HISTORIA DE ESPAÑA
HISTORIA DE NAVARRA
segundo

Resultados electorales de Navarra en 1933

Elecciones Generales de 1933 en Navarra

Fuente: Gran Enciclopedia Navarra, 1990

  1. Descripción de la gráfica o tabla
    1. Clasificación según la forma externa

Gráfica sectorial.

  1. Clasificación según la materia

Política, electoral. Se trata de las elecciones para las Cortes de Madrid.

  1. Cronología

Se refiere a la situación parlamentaria a raíz de las elecciones de 1933 que cierran el primer bienio de la II República dominado por las izquierdas e inauguran la segunda etapa también de dos años en la que tienen la mayoría las derechas y el centro. Esta situación parlamentaria dura hasta la convocatoria en diciembre de 1935 de las elecciones de febrero de 1936.

  1. Interpretación
    1. Explicación de los datos, de su evolución y de las causas de su evolución

El triunfo de las derechas aglutinadas en torno al carlismo es mucho más amplio aún en Navarra que en el resto de España.
Aquí las derechas obtienen ahora en 1933 casi el triple de votos que todos los demás juntos: 107.529 votos, frente a 20.584 del PSOE
Incluso el Partido Radical es un partido pequeño en Navarra, son los que aparecen en la gráfica como republicanos con el 3%, que son 5.918 votos. 2.851, los de Izquierda Republica (de Azaña ). El Partido Comunista consigue 1.334.

Navarra se sentía agredida por las medidas del bienio social azañista.
En Navarra era masiva la adhesión a la Iglesia católica y a comportarse como católicos incluso en los aspectos políticos.
El carlismo también era masivo y estaba organizado desde un siglo antes para resistir al poder liberal y enfrentarse a él.
El PNV, que obtiene 13.937 votos, también es derechista, pero se ha empezado a desviar de los demás derechistas, porque su nacionalismo empieza a estar por encima de su cristianismo distorsionado por su integrismo: para conseguir su estatuto de autonomía vasco empiezan a acercarse a los izquierdistas.
La causa del completo triunfo en Navarra en 1933 de la derecha en general y del carlismo especialmente es el apoyo popular masivo y que se organizan eficazmente.

Las elecciones a Cortes en Navarra durante la Segunda República

Según la normativa lectoral inicial de la Segunda República Española, en Navarra cada elector podía escoger a cinco candidatos para elegir a siete diputados. Se escogía mediante un sistema mayoritario, pero se reservaba el 20% para la minoría más importante. En las primeras elecciones en 1931, aunque las izquierdas fueron ampliamente derrotadas por el voto popular, este mecanismo legal les dio dos actas de diputados. Sin embargo en las siguientes elecciones de 1933 y de 1936 las candidaturas de la derecha fueron distribuídas en distintos candidaturas para conseguir los 7 diputados: las derechas aglutinadas en torno al carlismo fueron "al copo" y lo consiguieron gracias el apoyo popular aún más ampliado y a que se organizaron bien; y las izquierdas no pudieron eludir el veredicto del pueblo que les dejó sin ningún acta de diputado por Navarra.

Resultado de las elecciones a Cortes de 1933 en Navarra

Electores: 189.722; Votantes: 152.881.

El Bloque de Derechas consigue el "copo" por sobrepasar todos sus candidatos el 40% de votantes. Consigue los 7 diputados.

Las candidaturas de la derecha, el Bloque de Derechas, fueron distribuídas en distintas candidaturas, consiguiendo el "copo" por sobrepasar todos sus candidatos el 40% de votantes, gracias el apoyo popular aún más ampliado, con el porcentaje medio del 56,1% del electorado y el 69,7% de los votantes. Consigue los 7 diputados.

Factores generales en España del fracaso de Azaña y de las elecciones de 1933
El paro aumenta aceleradamente:

Después de tanta propaganda, el reparto de las tierras expropiadas entre los jornaleros es lentísimo y escasísimo.
La violencia desatada aceleradamente por la CNT-FAI en la ciudad y en el campo es reprimida durísimamente.

Los derechistas se reorganizan fortaleciendo sus organizaciones preexistentes y creando nuevos partidos, uno de ellos, la CEDA de Gil Robles, con una extensísima captación de votos, es similar a las democracias cristianas nacientes en la época. Aunque algunos democristianos actuales pretendan hoy ser de izquierda o al menos de centro, como ahora es habitual en los políticos derechistas, los votantes de la CEDA la consideraban de derechas, entre otras cosas, porque esas siglas significan Confederación Española de Derechas Autónomas.
También aparece la Falange, fundada en 1933 por un hijo del general Primo de Rivera, José Antonio, y por el navarro Julio Ruiz de Alda, uno de los aviadores del vuelo del Plus Ultra. Esta organización, pequeña ahora, pero importante en la época de Franco, se basa en el nacionalismo españolista y en la reivindicación de la justicia social, tiene similitudes con los fascismos europeos, pero se diferencia de ellos porque los falangistas son católicos, excepto un pequeño núcleo de intelectuales ateos, que son fascistas e incluso pronazis al principio de la 2ª Gª Mundial y luego demócrata-liberales de toda la vida.

El voto de la mujer ya había empezado a ser reconocido como derecho en la Asamblea de la Dictadura de Primo de Rivera. Y fue en la dictadura de Primo de Rivera cuando se incluye el voto femenino en igualdad con el masculino dentro del sufragio universal en el Anteproyecto de Constitución de la Monarquía española de 1929, que para las elecciones para diputados a Cortes establece en el artículo 58 de ese texto: "Serán electores de sufragio directo todos los españoles de ambos sexos... Serán electores en los colegios especiales los españoles de ambos sexos".
En las elecciones de 1931, las mujeres y los sacerdotes fueron excluidos del derecho a votar por decreto del autonombrado Gobierno Provisional de la II República, aunque les permitió ser elegibles. La II República fue pues, al principio, un retroceso en el derecho de voto de la mujer. Hubo algunas mujeres diputadas en estas Cortes constituyentes de 1931; una de ellas,
Clara Campoamor, promovió la inclusión del derecho a voto de la mujer que aparece en el artículo 36 de la Constitución de 1931. La aplicación de esta disposición constitucional a la ley electoral tropezará con una durísima oposición de amplios sectores de los partidos de izquierda que alegaban que el voto femenino era derechista mayoritariamente. La diputada del centrista Partido Radical Clara Campoamor defendió intensamente el sufragio femenino, en contra de la opinión predominante en su partido; pero las otras dos diputadas en esas Cortes Constituyentes, las izquierdistas Victoria Kent, del Partido Radical Socialista, y Margarita Nelken, del PSOE, se opusieron. En la sesión del 1 de octubre de 1931, Clara Campoamor defendió el derecho al voto de las mujeres contra quienes argumentaban que no se debía aprobar el voto femenino indefinidamente o "hasta que transcurran unos años y vea la mujer los frutos de la República y la educación" (Victoria Kent).
Hubo otro intento de que no se incluyese en la ley electoral el sufragio femenino,
pero Clara Campoamor consiguió que se aplicase lo ya aprobado, porque algunos de los izquierdistas, como Azaña, se dieron cuenta de que era impresentable votar en contra y se abstuvieron, así pudo derrotar a los socialistas de Prieto y a los republicanos izquierdistas, gracias al apoyo o la abstención de otros socialistas y a los votos de algunos republicanos derechistas
Y por fin, y muy a pesar de los izquierdistas, a la mujer se le concede el derecho a votar en las elecciones de 1933, como establecía la Constitución de 1931. En las elecciones de 1933, el voto femenino será mayoritariamente derechista, en efecto, y contribuyó a la estrepitosa derrota de los izquierdistas.
Estos culpabilizaron en masa de su derrota a Clara Campoamor y jamás la perdonaron. Cuando en 1934, tras darse de baja en el Partido Radical, pidió el ingreso en el partido de Azaña, llamado ahora Izquierda Republicana, le fue denegada la admisión en una votación con bolas negras, por eso no fue tampoco admitida en la candidatura izquierdista del Frente Popular para las elecciones de 1936. Publicó en junio de 1936, Mi pecado mortal. El voto femenino y yo.Y cuando estalló la guerra se exilió para no ser asesinada por los izquierdistas. Concha Fagoaga y Paloma Saavedra, en su reedición de El voto femenino y yo, en 1981, citan una carta 1959 de Clara Campoamor: «Creo que lo único que ha quedado de la República fue lo que hice yo: el voto femenino».

Los anarquistas, enfrentados al gobierno de Azaña, vuelven a su abstencionismo habitual y no votarán a la conjunción republicano-socialista como en 1931.

  1. Otros aspectos: conexiones, consecuencias, importancia.

La participación en Navarra, que es del 80'59 %, es muy alta, más que en Vascongadas.

Las elecciones de noviembre de 1933 en el conjunto de España son ganadas por la derecha y el centro por una gran mayoría (más de cinco millones de votos contra tres millones de las izquierdas).
En las Cortes que surgen de esas elecciones de 1933 aparece en primer lugar la CEDA, como vencedora, con 115 diputados;
seguida del Partido Radical de Lerroux con 102, que se puede considerar también casi de derechas porque su centrismo de entonces era contrario al izquierdismo sectario de Azaña.
Son los dos únicos partidos grandes. No hay ningún otro cercano a los 100 diputados.
Incluso el PSOE, que aparece con 58, perdiendo la mitad de los que tenía, pasa a ser casi uno de los grupos pequeños.
Y los demás izquierdistas aún quedan mucho más reducidos:
Azaña casi se queda fuera del Parlamento, no se atrevió a presentarse en la candidatura de su partido por Madrid por miedo a quedarse sin escaño y se presentó en la candidatura de los socialistas de Bilbao de su amigo Prieto, que le garantizaba al menos un puesto de diputado.
Acción Republicana de Azaña tiene 5, menos aún que
su homóloga circunscrita a Galicia la ORGA de Casares Quiroga, que tiene 6;
el partido Radical-Socialista, moderado de izquierdas, conserva sólo 18;
Esquerra Republicana con 19 se mantiene bastante mejor, aunque había sido sobrepasada por la Lliga.
Los grupos menores de la dercha aparecían muy incrementados:
los Agrarios tenían 36;
la Lliga, 24;
el PNV, que seguía su acercamiento a la izquierda, aún siendo de derechas, tenía 12;
TYRE tenía 37, sus siglas significaban la alianza del Tradicionalismo y Renovación Española (los monárquicos alfonsinos);
también la Falange obtenía representación y José Antonio Primo de Rivera era diputado en esta legislatura.


Candidaturas vencedoras en las elecciones de 1933.
Los izquierdistas vencen en tres provincias y en parte de otras cuatro.
Los del PNV, a la cabeza en Guipúzcoa y Vizcaya, y los de la Lliga, en Lérida y Tarragona, eran derechistas.

Las elecciones a Cortes durante la Segunda República

El decreto del autonombrado gobierno provisional de la Segunda República del 8 de mayo de 1931 excluía a las mujeres y a los sacerdotes de la condición de electores, pero permitía que pudieran ser votados y elegidos, por lo que hubo mujeres diputadas en las Cortes desde 1931.

Las candidaturas de los partidos podían incluir, como máximo, un 80% de los puestos elegibles en la circunscripción. Cada elector podía votar a ese mismo número de candidatos (sin que hubiese necesidad de que pertenecieran a las mismas candidaturas); la lista ganadora obtenía ese 80% de los escaños. Los restantes quedaban para la minoría más importante. Este sistema se conocía como de voto limitado. Para que un diputado se considerase elegido debía obtener, al menos, el 20% de los votos emitidos. De no ser así, se declaraba nula su elección y se efectuaría una segunda vuelta dos semanas después, con la misma distribución de escaños entre mayorías y minorías, pero ajustados al número de diputados disponibles.

Las circunscripciones eran provinciales, con salvedades: según el artículo 6, las ciudades de Madrid y Barcelona constituían circunscripciones separadas de su provincia, al igual que todas las capitales de provincia que, con su partido judicial, superasen los 100.000 habitantes, en cuyo caso capital y partido judicial formaban una circunscripción electoral y el resto de la provincia otra.

La ley electoral del 27 de julio de 1933 modificaba el decreto de 1931. El cambio más importante fue la introducción del sufragio femenino. Otra de las modificaciones que introdujo fue que, para que una lista venciera en la primera vuelta al menos uno de esa lista obtuviese, más del 40% de los votos, en cuyo caso, todos los de la lista ganadora que sobrepasasen el 20% obtenían también un acta de diputado. En caso de que ninguno obtuviese al 40% se realizaba una segunda vuelta electoral, dos semanas después, entre las listas que tuviesen algún candidato que hubiese obtenido al menos un 8% de los votos. Las listas de la segunda vuelta podían modificarse. Otra modificación fue el aumento del mínimo de habitantes para que una capital fuese circunscripción electoral. Sólo cumplían esa condición Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla, Málaga, Zaragoza, Bilbao y Murcia.

Elecciones a Cortes en Navarra durante la Segunda República

Según la normativa electoral de la Segunda República, en Navarra cada elector podía escoger a cinco candidatos para elegir a siete diputados. Se escogía mediante un sistema mayoritario, pero se reservaba el 20% para la minoría más importante. En las elecciones de 1931, aunque las izquierdas fueron ampliamente derrotadas por el voto popular, este mecanismo legal les dio dos actas de diputados. Sin embargo en las siguientes elecciones de 1933 y de 1936 las candidaturas de la derecha fueron distribuídas en distintos candidaturas para conseguir los 7 diputados: las derechas aglutinadas en torno al carlismo fueron "al copo" y lo consiguieron gracias el apoyo popular aún más ampliado y a que se organizaron bien; y las izquierdas vieron cómo el pueblo les dejaba sin ningún acta de diputado por Navarra.

Elecciones a Cortes del 28 de junio de 1931 en Navarra

Electores: 73.786. Participó el 83,5%. De acuerdo con la legislación electoral, eran electores los varones mayores de 23 años (se redujo de los 25 a los 23). Las mujeres y los sacerdotes estaban excluidos de la condición de electores, pero se les permitía que pudieran ser votados y elegidos.

La coalición católico-fuerista consigue ganar, logrando cinco diputados. La conjunción republicano-socialista consigue dos diputados reservados a las minorías.

Elecciones a Cortes de 1933 en Navarra

Electores: 189.722; Votantes: 152.881.

Las candidaturas de la derecha, el Bloque de Derechas, fueron distribuídas en distintas candidaturas, consiguiendo el "copo" por conseguir el primer puesto y el segundo, al sobrepasar todos sus candidatos el 40% de votantes, gracias el apoyo popular aún más ampliado, con más del 50% de los votantes. Consigue los 7 diputados.

Elecciones a Cortes del 19 de noviembre de 1933 en Navarra

Candidato Grupo Votos
Tomás Dominguez (Conde de Rodezno) Bloque de Derechas (Comunión Tradicionalista) 89.901
Javier Martínez de Morentin Bloque de Derechas (Comunión Tradicionalista) 79. 487
Esteban de Bilbao Bloque de Derechas (Comunión Tradicionalista) 77.714
Rafael Aizpún (CEDA de Gil Robles) Bloque de Derechas (Unión Navarra) 76.003
Luis Arellano Bloque de Derechas (Comunión Tradicionalista) 72.377
Raimundo García (Director del Diario de Navarra) Bloque de Derechas (monárquico independiente) 72.010
José Gafo (asesinado en 1936, mártir beatificado en octubre de 2007) Bloque de Derechas (sindicatos católicos) 65.287
Ricardo Zabalza PSOE 21.223
Julia Álvarez PSOE 21.119
Tiburcio Osácar PSOE 20.358
Gregorio Ángulo PSOE 20.158
Salvador Goñi PSOE 20.065
Manuel de Irujo PNV 15.097
José Antonio Aguirre PNV 14.166
Serapio Esparza PNV 13.580
Julio Echaide PNV 13.451
Félix Izco PNV 13.393

Elecciones a Cortes del 16 de febrero de 1936 en Navarra

En Navarra el Bloque de Derechas volvió a utilizar la misma táctica que en 1933: los candidatos de la derecha del Bloque de Derechas, fueron distribuídas en distintas candidaturas, y también consiguen el "copo", obtuvieron de nuevo las 7 actas de diputado en juego al conseguir el primer puesto y el segundo, por sobrepasar todos sus candidatos el 40% de votantes, con más del 50% de los votos. El Frente Popular obtuvo el 21,7% y el PNV, que presentaba a un único candidato, Manuel de Irujo, el 9'5%. El Frente Popular obtuvo la mayoría en 15 municipios y fue abrumadoramente derrotado por el voto del pueblo en más de 200.
La causa del completo triunfo en Navarra en 1933 de la derecha en general y del carlismo especialmente es el apoyo popular masivo y que se organizan eficazmente.

Las elecciones a Cortes de febrero de 1936 en Navarra
Candidato Grupo Votos  % de los votantes
Rafael Aizpún Bloque de Derechas (Unión Navarra) 82.859 53,2
Tomás Dominguez Bloque de Derechas (Comunión Tradicionalista) 81.770 52,5
Miguel Gortari Bloque de Derechas (Unión Navarra) 80.253 51,5
Javier Martínez de Morentin Bloque de Derechas (Comunión Tradicionalista y FASN) 79.224 50,9
Luis Arellano Bloque de Derechas (Comunión Tradicionalista) 78.861 50,6
Jesús Elizalde Bloque de Derechas (Comunión Tradicionalista) 78.159 50,2
Raimundo García Bloque de Derechas (Diario de Navarra) 76.082 48,9
Juan Cruz Basterra Frente Popular (ANV) 34.912 22,5
Constantino Salinas Frente Popular (PSOE) 33.912 21,8
Ramón Bengaray Frente Popular (IR) 33.903 21,8
Aquiles Cuadra Frente Popular (IR) 33.120 21,3
Jesús Monzón Frente Popular (PC) 32.874 21,1
Manuel Irujo PNV 14.799 9,5

http://es.wikipedia.org/

Fuente: http://www.historiaelectoral.com/g1931.html http://es.wikipedia.org/

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Fuente: http://www.historiaelectoral.com/g1931.html

 


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