motivo es un poco más complejo. Se trata del censo que tiene previsto realizar el año próximo la administración y por el que podría cambiar la composición del Congreso y el peso electoral de los votos por estado.

Tradicionalmente, el censo es tarea del Departamento de Comercio pero por primera vez, la responsabilidad definitiva caería en manos de la Casa Blanca, que se encargaría de tramitar los preparativos necesarios para este recuento, algo que los republicanos consideran una "politización sin precedentes" de un procedimiento censal que, por otro lado, casi siempre tiende a favorecer a los demócratas.

Despedida bipartidista

Pero en su comparecencia ante los medios, Gregg terminó siempre aludiendo a la insalvable diferencia bipartidista. "Soy un fiscal conservador, y como todo el mundo sabe, bastante enérgico", declaró Gregg. "Y me acabo de dar cuenta de que sería muy difícil servir en este gabinete, un día tras otro. Mi error, obviamente, fue haber aceptado", reconoció en su comparecencia.