Crónica del siglo XXI
Los crímenes de la ETA y su castigo
La negociación de Zapatero con la ETA de 2005 a 2007

Capturado Carrera Sarobe, "Ata", jefe del aparato militar, implicado en los asesinatos del gendarme francés Jean-Serge Nérin (marzo de 2010), de Manuel Giménez Abad (mayo de 2001), del guardia civil Juan Carlos Beiro (septiembre 2002) y de los policías Bonifacio Martín Hernando y Julián Embid Luna (en mayo de 2003 en Sangüesa)
También capturado Aguirregabiría implicado en el asesinato del gendarme francés Jean-Serge Nérin (marzo de 2010)

Las pruebas de ADN sitúan a Carrera Sarobe en el asesinato de los guardias civiles Raúl Centeno y Fernando Trapero en Capbreton

DN lunes, 2010-05-24 J. Arias Borque

Las Fuerzas de Seguridad francesas confirmaron este lunes, 2010-05-24, que el etarra Mikel Carrera, detenido el jueves y al que Rubalcaba vendió como el nuevo número uno de la ETA, participó en los asesinatos de Capbreton. Los cuatro etarras comparecerán este lunes ante la juez antiterrorista.

Mikel Carrera Sabore fue uno de los tres terroristas de la ETA que el 1 de diciembre de 2007 participaron en el asesinato de los guardias civiles Raúl Centeno y Fernando Trapero, después de que los agentes se encontrasen con tres etarras en el bar de un centro comercial de la localidad francesa de Capbretón.

Así se desprende del análisis científico y las pruebas de ADN practicadas en el país vecino al etarra al que el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, vendió horas después de su detención como el número uno de la ETA hasta el momento de su arresto, y que coincidiría con las huellas digitales y restos personales encontrados en el coche en el que huyeron los terroristas, un Peugeot 307 Break, que robaron a una mujer francesa a la que tuvieron secuestrada, y que no pudo ser localizado hasta el mes de mayo de 2008, aparcado en un centro comercial de Burdeos. Esta mujer, deberá pasar también por comisaría para identificar en una rueda de reconocimiento al etarra.

De este modo, se aclaran las circunstancias del primer atentado de la organización terrorista ETA contra agentes españoles en suelo francés. Y es que la justicia francesa mantenía hasta ahora a sólo dos terroristas imputados por estos hechos: Saoia Sánchez y Asier Bengoa; cuando los testigos hablaban de que fue cometido por dos hombres y una mujer.

Durante varios meses, se sospechó de la participación directa en este atentado del ex número uno de la ETA Mikel Garikoitz Aspiazu Rubina, conocido como Txeroki, después de que los etarras que conformaban el grupo Navarra de ETA le señalasen como uno de los asesinos de Capbretón. Sin embargo, la justicia francesa descarta casi su presencia en los hechos desde finales de noviembre de 2008. De hecho, la pistola con la que fue arrestado Txeroki no coincide con las que se emplearón en Capbretón. Pese a todo, siguen las dudas.

En Francia, la Fiscalía antiterrorista de París soliticó oficialmente este lunes la imputación de los cinco terroristas de la ETA detenidos el pasado jueves, 20.05.2010, –Mikel Carrera Sarobe, Arkaitz Aguirregabiria del Barrio, Maite Aranalde Ijurco y Benoît Aramendi,– por el de asociación de malhechores con fines terroristas –que sería el equivalente en España a pertenencia a banda armada–, receptación de bienes robados, detención de armas y falsos documentos, y extorsión en banda organizada, entre otros.

Los cuatro etarras comparecerán ante la juez antiterrorista gala Laurence Le Vert, que será la encargada de dictar su procesamiento, según fuentes del ministerio público galo consultadas por Efe. Posteriormente, será un magistrado de las libertades y la detención el que se pronuncie sobre su ingreso en prisión.

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El grupo Navarra de la ETA desarticulado en octubre de 2008

2008-10-31 L D (Agencias) El jefe del grupo Navarra de la ETA desarticulado el pasado martes, Aurken Sola Campillo, y su segundo, Xabier Rey Urmeneta, han confesado a la Policía Nacional, por separado, que el máximo jefe de los pistoleros de la ETA, Garikoitz Azpiazu, "Txeroki", les confesó hace dos semanas que está implicado en el asesinato de dos guardias civiles en Capbreton (sur de Francia) el 1 de diciembre de 2007, según informaron a Europa Press fuentes de la investigación.   

Los dos detenidos en Pamplona recibieron hace dos semanas en el sur de Francia un cursillo sobre el manejo de armas y explosivos, impartido por el jefe de los pistoleros de la ETA. Durante el mismo, "Txeroki" les confesó que él es uno de los tres etarras que estaban en la cafetería cuando detectaron a Fernando Trapero y Raúl Centeno, sobre los que después dispararon. Sobre la identidad de los otros implicados, "Txeroki" se limitó a trasladarles que eran "dos militantes de ETA", según la declaración de Aurken Sola y Xabier Rey.

El diario La Razón había adelantado en su edición de este viernes que uno de los detenidos del grupo Navarra había declarado ante la Policía la confesión que le había trasladado "Txeroki".  

Asier Bengoa y Saioa Sánchez fueron capturados cuatro días después, a cientos de kilómetros de allí, en el departamento de Lozere, y están acusados formalmente del doble asesinato. Sin embargo, fuentes de la lucha antiterrorista aseguran que sólo la mujer reconoció su presencia en Capbreton y que podría ocurrir que su compañero de grupo, Bengoa, con el que compartía un piso en Toulouse, acudiese en su ayuda mientras huía del cerco policial y nunca hubiese estado en el lugar de los hechos.   

Hasta el día de hoy se han encontrado tres de los coches utilizados en la huida: el Peugeot 307 gris con el que abandonaron el lugar de los hechos los tres etarras, el que robaron en Haute-Mauco una hora después, secuestrando a su dueña, y un Renault Clio verde con el que se acercaron a un joven para robarle su Volkswagen Golf, cerca de Perigueux, a los tres días del doble crimen.   

El primero de los vehículos fue decisivo para que la Fiscalía de París implicase en el crimen a Asier Bengoa, ya que se encontró en su interior un cepillo de dientes con el ADN del terrorista. En el Renault Clio se encontraron 142 casquillos de bala, procedentes de las pruebas de tiro realizadas días antes por Bengoa y Sánchez, de los cuales 71 correspondían al calibre usado por los asesinos de los guardias civiles.   

En el Clio también aparecieron cabellos rubios de los que lucía Saioa Sánchez antes de comprarse un tinte oscuro y cortarse el pelo durante la huida, además de tarjetas de teléfono prepago y placas falsas de matrícula. Este coche era utilizado, al igual que el piso hallado en aquellos días en Toulouse, por el 'comando' que formaban Saioa Sánchez y Asier Bengoa.  

Sin rastro del arma   

Sin embargo, el arma del crimen sigue sin aparecer. Ni el revólver Magnum 357 que llevaba Bengoa en el momento de la detención, ni la pistola semiautomática 9 mm que portaba Saioa Sánchez fueron utilizadas en los asesinatos, según las distintas pruebas de balística realizadas.   

Los investigadores mantienen abiertas varias hipótesis. Si como apunta algún testimonio no concluyente, fue la mujer quien disparó a los guardias civiles, se podría haber deshecho del arma o habérsela entregado al tercer etarra huido. También puede ser que "Txeroki", o cualquiera de los "otros dos militantes" fuera el autor de los disparos y huyera con el arma.  

El interrogante del billete de metro   

Además, sigue habiendo una pieza que no encaja: el billete de metro encontrado en poder de Bengoa y Sánchez al ser detenidos en Louzere el 6 de diciembre. Ese billete fue adquirido el mismo día del atentado de Capbreton a cientos de kilómetros de allí. Los investigadores creen que los dos terroristas pasaron por el piso franco de Toulouse durante su huida y 'limpiaron' las evidencias que allí podrían haberse recogido. En esa visita podrían haber recogido el billete que una tercera persona habría adquirido.   

La hipótesis que apunta a que Bengoa no habría estado en el lugar del atentado y que su entrada en escena se hubiese producido al acudir a la llamada de auxilio de su jefa de grupo, Saioa Sánchez, se completa con que él podría haber comprado el billete y, en ese caso, serían otros dos los hombres que habrían acompañado a la etarra en la cafetería de Capbreton la mañana del 1 de diciembre.